{"id":86206,"date":"2020-08-14T10:47:18","date_gmt":"2020-08-14T08:47:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/nuestra-congregacion\/comunidad\/3-la-comunidad-escuela-de-discipulos-en-mision\/"},"modified":"2020-09-05T10:39:52","modified_gmt":"2020-09-05T08:39:52","slug":"3-la-comunidad-escuela-de-discipulos-en-mision","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/espiritualidad-y-vida-comunitaria\/comunidad\/3-la-comunidad-escuela-de-discipulos-en-mision\/","title":{"rendered":"3. La comunidad escuela de disc\u00edpulos en misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb4.5.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb bottom_divider_style=\u00bbwave2&#8243; bottom_divider_color=\u00bb#FFFFFF\u00bb][et_pb_fullwidth_header title=\u00bb@ET-DC@eyJkeW5hbWljIjp0cnVlLCJjb250ZW50IjoicG9zdF90aXRsZSIsInNldHRpbmdzIjp7ImJlZm9yZSI6IiIsImFmdGVyIjoiIn19@\u00bb _builder_version=\u00bb4.5.6&#8243; _dynamic_attributes=\u00bbtitle\u00bb _module_preset=\u00bbdefault\u00bb title_font=\u00bb|700||||on|||\u00bb title_text_align=\u00bbcenter\u00bb title_font_size=\u00bb60px\u00bb background_enable_color=\u00bboff\u00bb background_image=\u00bbhttps:\/\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/4-school-mission.jpg\u00bb background_blend=\u00bbdarken\u00bb title_font_size_tablet=\u00bb\u00bb title_font_size_phone=\u00bb45px\u00bb title_font_size_last_edited=\u00bbon|desktop\u00bb title_text_shadow_style=\u00bbpreset2&#8243; title_text_shadow_color=\u00bb#000000&#8243;][\/et_pb_fullwidth_header][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb3.22&#8243;][et_pb_row column_structure=\u00bb3_4,1_4&#8243; admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb3.25&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb][et_pb_column type=\u00bb3_4&#8243; _builder_version=\u00bb3.25&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb _builder_version=\u00bb4.5.7&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb]<strong>\u201c[Jes\u00fas] s<em>ubi\u00f3 despu\u00e9s a la monta\u00f1a, llam\u00f3 a los que \u00e9l quiso y se acercaron a \u00e9l. Design\u00f3 entonces a Doce, a los que llam\u00f3 para que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios\u201d<\/em> \u2013 Mc 3, 13-15.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u201cA nosotros, Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, llamados a semejanza de los Ap\u00f3stoles, se nos ha concedido tambi\u00e9n el don de seguir a Cristo en comuni\u00f3n de vida y de proclamar el Evangelio a toda creatura, yendo por el mundo entero\u201d <\/em>\u2013 CC 4.<em> <\/em><\/strong><\/p>\n<h2><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>Nuestro seguimiento de Jes\u00fas es <em>\u201cal estilo de los ap\u00f3stoles\u201d<\/em>; es decir que est\u00e1 referido a <em>\u201cla especial comuni\u00f3n de vida con Cristo, ahora, resucitado, y la misi\u00f3n de predicar el Evangelio, ahora, al universo entero\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. En tanto <em>\u201coyentes-servidores de la Palabra\u201d<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, vislumbramos c\u00f3mo vivir nuestra comuni\u00f3n de disc\u00edpulos misioneros de Jes\u00fas al confrontarnos con la experiencia de los Doce.<\/p>\n<p>La lectura \u201cvocacional\u201d de la Biblia, acogida como Palabra de Dios hoy, puede ayudarnos a potenciar en nosotros la radicalidad evang\u00e9lica a la cual nos sentimos llamados, ayud\u00e1ndonos a crecer como disc\u00edpulos misioneros de la alegr\u00eda del Evangelio<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y dado que nosotros, como los Doce, <em>\u201ccomunicamos a los dem\u00e1s el misterio \u00edntegro de Cristo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, en este folleto nos proponemos abordar algunos textos del evangelio de Marcos referidos a la experiencia de discipulado apost\u00f3lico de los Doce para relacionarlo con nuestro seguimiento de Cristo en la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>1. CARACTER\u00cdSTICAS DEL SEGUIMIENTO APOST\u00d3LICO DE JES\u00daS EN MARCOS<\/strong><\/h2>\n<p>Dos preguntas recorren el texto de Marcos y le dan cohesi\u00f3n narrativa. Una est\u00e1 referida a la identidad de Jes\u00fas, y la otra tiene que ver con nuestra identidad de disc\u00edpulos y el modo de seguir a Jes\u00fas. Cristolog\u00eda y discipulado misionero de Jes\u00fas son dos ejes fundamentales en el Segundo Evangelio.<\/p>\n<p>Con el objetivo de enmarcar esta reflexi\u00f3n, queremos resaltar algunas caracter\u00edsticas comunes que encontramos entre la predicaci\u00f3n de Juan Bautista, la de Jes\u00fas y la de sus disc\u00edpulos, por una parte, y las consecuencias que les acarrea dicho anuncio, por otra. Ve\u00e1moslo en el siguiente cuadro:<\/p>\n<table style=\"width: 100%; border-color: #debe45; background-color: #fcf5da;\" border=\"10\" cellpadding=\"10\">\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"3\" width=\"649\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La misi\u00f3n de<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Juan Bautista<\/strong><\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Jes\u00fas<\/strong><\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Los Doce<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"216\">Se present\u00f3 Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados (Mc 1, 4).