{"id":28398,"date":"2018-09-06T08:33:36","date_gmt":"2018-09-06T06:33:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/calendario\/fecha-14-de-octubre-siervos-de-dios-p-joaquin-gelada-y-companeros-martires\/"},"modified":"2018-09-06T08:33:36","modified_gmt":"2018-09-06T06:33:36","slug":"fecha-14-de-octubre-siervos-de-dios-p-joaquin-gelada-y-companeros-martires","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/efemeride\/fecha-14-de-octubre-siervos-de-dios-p-joaquin-gelada-y-companeros-martires\/","title":{"rendered":"Fecha: 14 de Octubre &#8211; Siervos de Dios P. Joaqu\u00edn Gelada y compa\u00f1eros, m\u00e1rtires"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio martirial que tantos hermanos claretianos han dado ha de situarse en el contexto de la Guerra Civil espa\u00f1ola (1936-1939). Los PP. Joaqu\u00edn Gelada e Isaac Carrascal y del Hno. F\u00e9lix Barrio pertenec\u00edan a la comunidad de Castro Urdiales, en la provincia de Santander. La provincia claretiana de Castilla de entonces ten\u00eda en esta ciudad una comunidad que tutelaba el colegio Barqu\u00edn del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n del 18 de julio de 1936, el alcalde de la ciudad aconsej\u00f3 a los milicianos que respetasen a todas las personas, tambi\u00e9n a los claretianos. Estos siguieron en el colegio hasta el 18 de agosto. Despu\u00e9s de esa fecha, todos los padres y hermanos del colegio se dispersaron para salvar sus vidas. Pero all\u00ed quedaron tres: los PP. Joaqu\u00edn Gelada e Isaac Carrascal y el Hno. F\u00e9lix Barrio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www2.claret.org\/sites\/default\/files\/imagenes\/espiritualidad\/calendario\/59-joaqun_gelada-castro_urdiales.jpg?resize=249%2C359\" alt=\"\" width=\"249\" height=\"359\"><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obligados a abandonar el colegio, se trasladaron al Asilo del Sagrado Coraz\u00f3n, regentado por las religiosas Siervas de Jes\u00fas, del que eran capellanes. En el mismo Asilo los tres claretianos se fueron enterando de la suerte de sus hermanos de las comunidades de Castro Urdiales y de San Vicente de la Barquera. Varios hab\u00edan sido ya fusilados. No tardando mucho, les seguir\u00edan ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A media ma\u00f1ana del 13 de octubre de 1936 lleg\u00f3 un tropel de milicianos fuertemente armados, irrumpieron en el Asilo y ordenaron la entrega de los tres claretianos. Una vez detenidos fueron conducidos al convento de las Clarisas, convertido en c\u00e1rcel. Esa misma noche fueron trasladados los tres a nuestro colegio donde ya les esperaba un auto que los habr\u00eda de conducir desde Castro Urdiales hasta la cuesta de Jes\u00fas de Monte. En el trayecto uno de los milicianos se ensa\u00f1\u00f3 con uno de los padres golpe\u00e1ndole brutalmente. A los golpes respondi\u00f3 con mansedumbre: \u00abPod\u00e9is matarme, pero yo no puedo renegar de mi Religi\u00f3n\u00bb<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalizado el penoso viaje, los milicianos canjearon a los misioneros por otros presos. Los nuestros fueron asesinados por unos desconocidos cerca de Torrelavega (Santander \u2013 Espa\u00f1a) el 14 de octubre de 1936.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al recordar a los m\u00e1rtires claretianos de Castro Urdiales queremos hacer memoria de su muerte como acto supremo de generosidad. Su \u00faltima palabra fue de perd\u00f3n hacia aquellos que les mataban y de amor a Jes\u00fas y al Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El testimonio martirial que tantos hermanos claretianos han dado ha de situarse en el contexto de la Guerra Civil espa\u00f1ola (1936-1939). Los PP. Joaqu\u00edn Gelada e Isaac Carrascal y del Hno. F\u00e9lix Barrio pertenec\u00edan a la comunidad de Castro Urdiales, en la provincia de Santander. La provincia claretiana de Castilla de entonces ten\u00eda en esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":69,"featured_media":28396,"parent":24840,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"class_list":["post-28398","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/PdaBmi-7o2","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/28398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/69"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/28398\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/24840"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}