{"id":130385,"date":"2022-07-09T19:27:37","date_gmt":"2022-07-09T17:27:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/familia-claretiana\/hijas-del-sto-e-inmaculado-corazon-de-maria-filiacion-cordimariana-hicm\/"},"modified":"2022-09-29T17:59:45","modified_gmt":"2022-09-29T15:59:45","slug":"hijas-del-sto-e-inmaculado-corazon-de-maria-filiacion-cordimariana-hicm","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/familia-claretiana\/hijas-del-sto-e-inmaculado-corazon-de-maria-filiacion-cordimariana-hicm\/","title":{"rendered":"Hijas del Sto. e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda &#8211; Filiaci\u00f3n Cordimariana (HICM)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Entre 1840 y 1850 una idea singular comenz\u00f3 a rondar el coraz\u00f3n de Claret y a \u201cocuparle delante de Dios\u201d: (\u00bfEs esencial a la vida consagrada la estructura externa de la vida religiosa?) \u00bfC\u00f3mo ofrecer la oportunidad de abrazar la radicalidad del Evangelio a quienes desean permanecer en el mundo o tienen que vivir en \u00e9l? \u00bfM\u00e1s a\u00fan, si el proceso de descristianizaci\u00f3n, que entonces comenzaba, prosegu\u00eda su avance,) c\u00f3mo llevar a los hombres la Buena Noticia cuando llegaran a rechazar lo que se les presentara como signo visible de exigencia evang\u00e9lica? Claret comenz\u00f3 a entrever entonces la necesidad de introducir, en el coraz\u00f3n del mundo, la fuerza transformadora de personas que hubieran hecho de Jesucristo el valor supremo en el que todos los dem\u00e1s valores encontraran su lugar y su sentido. Poco a poco esta idea fue tomando cuerpo hasta convertirse en un sue\u00f1o y m\u00e1s tarde en gozosa realidad.<\/p>\n\n<p>El primer paso fue la publicaci\u00f3n de un librito -\u201cLas Hijas del Sant\u00edsimo e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda\u201d-, que vio la luz en la primavera de 1850. El ideal presentado era casi revolucionario en su \u00e9poca: vivir la plenitud de la consagraci\u00f3n en el mundo, junto a los dem\u00e1s hombres, teniendo por claustro el Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. En la \u00e9poca de Claret no fue posible hacer m\u00e1s y Filiaci\u00f3n Cordima\u00acriana s\u00f3lo pudo ser un manantial que nac\u00eda en el silencio, una corriente percibida \u00fanicamente por aquellos que, como Claret, recibieron una visi\u00f3n prof\u00e9tica proyectada hacia el futuro. Pero la vida de ese manantial inagotable pujaba desde dentro, sin prisas. Pasar\u00eda m\u00e1s de un siglo hasta que la Iglesia reconociera que en su entra\u00f1a hab\u00eda nacido una corriente nueva, que intentaba penetrar los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos del mundo con la transparencia del Evangelio. Esa corriente se llamar\u00eda Filiaci\u00f3n Cordimariana.<\/p>\n\n<p>Plasencia (Espa\u00f1a), 1943. Un grupo de Misioneros Claretianos recoge con amor la luz encendida por el P. Claret y decide convertir el sue\u00f1o en realidad. El libro claretiano comienza a ser \u201cnorma de vida\u201d para un n\u00facleo de j\u00f3venes entusiastas decididas a constituirse en \u201cfamilia\u201d dentro de la Iglesia. Simult\u00e1neamente la misma chispa se enciende en varios lugares de Europa y Am\u00e9rica y se organizan diversos grupos. En todos ellos alienta id\u00e9ntica vida, adivin\u00e1ndose ya una unidad singularmente rica en esa diversidad que le dio origen. En 1947 P\u00edo XII promulga la constituci\u00f3n apost\u00f3lica Provida Mater Ecclesia, que reconoce y aprueba, entre las formas de vida que conllevan el radicalismo evang\u00e9lico, los Institutos seculares. El sue\u00f1o del P. Claret tiene ya su propio cauce dentro de la Iglesia, y los esfuerzos organizati\u00acvos se encaminan a lograr su definici\u00f3n como Instituto secular. El 21 de noviembre de 1973, fiesta de la Presentaci\u00f3n de la Virgen, Filiaci\u00f3n Cordimariana es aprobada por la Iglesia como Instituto secular de derecho pontificio. Era el fin de un largo camino y el comienzo de un horizonte esperanzada\u00acmente abierto hacia el tercer milenio de la era cristiana.&#13;\n<\/p>\n\n<p>Seguir a Cristo virgen, pobre y obediente en medio de un mundo dominado por el ego\u00edsmo, el af\u00e1n de consumir y la autosuficiencia, y hacer as\u00ed de la propia vida una entrega a los hermanos: esto es hoy Filiaci\u00f3n Cordima\u00acriana. Claret no quiso a las Hijas del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda \u201cseparadas\u201d del resto de la sociedad. Nacieron en la Iglesia para \u201cpermanecer y actuar en el mundo hasta transformarlo en Cristo\u201d. A trav\u00e9s de su vida y de su palabra debe hacerse presente la radicalidad del Evangelio en la vida diaria, en las condiciones comunes del mundo, en la ley general del trabajo, con sus riesgos e inseguridades.<\/p>\n\n<p>Website: http:\/\/www.filiacioncordimariana.org\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre 1840 y 1850 una idea singular comenz\u00f3 a rondar el coraz\u00f3n de Claret y a \u201cocuparle delante de Dios\u201d: (\u00bfEs esencial a la vida consagrada la estructura externa de la vida religiosa?) \u00bfC\u00f3mo ofrecer la oportunidad de abrazar la radicalidad del Evangelio a quienes desean permanecer en el mundo o tienen que vivir en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":161336,"parent":116337,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"class_list":["post-130385","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/PdaBmi-xUZ","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/130385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/130385\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/116337"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/161336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}