<\/td>\n<td width=\"216\">Proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: \u201cEl tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios est\u00e1 cerca. Convi\u00e9rtanse y crean en la Buena Noticia\u201d (Mc 1, 14-15).<\/td>\n<td width=\"216\">Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversi\u00f3n expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungi\u00e9ndolos con \u00f3leo (Mc 6, 12).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" colspan=\"3\" width=\"649\"><strong>el tr\u00e1gico final de<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Juan Bautista<\/strong><\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Jes\u00fas<\/strong><\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"216\"><strong>Los Doce<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"216\">Pero Herodes, al o\u00edr todo esto, dec\u00eda: \u201cEste hombre es Juan, a quien yo mand\u00e9 decapitar y que ha resucitado\u201d (Mc 6, 16 (-29).<\/td>\n<td width=\"216\">Y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles que el Hijo del hombre deb\u00eda sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que deb\u00eda ser condenado a muerte y resucitar despu\u00e9s de tres d\u00edas (Mc 8, 31 (+ 9, 30-31 y 10, 32-34).<\/td>\n<td width=\"216\">Est\u00e9n atentos: los entregar\u00e1n a los tribunales y los azotar\u00e1n en las sinagogas, y por mi causa ser\u00e1n llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos\u2026 El hermano entregar\u00e1 a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelar\u00e1n contra sus padres y los matar\u00e1n. Ser\u00e1n odiados por todos a causa de mi Nombre, pero el que persevere hasta el fin, se salvar\u00e1<\/p>\n<p>(Mc 13, 9. 12-13).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Las coincidencias se dan respecto de la proclamaci\u00f3n, anuncio o reclamo de conversi\u00f3n que expresan y en las violentas consecuencias que ella les trae aparejada. Ubicadas en la primera parte del evangelio, las referencias a Juan Bautista proyectan anticipadamente lo que le suceder\u00e1 a Jes\u00fas en el transcurso de los acontecimientos hist\u00f3ricos narrados y a sus disc\u00edpulos, en la \u00e9poca en que Marcos escribe su Evangelio. Mateo lo explicita claramente a su comunidad cuando advierte que \u201cdesde que apareci\u00f3 Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos pretenden apoderarse de \u00e9l\u201d (Mt 11, 12).<\/p>\n<p>El evangelio sale al cruce de las resistencias que el kerigma apost\u00f3lico encontraba en los primeros tiempos de la Iglesia. Era necesario aclarar por qu\u00e9 el anuncio de un Cristo crucificado era una \u201cBuena Nueva\u201d siendo que los oyentes ten\u00edan otras expectativas respecto del Mes\u00edas. Pablo expresa claramente esta disyuntiva en la carta que escribe a los corintios hacia mediados del a\u00f1o 56: <em>\u201cNosotros predicamos a un Cristo crucificado, que es esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos y locura para los paganos\u201d<\/em> (1Co 1, 23). Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, entre el 60 y el 70, el evangelio de Marcos retoma y desarrolla este mismo argumento y explica la paradoja de ese <em>\u201cCristo<\/em> (crucificado) <em>que es fuerza y sabidur\u00eda de Dios\u201d<\/em> para quienes creen (1Co 1, 24).<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de Jes\u00fas, la cruz era el instrumento de tortura por excelencia de los romanos y la Ley de Mois\u00e9s consideraba que <em>\u201cel que cuelga del madero es maldito de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Para nosotros, en cambio, la cruz representa la entrega del amor m\u00e1s sublime; porque hemos crecido en la tradici\u00f3n cristiana y no tuvimos que dar ese salto.<\/p>\n<p>Con todo, a lo largo de la historia, la experiencia de la cruz, tanto la cruz de Cristo como la de la cruz asumida voluntariamente a causa de su seguimiento es y ser\u00e1 algo dif\u00edcil de explicar a los dem\u00e1s o de entender nosotros mismos; especialmente cuando nos toca experimentar alguna de sus consecuencias en carne propia. Parad\u00f3jicamente existen miles y miles de cristianos perseguidos y asesinados hoy en d\u00eda a causa de la fe en Jesucristo<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Por distintas razones no siempre somos del todo conscientes de estas situaciones e incluso las consideraciones que hace Claret acerca del martirio pueden sonarnos alejadas de nuestra experiencia vital. Sin embargo, muchos hermanos de Congregaci\u00f3n han certificado con su sangre el testimonio de su seguimiento y, recientemente, en Camer\u00fan, algunos de los nuestros tambi\u00e9n han sufrido las consecuencias que conlleva ser solidarios con el pueblo que sufre. Teniendo este marco de comprensi\u00f3n en mente, podremos