{"id":25087,"date":"2018-07-30T11:24:53","date_gmt":"2018-07-30T09:24:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/calendario\/1-de-febrero-atentado-contra-el-p-claret-en-holguin\/"},"modified":"2018-07-30T11:24:53","modified_gmt":"2018-07-30T09:24:53","slug":"1-de-febrero-atentado-contra-el-p-claret-en-holguin","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/efemeride\/1-de-febrero-atentado-contra-el-p-claret-en-holguin\/","title":{"rendered":"1 de Febrero &#8211; Atentado contra el P. Claret en Holgu\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>El 1 de febrero de 1856 en la ciudad de Holgu\u00edn (Cuba), san Antonio Mar\u00eda Claret fue v\u00edctima de un fallido atentado contra su vida. Comenzaba aquel d\u00eda la visita pastoral a la zona. Era la cuarta visita pastoral de su tarea episcopal en la di\u00f3cesis de Santiago de Cuba, a los cinco a\u00f1os de su llegada.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www2.claret.org\/sites\/default\/files\/imagenes\/espiritualidad\/calendario\/04-_atentado_de_holgun.jpg?resize=336%2C504\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"504\"><\/p>\n<p>Holgu\u00edn est\u00e1 situada al noroeste de Santiago. A finales de enero de 1856, el P. Claret desembarc\u00f3 en la poblaci\u00f3n de Gibara, procedente de la ciudad de Puerto Pr\u00edncipe. En este pueblo, seg\u00fan cuenta el P. Pedro Llaus\u00e1s (cf. 4, pp. 956-957), capell\u00e1n del P. Claret y secretario de la visita pastoral, ya alguien hab\u00eda intentado atentar contra la vida del Arzobispo, pero no lo consigui\u00f3. El P. Llaus\u00e1s afirma que fue el mismo que lo logr\u00f3 en Holgu\u00edn, Antonio Abad Torres (cf. Aut 584). Oriundo de Canarias, era conocido como el <em>Isle\u00f1o<\/em> y, hall\u00e1ndose en la c\u00e1rcel, hab\u00eda sido indultado un a\u00f1o antes, a instancias del P. Claret, por ruego de su familia, sin que Claret lo conociera siquiera.<\/p>\n<p>Aunque el atentado fue perpetrado por una sola persona, las investigaciones determinaron que se trataba de una conspiraci\u00f3n para acabar con la vida de Antonio Mar\u00eda Claret. Incluso lleg\u00f3 la falsa noticia de la muerte del prelado hasta Santiago de Cuba, propagada por quienes la esperaban. Holgu\u00edn fue el culmen de una persecuci\u00f3n que comenz\u00f3 mucho antes. \u00bfCu\u00e1les fueron los motivos? Sencillamente, recordar, pedir, exhortar\u2026 a los cristianos que llevaran una vida coherente con el Evangelio y con la opci\u00f3n de vida cristiana elegida. Esto con especial insistencia a cl\u00e9rigos de vida irregular; a algunos de los cuales los lleg\u00f3 a sancionar como arzobispo por hacer caso omiso de sus recomendaciones.<\/p>\n<p>Este acontecimiento es un catalizador de la espiritualidad martirial de san Antonio Mar\u00eda Claret. Su deseo de entrega hasta la muerte se ve reflejado en la elaboraci\u00f3n espiritual que \u00e9l mismo hizo de este hecho. El gozo que sinti\u00f3 Claret al sufrir este atentado fue el de quien logra lo que andaba buscando desde hac\u00eda mucho tiempo, con la satisfacci\u00f3n de conseguirlo en el momento y el modo menos imaginables, aunque su \u00e1nimo estuviera bien dispuesto para ello.<\/p>\n<p>Holgu\u00edn fue la consecuencia de una vida coherente con el seguimiento de Cristo, llena de celo apost\u00f3lico para que Dios fuese conocido, amado, servido por todas las criaturas. El celo de la casa del Padre devor\u00f3 a Claret, perseguido por la causa del Hijo (cf. Mt 5,11), hasta la navaja barbera de Holgu\u00edn. A partir de aqu\u00ed, su sangre derramada, como <em>sello sobre las verdades evang\u00e9licas que predicaba<\/em>, le hizo crecer en fidelidad en medio de persecuciones y calumnias que, como \u00e9l mismo dec\u00eda, ir\u00edan esculpiendo, labrando, cincelando, fraguando\u2026 su figura carism\u00e1tica, capaz de alegrarse en los tormentos de cada jornada, por la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de todos los hombres.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 1 de febrero de 1856 en la ciudad de Holgu\u00edn (Cuba), san Antonio Mar\u00eda Claret fue v\u00edctima de un fallido atentado contra su vida. Comenzaba aquel d\u00eda la visita pastoral a la zona. Era la cuarta visita pastoral de su tarea episcopal en la di\u00f3cesis de Santiago de Cuba, a los cinco a\u00f1os de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":25085,"parent":24840,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"class_list":["post-25087","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/PdaBmi-6wD","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/25087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/25087\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/24840"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}