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Entrevista con Joseph Callistus,
Claretiano voluntario en Sudán
Ordenado en 1992, Joseph Callistus es uno de los primerísimos sacerdotes claretianos de Sri Lanka, con experiencian en la formación y en la pastoral.
¿Por qué te has ofrecido voluntario para el Sudán?
Tengo muchas razones. Lo que despertó mi vocación misionera fueron unos carteles sobre la misión en ífrica. Ha llegado la hora.
En verano de 2004 estuve en una parroquia Claretiana de Atlanta (USA), donde conocí a unas familias sudanesas. Les llamaban los " niños perdidos del Sudán". Yo visitaba sus familias. Sus historias me llegaban al corazón.
Cuando el P. General pidió voluntarios para Sudán, no dudé que Dios me abría un camino.
¿Cuál es vuestro plan?
Cuando en 2006 se firmó el acuerdo global de paz entre el
Gobierno de Unidad Nacional y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés, los Obispos invitaron a las congregaciones religiosas a colaborar en la reconstrucción de su nación.
Yo estoy en Juba, capital de Sur Sudán, con Sor Cathry Arata, Hermana de las Escuelas de Notre Dame. Tenemos comunidades en Malakkal, Remenzie y Wau para atender la capacitación de enseñantes y agentes de salud.
¿Cómo ves Sudán?
Llegué a Sudán el 4 de noviembre. Nada más salir del aeropuerto los niños te piden "dame una libra, por favor". Fue el primer contacto con la cruda realidad de la pobreza. Me impresionó la buena manera como utilizan sus limitados recursos. Aprecié que el pueblo es eficiente y tiene buena voluntad.
Es una nación rica en recursos humanos y naturales, pero ha sufrido una larga guerra y necesita tiempo para recuperarse y reconciliarse.
El paisaje de Sudán varía de Norte a Sur, de Este a Oeste. Es el país más grande de ífrica y está atravesado por el gran Nilo. La tierra es muy seca, excepto en tiempo de lluvia, de junio a noviembre. La temperatura normal en el Sur es de 40ºC. Hay muchas tribus en Juba. Como se puede suponer, la identidad tribal es muy importante para la gente. Los Dingas y Barris son las dos principales tribus en Juba.
Las casas son de barro con techo de paja y se llaman Tukuls. Mantienen muy limpios los alrededores.
¿Cómo te recibieron?
La gente se alegró mucho con nuestra llegada, y yo me sentí muy calurosamente acogido. La comunidad parroquial me invitó a presidir la Eucaristía el primer domingo de mi llegada y me demostraron su afecto. El arzobispo, sacerdotes y religiosos de la Archidiócesis de Juba, los obispos de Yambio y Malakal y obispos eméritos de Torit nos han acogido con gran afecto.
Necesitaréis un tiempo para acomodaros, ¿no?
"Aprender haciendo" es el mejor método. Al día siguiente de llegar me inicié en la labor. Sor Cathy es una persona maravillosa, con gran sabiduría y compostura. Ella ha sido muy útil en este proceso de acomodación al Sur de Sudán.
¿Qué esperas encontrar?
Antes de venir, Sor Cathy escribió un correo a todos los miembros de Solidaridad con el Sur de Sudán para que entrásemos sin prejuicios y dejásemos que la realidad nos enseñara. Es un criterio muy sabio.
¿Hay conflictos en esa zona?
Al segundo día de mi llegada vi por las calles una manifestación de estudiantes. Era porque los maestros se negaban a dar clases. La razón era que éstos llevaban tres meses sin cobrar. De repente, la manifestación se hizo violenta y la policía lanzó disparos. Murieron dos muchachos pequeños. Se rompe el corazón al ver caer muertos a los muchachos. De vez en cuando escuchamos disparos cerca de nuestra casa. El día de Año Nuevo, en nuestro barrio, en Juba, mataron a cinco personas, entre ellas un niño de dos años. No hay guerra en Juba, pero la gente lleva armas y dispara.
La situación difiere según qué parte del país. El 1 de enero, una de las comunidades de Solidaridad con el Sur de Sudán, en Remenzie, en la diócesis de Yambio, abandonó el lugar junto con la gente de su "payam" (aldea), ya que se corrió la noticia de la proximidad del Ejército de Liberación del Señor, de Uganda (LRA). Todavía están en Yambio a unas 20 millas de Remenzi esperando que mejore la situación.
En las Montañas de Nubba la situación es demasiado crítica y en Darfur es muy crítica, como lo viene siendo en los últimos años. La escalada genocida va creciendo. La comunidad internacional debe responder con decisión.
El 2009 será muy importante ya que habrá elecciones en junio. Nadie está seguro de si se harán ni de cómo se harán.
¿Cuánto tiempo vas a estar en Sudán?
La Comisión de Solidaridad firmó con Sur de Sudán para un plazo de dos años con posibilidad de prórroga. En este momento siento la llamada de esta tierra.
¿Algunas etapas concretas para lograr los objetivos?
Nuestra misión de Solidaridad con el Sur de Sudán es trabajar concretamente en tres áreas: en Educación, para capacitar a maestros de primaria (comienza en marzo de 2009); en Salud, para formar al personal sanitario (comienza en junio de 2009), y en Pastoral (aún por definir). Hemos trabajado sobre los objetivos y los subobjetivos de Educación y Salud. Seguro que muchos más religiosos y laicos estarán dispuestos a venir a participar en esta intervención de la USG y la UISG. La preparación de la infraestructura está llevando tiempo. |