comprender mejor cu\u00e1l es el mensaje del Segundo Evangelio y responder adecuadamente las dos preguntas que constituyen la trama de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como en toda obra escrita, el autor es el \u00fanico que tiene las cosas claras desde el principio y el dise\u00f1o de la historia que pretende contar. Por eso, Marcos pone este t\u00edtulo a su Evangelio: <em>\u201cComienzo de la Buena Noticia de Jes\u00fas Mes\u00edas, Hijo de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>El evangelista informa que Jes\u00fas es el Cristo Hijo de Dios a quienes leen o escuchan el texto desde el inicio. As\u00ed, los destinatarios de su obra -la comunidad de Marcos, en primer lugar, pero tambi\u00e9n nosotros que lo leemos casi dos mil a\u00f1os despu\u00e9s- partimos con cierta ventaja tanto con respecto a los protagonistas hist\u00f3ricos de los hechos narrados como a los personajes que intervienen en el texto. Todos ellos lo ir\u00e1n descubriendo paso a paso, a medida que avanza la narraci\u00f3n; se refleja de este modo lo que ha sucedido hist\u00f3ricamente. Y esto vale incluso para Jes\u00fas y los Doce. A ellos, reci\u00e9n al final del evangelio, Marcos les da una clave para que puedan comprender cabalmente qui\u00e9n es Jes\u00fas. Para encontrarse con Jes\u00fas Resucitado y entender cabalmente que Jes\u00fas-es-el-Mes\u00edas-Hijo-de-Dios, los Doce deber\u00e1n volver a Galilea; <em>\u201call\u00ed lo ver\u00e1n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<h3><strong>1.1. Tengan en cuenta qui\u00e9nes son los que han sido llamados. <\/strong><strong>(1 Co 1, 26)<\/strong><\/h3>\n<p>El contexto de esta frase refuerza la idea anterior de que el comportamiento de Dios resulta parad\u00f3jico para los sabios y entendidos; lo que es evidente en su explicaci\u00f3n sobre el Mes\u00edas crucificado. Pero tambi\u00e9n lo es a prop\u00f3sito de los convocados por Dios al discipulado de Jes\u00fas. La frase es un llamado de atenci\u00f3n contra la vanagloria de sus disc\u00edpulos y una invitaci\u00f3n paulina para que vivamos con sano realismo nuestra vocaci\u00f3n<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>La llamada al \u201cseguimiento\u201d supone una disrupci\u00f3n en nuestra vida. Quien se descubre llamado por Dios es capaz de dejar todo lo que constituye su mundo conocido y aventurarse a una nueva situaci\u00f3n. Quien es vocacionado va detr\u00e1s de Jes\u00fas sin m\u00e1s certezas que la de una promesa fundada en su palabra o la autoridad del Maestro. Marcos lo deja en claro en las escenas de vocaci\u00f3n junto al lago de Galilea: Los dos pares de hermanos, Sim\u00f3n y Andr\u00e9s y Santiago y Juan, dejan las redes o a su padre con sus trabajadores en la barca y se van detr\u00e1s de Jes\u00fas. Poco m\u00e1s adelante, Lev\u00ed tambi\u00e9n deja su empleo, su oficina de impuestos y lo sigue<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Marcos nos permite distinguir de un pantallazo los varios grupos de seguidores y antagonistas de Jes\u00fas en 3, 7-30. De estos grupos podemos inferir distintos intereses que los mueven a seguirlo u oponerse a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El grupo de los disc\u00edpulos comienza a conformarse ni bien Jes\u00fas inicia su predicaci\u00f3n en Galilea. Los Doce surgen, por pura iniciativa de Jes\u00fas, de su grupo de disc\u00edpulos y disc\u00edpulas. \u00c9l los constituye como tales y asigna un doble cometido a su vocaci\u00f3n apost\u00f3lica: <em>\u201cPara que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Marcos constata que ambos objetivos se cumplen a lo largo de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas. Por una parte, \u00e9l se dedica de manera especial a la formaci\u00f3n de los Doce; en la intimidad les dice que <em>\u201cDios les ha confiado el misterio de su reino\u201d<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Por otro, los Doce siguen efectivamente a Jes\u00fas por todos lados adonde \u00e9l va y llevan adelante una predicaci\u00f3n portentosa<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, el grupo apost\u00f3lico est\u00e1 herido por la traici\u00f3n de uno de sus miembros<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, por la defecci\u00f3n de todos en el momento de la prueba<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> y por la negaci\u00f3n de su principal referente<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Ellos son los que comparten con Jes\u00fas la vida y la misi\u00f3n desde el inicio.<\/p>\n<p>A lo largo de toda su acci\u00f3n misionera en Galilea, pero muy particularmente en la segunda parte del Evangelio, en la secci\u00f3n del camino (Mc 8, 22 \u2013 10, 52), Jes\u00fas les dedica su mayor empe\u00f1o pedag\u00f3gico. Pese a ello, los Doce tienen grandes dificultades para entender a Jes\u00fas<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien\u2026 No todos sus disc\u00edpulos defeccionan en el momento de la pasi\u00f3n: <em>\u201cAlgunas mujeres contemplaban la escena <\/em>[de la cruz] <em>desde lejos. Entre ellas Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, la madre de Santiago el menor y de Jos\u00e9, y Salom\u00e9, que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas y lo hab\u00edan asistido cuando estaba en Galilea\u2026\u201d<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>Resulta significativo que Marcos haga expl\u00edcito el discipulado de estas mujeres como servicio (<strong>\u03b4\u03b9\u03b7\u03ba\u03cc\u03bd\u03bf\u03c5\u03bd<\/strong> \u03b1\u1f50\u03c4\u1ff7) reci\u00e9n al final del evangelio<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Marcos usa esta misma expresi\u00f3n solo en dos oportunidades para aludir al servicio que se le prodigaba a Jes\u00fas y esta de las mujeres es la segunda vez. La primera vez que usa esta expresi\u00f3n era para indicar la asistencia que le prodigaban los \u00e1ngeles durante su estancia de cuarenta d\u00edas en el desierto, antes de aparecer \u00e9l en la escena p\u00fablica<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. De este modo, el seguimiento como servicio a Jes\u00fas constituye una inclusi\u00f3n que abarca toda la Buena Noticia descrita por Marcos.<\/p>\n<p>En Marcos, pareciera que ninguno de sus amigos estuviera presente junto a la cruz. S\u00f3lo Marcos nos cuenta la escena y registra la burla del oficial romano que constituye una confesi\u00f3n y hace justicia al t\u00edtulo de su obra: <em>\u201cVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Las disc\u00edpulas, que <em>\u201ccontemplaban la escena desde lejos\u201d<\/em>, se convierten en testigos exclusivas de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas y destinatarias privilegiadas, protagonistas del anuncio de su resurrecci\u00f3n<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Inesperadamente, en Marcos queda trunco el mensaje de Jes\u00fas Resucitado. El evangelista finaliza su narraci\u00f3n diciendo que \u201c<em>ellas no dijeron nada a nadie por el miedo que ten\u00edan\u201d<\/em><a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Marcos quiere movilizar a su auditorio haci\u00e9ndoles saber que lo m\u00e1s fundamental de la Buena Noticia de Jes\u00fas es algo que todav\u00eda est\u00e1 pendiente. Por tanto, es una tarea que les compete a los escuchas de su Buena Nueva.<\/p>\n<p>Para ver a Jes\u00fas Resucitado es necesario que los ap\u00f3stoles vuelvan a encontrarse con \u00e9l en Galilea<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. Esto equivale a repasar en el coraz\u00f3n los acontecimientos m\u00e1s significativos de lo vivido junto a \u00e9l a la luz de la nueva situaci\u00f3n. El anuncio de Jes\u00fas Vivo, que los precede camino a Galilea, nos ayuda a redimensionar el espesor de nuestro seguimiento en los momentos de oscuridad y redescubrir a Jes\u00fas presente en nuestro destino.<\/p>\n<p>Muchas veces necesitamos reencontrarnos con Jes\u00fas y volver a verlo en nuestro camino; porque en lo cotidiano de nuestros d\u00edas nuestro empe\u00f1o en el seguimiento de Jes\u00fas sufre el embate de la cultura y el mundo en el que estamos inmersos. Como los Doce, necesitamos \u201cvolver a Galilea\u201d para recrear nuestra vocaci\u00f3n de seguidores de Jes\u00fas repasando los acontecimientos que dan sentido a lo que somos y hacemos, y al modo en que vivimos. No pocas veces flaqueamos en nuestra adhesi\u00f3n vital a Cristo y su propuesta de discipulado misionero en comunidad.<\/p>\n<p>En el discernimiento del XXV Cap\u00edtulo General, Dios apela a nuestra identidad de disc\u00edpulos y nos interpela a trav\u00e9s de los acontecimientos del mundo, de la Iglesia y de nuestra propia comunidad apost\u00f3lica<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. \u00bfC\u00f3mo capitalizamos nuestra experiencia vocacional de disc\u00edpulos misioneros? \u00bfQu\u00e9 supone en nuestra vida cotidiana lo que es <em>Gracia de Dios<\/em> en nosotros? \u00bfC\u00f3mo traducimos el doble objetivo de nuestra vocaci\u00f3n apost\u00f3lica de <em>\u201cestar con Jes\u00fas y ser enviados a predicar con poder de expulsar demonios\u201d<\/em>?<\/p>\n<h3><strong>1.2. Nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or. <\/strong><strong>(Flp 3, 8)<\/strong><\/h3>\n<p>Indicamos anteriormente que los protagonistas del evangelio ir\u00e1n descubriendo paulatinamente la identidad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se descubre como el \u201cHijo amado\u201d en quien Dios encuentra complacimiento en el momento en que es bautizado por Juan en el Jord\u00e1n. Una voz de Dios se lo revela en la teofan\u00eda que Marcos relata cuando Jes\u00fas sale del agua<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. La experiencia del desierto marca un antes y un despu\u00e9s en su vida, como si fuera el tiempo propicio para que \u00e9l pudiese madurar esa revelaci\u00f3n<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>Los demonios, en cambio, como nosotros, pero porque el autor nos lo ha dicho, tambi\u00e9n saben qui\u00e9n es Jes\u00fas desde que \u00e9l aparece en escena. Los esp\u00edritus impuros lo reconocen porque ellos experimentan en s\u00ed mismos las consecuencias de su predicaci\u00f3n poderosa<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>Las personas aquejadas por distintos tipos de aflicci\u00f3n lo buscan y lo siguen porque se ven liberadas de sus padecimientos<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>; parecen haberlo comprendido todo desde el inicio. Ellos saben que lo necesitan y, por eso, est\u00e1n junto a \u00e9l, lo escuchan, le creen, no necesitan hacerse m\u00e1s preguntas ni descubrir qui\u00e9n es el hombre a quien siguen. Jes\u00fas, por su parte, los reconoce como su familia<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>Por su parte, los Doce, y, entre ellos, un peque\u00f1o subgrupo conformado por Pedro, Santiago y Juan, son objeto de la dedicaci\u00f3n especial casi exclusiva de Jes\u00fas<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Los acontecimientos vividos junto a \u00e9l y las ense\u00f1anzas con las cuales los instruye les permiten discernir mejor que los dem\u00e1s qui\u00e9n es el que los ha llamado a su seguimiento.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n de Mc 4, 35 \u2013 5, 43 evidencia un <em>crescendo<\/em> de la revelaci\u00f3n divina en las acciones de Jes\u00fas. A su predicaci\u00f3n portentosa en Galilea, Marcos a\u00f1ade una serie de eventos por los cuales los ap\u00f3stoles van progresando en su comprensi\u00f3n de Jes\u00fas. El inicio es una pregunta llena de miedo: <em>\u201c\u00bfQui\u00e9n es este?\u201d<\/em><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. El punto de llegada es la confesi\u00f3n de Pedro: <em>\u201cT\u00fa eres el Mes\u00edas\u201d<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>, y la confesi\u00f3n del oficial romano: <em>\u201cEste era Hijo de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p>\n<p>Gradualmente, los ap\u00f3stoles comienzan a entender que, cuando Jes\u00fas domina la bravura del mar<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> y libera a las personas del poder del demonio<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>, la enfermedad<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> y la muerte<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>, es Dios mismo el que act\u00faa. La escena de la transfiguraci\u00f3n tambi\u00e9n es fundamental en este sentido; no s\u00f3lo por la escena en s\u00ed sino porque Dios lo revela abiertamente a los presentes, aunque los disc\u00edpulos no entienden<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>.<\/p>\n<p>Con todo, la confesi\u00f3n de los Doce es un punto de llegada. Ellos van m\u00e1s all\u00e1 de quienes lo reconocen s\u00f3lo como un profeta comparable a Juan Bautista o El\u00edas<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Pero tanto los unos como los otros se encuentran en las ant\u00edpodas de los maestros de la Ley, a quienes Jes\u00fas llama blasfemos; porque atribu\u00edan la obra de Dios a Satan\u00e1s. Ellos dec\u00edan: <em>\u201cEst\u00e1 pose\u00eddo por Belzeb\u00fa\u201d <\/em>y <em>\u201ctiene un esp\u00edritu impuro\u201d<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>Salvando las enormes diferencias, seguramente existen en nuestra experiencia de disc\u00edpulos algunos momentos o acontecimientos que dan certeza a nuestra vocaci\u00f3n y sentido a nuestras vidas; por algo estamos aqu\u00ed. Tambi\u00e9n nosotros podemos hacer nuestras las palabras de Pedro: <em>\u201cLo hemos dejado todo y te hemos seguido porque para Dios todo es posible\u201d<\/em><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Tambi\u00e9n nosotros somos disc\u00edpulos en comunidad de vida y misi\u00f3n que caminamos tras las huellas de Jes\u00fas con la impronta apost\u00f3lica de Claret.<\/p>\n<p>Nuestra comunidad misionera reconoce y celebra la obra de Dios en nosotros y, por eso, unidos a Mar\u00eda el XXV Cap\u00edtulo General nos invita a que proclamemos nuestro <em>Magn\u00edficat<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p>\n<p>Se cumple en nosotros la visi\u00f3n que tuvo el P. Claret el 24 de septiembre de 1859 y que aqu\u00ed recreamos: <em>\u201cDesde los cuatro vientos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> se escucha nuestra acci\u00f3n de gracias multiplic\u00e1ndose al infinito; es la voz de los escogidos <em>\u201chijos de la <\/em> <em>Congregaci\u00f3n del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda\u201d<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a> que celebramos cantando: <em>\u201cEl Se\u00f1or ha estado grande con nosotros; por eso estamos alegres\u201d<\/em><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p>\n<h3>1.3. Tengan los sentimientos que corresponden a quienes est\u00e1n unidos a Cristo Jes\u00fas (Flp 2, 5)<\/h3>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-87039\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Aprendan-de-Mi-Det-Sem-Sta-Rosa-aracas-Ven.jpg?resize=441%2C297&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"441\" height=\"297\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Aprendan-de-Mi-Det-Sem-Sta-Rosa-aracas-Ven.jpg?w=1043&amp;ssl=1 1043w, https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Aprendan-de-Mi-Det-Sem-Sta-Rosa-aracas-Ven.jpg?resize=300%2C202&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Aprendan-de-Mi-Det-Sem-Sta-Rosa-aracas-Ven.jpg?resize=1024%2C689&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Aprendan-de-Mi-Det-Sem-Sta-Rosa-aracas-Ven.jpg?resize=768%2C517&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"(max-width: 441px) 100vw, 441px\" \/>Con la confesi\u00f3n de Pedro en las inmediaciones de Cesarea de Filipo comienza la segunda parte del Evangelio de Marcos. Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos se dirigen a Jerusal\u00e9n y, en el trayecto, \u00e9l les indica, con claridad y detalladamente, todo lo atinente a su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Porque es necesario que entiendan ahora qu\u00e9 tipo de Mes\u00edas es Jes\u00fas; ciertamente no el que ellos ten\u00edan en mente.<\/p>\n<p>Los Doce no est\u00e1n preparados para procesar el anuncio de Jes\u00fas y reaccionan negando lo que \u00e9l les expone con crudeza, una y otra vez. Las reacciones nos dejan ver cu\u00e1n afectados que se encuentran a causa del miedo, la confusi\u00f3n y la falta de entendimiento<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>. Est\u00e1n tan conmovidos que se vuelven incapaces de expulsar demonios como lo hab\u00edan hecho durante su experiencia de misi\u00f3n<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p>\n<p>En los tres anuncios de su pasi\u00f3n Marcos utiliza una misma estructura narrativa: Al presagio de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n (1) le corresponde una conducta inapropiada por parte de los disc\u00edpulos (2); entonces, Jes\u00fas les ense\u00f1a algunas cuestiones que son fundamentales para el discipulado (3). Luego, el evangelista complementa esto con otros acontecimientos y ense\u00f1anzas, a modo de catequesis.<\/p>\n<p>Las curaciones del ciego de Betsaida, en las inmediaciones del Mar de Galilea, y de Bartimeo, en Jeric\u00f3<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>, constituyen el marco narrativo de la secci\u00f3n. Pero el camino refleja el itinerario interior que deben recorrer los disc\u00edpulos m\u00e1s que un trayecto geogr\u00e1fico propiamente dicho. Los Doce deber\u00e1n transitar ese itinerario para comprender la naturaleza mesi\u00e1nica de Jes\u00fas y descubrir c\u00f3mo seguirlo.<\/p>\n<p>Dejando de lado el primer aspecto, al cual en cierto modo nos hemos referido con anterioridad al hablar del Mes\u00edas sufriente, en los pr\u00f3ximos puntos nos centramos en el segundo punto, relacionado con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el discipulado.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em><u>Primera Lecci\u00f3n<\/u><\/em><\/strong><em><strong>: El lugar del disc\u00edpulo en el seguimiento y las exigencias del discipulado (cf. Mc 8, 33 \u2013 9, 1).<\/strong> <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Dominado por la contradicci\u00f3n, Pedro reprende fuertemente a Jes\u00fas en privado; pero \u00e9l, a la vista de todos y a causa de su reacci\u00f3n, lo increpa como a un demonio<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a> record\u00e1ndole cu\u00e1l es el lugar que le cabe en el seguimiento: <em>\u201cVe detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s\u201d<\/em><a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>. Estas palabras lo remiten al inicio de su vocaci\u00f3n de disc\u00edpulo; al fin y al cabo, en eso consiste la llamada por la cual \u00e9l y los dem\u00e1s (y tambi\u00e9n nosotros) lo hab\u00edan dejado todo: <em>\u201cVengan detr\u00e1s de m\u00ed\u2026 S\u00edgueme\u201d<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p>\n<p>Los otros Sin\u00f3pticos, Mateo y Lucas, indican claramente que el disc\u00edpulo es y ser\u00e1 siempre un aprendiz. Jam\u00e1s ocupar\u00e1 el lugar de su maestro, aunque corra su misma suerte o llegue el disc\u00edpulo a ser como \u00e9l<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Y en Mateo, Jes\u00fas es tajante: <em>\u201cUstedes no se dejen llamar maestros; porque uno solo es su maestro, y todos ustedes son hermanos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>.<\/p>\n<p>Luego de haber ubicado a Pedro en el lugar que le corresponde, Jes\u00fas explicita tres condiciones intr\u00ednsecas al discipulado a todos los que lo siguen; no s\u00f3lo a los Doce:<\/p>\n<p>La primera es que <em>\u201clos pensamientos de Dios\u201d <\/em>tienen que ganar cada vez m\u00e1s y m\u00e1s espacio en sus vidas hasta que constituyan el n\u00facleo vital de todas sus acciones; por encima de cualquier otro tipo de expectativas y planes personales o humanos<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>. S\u00f3lo de este modo los disc\u00edpulos de Jes\u00fas podremos abrazar nuestra condici\u00f3n de asumiendo el destino de Jes\u00fas Maestro como una cruz querida, conscientemente aceptada. Sobre esta base son posibles las otras dos condiciones del seguimiento que se\u00f1alamos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La segunda es que el disc\u00edpulo adquiera la capacidad de proyectar su vida como donaci\u00f3n y entrega solidaria a causa de Jes\u00fas y su Buena Noticia<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/p>\n<p>La tercera, que el disc\u00edpulo testimonie su condici\u00f3n con determinaci\u00f3n<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em><u>Segunda Lecci\u00f3n<\/u><\/em><em>: El servicio como v\u00ednculo de comuni\u00f3n fraterna (cf. Mc 9, 33-37; 10, 42-45).<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>La segunda instrucci\u00f3n viene a cuento de dos situaciones conflictivas. Una es una discusi\u00f3n de la cual los Doce prefieren no hablar porque los averg\u00fcenza; <em>\u201chab\u00edan discutido acerca de qui\u00e9n era el m\u00e1s importante\u201d<\/em><a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>. La otra, es a prop\u00f3sito del pedido que los hijos de Zebedeo hacen a Jes\u00fas e indigna al resto de los ap\u00f3stoles: <em>\u201cConc\u00e9denos que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando se manifieste tu gloria\u201d<\/em><a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de Jes\u00fas propone arrancar de cuajo el af\u00e1n de dominio que exalta a quien lo detenta por encima de los dem\u00e1s: <em>\u201cEl que quiera ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u201d<\/em>. Su planteo trastoca la l\u00f3gica que reproduce el orden establecido por los poderosos del mundo y sus estructuras de dominaci\u00f3n en la din\u00e1mica interna de la comunidad alterando la fraternidad debida.<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas se ubica en el \u00e1mbito de lo parad\u00f3jico. Y la veracidad de su ense\u00f1anza se demuestra en el ejemplo de su propia vida. Jes\u00fas se constituye en el paradigma de lo que ense\u00f1a y reclama a sus disc\u00edpulos: <em>\u201cEl Hijo del hombre tampoco ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p>\n<p>Luego, y para que podamos comprender a qu\u00e9 se refiere Jes\u00fas cuando habla del servicio, \u00e9l abraza a un ni\u00f1o y lo colocando en medio de todos. Su ejemplo es elocuente. Un ni\u00f1o es alguien que necesita de otras personas para vivir; es un ser vulnerable y desvalido, que no depende de s\u00ed mismo. Pero el cuidado que necesita un ni\u00f1o no consiste \u00fanicamente en brindarle techo y comida. El cuidado necesario est\u00e1 hecho tambi\u00e9n de cari\u00f1o, ternura, caricias y besos. La dimensi\u00f3n afectiva es fundamental. Ninguno de nosotros hubiera sobrevivido sin el cuidado ni la protecci\u00f3n que nos prodigaron nuestros padres cuando \u00e9ramos ni\u00f1os. El amor con que nos protegieron hizo posible que creci\u00e9ramos y nos desarroll\u00e1ramos positivamente en la vida.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de Jes\u00fas, lo que engrandece a sus disc\u00edpulos frente a los dem\u00e1s es el servicio que se brindan unos a otros cuando se desviven en la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s. Semejante grandeza s\u00f3lo puede crecer y construirse desde el no-poder; disponi\u00e9ndonos a servir a quien se encuentra indefenso, prodig\u00e1ndole el cuidado y la atenci\u00f3n que necesita para salir adelante en la vida.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el servicio a los peque\u00f1os atesora una dimensi\u00f3n sacramental que ning\u00fan disc\u00edpulo que bien se precie puede desconocer. San Jos\u00e9 Gabriel del Rosario Brochero, el santo cura de Traslasierra, en C\u00f3rdoba, Argentina, lo expresaba de un modo muy particular a sus feligreses: <em>\u201cDios es como los piojos, est\u00e1 en todos lados, pero prefiere a los pobres\u201d<\/em><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em><u>Tercera Lecci\u00f3n<\/u><\/em><em>: El v\u00ednculo de los Doce con los de fuera de la comunidad y con los peque\u00f1os que la integran (cf. Mc 9, 38-41. 42-48).<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>En el camino a Jerusal\u00e9n se plantea otra situaci\u00f3n en la que intervienen los ap\u00f3stoles y un fulano que expulsaba demonios en nombre de Jes\u00fas. Al verlo proceder de este modo, los disc\u00edpulos le proh\u00edben que contin\u00fae haci\u00e9ndolo porque \u00e9l no formaba parte de su comunidad de seguidores; <em>\u201cno nos acompa\u00f1a\u201d<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas es un ant\u00eddoto contra el sectarismo de la comunidad apost\u00f3lica: <em>\u201cEl que no est\u00e1 contra nosotros est\u00e1 a favor nuestro\u201d<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>. Y, por si semejante criterio de inclusi\u00f3n no fuese suficiente para su peque\u00f1a cabeza, Jes\u00fas a\u00f1ade que Dios atesora los m\u00e1s peque\u00f1os detalles que cualquier persona, sin especificar su pertenencia a la comunidad o no, ofrezca a sus disc\u00edpulos <em>\u201cpor ser de Cristo\u201d<\/em>. Ninguno de estos gestos <em>\u201cquedar\u00e1n sin recompensa\u201d<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>. Es decir que el criterio de comportamiento que Jes\u00fas exige a sus disc\u00edpulos respecto de las personas que no pertenecen a la comunidad est\u00e1 calcado del modo de proceder de Dios.<\/p>\n<p>En estos tiempos en que la Iglesia y la Congregaci\u00f3n nos piden que salgamos al encuentro de quienes habitan en los m\u00e1rgenes de la sociedad y las periferias de la existencia humana, Jes\u00fas contrapone el argumento de los Doce con un criterio que desarma sus (y nuestras) pretensiones desmedidas, sus (y nuestros) recelos de grupo.<\/p>\n<p>Luego, Jes\u00fas les llama la atenci\u00f3n sobre el comportamiento que los ap\u00f3stoles deben prodigar a los m\u00e1s peque\u00f1os de la comunidad y les lanza una dura advertencia: \u201c\u00a1Ay del que sea una ocasi\u00f3n de pecado para los peque\u00f1os que creen en Jes\u00fas!\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>. Esta advertencia de Jes\u00fas encuentra su correlato en los esc\u00e1ndalos de abusos que sacuden a la Iglesia de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>En Marcos, las im\u00e1genes de la mano, el pie y el ojo son por dem\u00e1s elocuentes, pero pueden incluso ser traducidas por el ansia incontrolada de dominio, la megaloman\u00eda del deseo y las intenciones viles o la envidia y los celos o proyectos ego\u00edstas.<\/p>\n<p>El lenguaje hiperb\u00f3lico de Jes\u00fas ilustra el da\u00f1o y las derivaciones de las conductas originadas en impulsos y tendencias indebidas. Actualmente, muchos hermanos y hermanas nuestros dejan de creer en la Buena Noticia de Jes\u00fas y desertan de nuestras comunidades a causa de este tipo de esc\u00e1ndalos que echan por tierra tanto la credibilidad de la Iglesia como la buena fama de sus pastores y evangelizadores.<\/p>\n<p>Frente al drama que sufren los menores, v\u00edctimas de abusos por parte de cl\u00e9rigos y religiosos, el Santo Padre convoc\u00f3 a los presidentes de las conferencias episcopales para un encuentro en Roma, en febrero de 2019. Dicha reuni\u00f3n tuvo como objetivo, en primer lugar, suscitar el sentido de responsabilidad de los obispos en cada episcopado y en toda la comunidad eclesial. En segundo lugar, orientarlos para que sepan c\u00f3mo proceder: implementando tareas a distintos niveles, priorizando la atenci\u00f3n a las v\u00edctimas, la b\u00fasqueda de justicia y el comportamiento que se espera de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El vadem\u00e9cum y protocolo de la Congregaci\u00f3n para los casos de abuso sexual a menores y adultos vulnerables se encuadra dentro de esta perspectiva, y reconoce adem\u00e1s que existen otros distintos tipos de abuso a los cuales es urgente que le prestemos la debida atenci\u00f3n e imprescindible que actuemos en orden a su prevenci\u00f3n, ya desde la formaci\u00f3n inicial de nuestros misioneros en nuestras comunidades formativas.<\/p>\n<p>Un par\u00e1metro para medir la calidad de nuestras relaciones fraternas es el cuidado que nos prodigamos (o no) unos a otros en nuestras comunidades. Y a veces llama negativamente la atenci\u00f3n el modo en que nos tratamos en nuestras casas o la indiferencia con que vivimos entre nosotros. Y a veces vemos a que algunos de nuestros hermanos de Congregaci\u00f3n lo pasan mal o erran en el rumbo de sus vidas o nos cuentan acerca de conductas suyas inapropiadas y no atinamos a nada. En ocasiones s\u00f3lo nos movemos en el \u00e1mbito de la cr\u00edtica, el desprecio o el silencio c\u00f3mplice\u2026<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que nos pasa que en muchas ocasiones s\u00ed podemos acompa\u00f1ar a otras personas, fuera de la comunidad y en los espacios pastorales, pero nos volvemos incapaces de comprometernos con el hermano con quien compartimos techo y comida e ideales en la vida?<\/p>\n<h2>2. MISIONEROS CON ESP\u00cdRITU EN LA CONGREGACI\u00d3N<\/h2>\n<p>Es propio del Esp\u00edritu Santo el discernimiento que gu\u00eda y acompa\u00f1a a la comunidad apost\u00f3lica hacia el conocimiento m\u00e1s pleno de la verdad de Jesucristo. El Esp\u00edritu ilumina y explica las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas para que sepamos c\u00f3mo crecer en nuestro seguimiento. En nuestra comunidad misionera, este discernimiento es propio de los Cap\u00edtulos Generales que son la m\u00e1xima autoridad de la Congregaci\u00f3n. En ellos, el discernimiento se expresa como obediencia al Esp\u00edritu y fidelidad al carisma<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/p>\n<p>El Cap\u00edtulo General de 1967, al discernir el carisma congregacional heredado de nuestro Fundador en el inmediato posconcilio, indica que <em>\u201cel carisma, el esp\u00edritu y la misi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n dentro de la Iglesia, es el servicio misionero de la Palabra que consiste en la comunicaci\u00f3n del \u2018misterio \u00edntegro de Cristo\u2019\u201d<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>; y se\u00f1ala como primera caracter\u00edstica de este servicio <em>\u201cla imitaci\u00f3n de la vida evang\u00e9lica de Cristo como <\/em> <em>expresi\u00f3n de nuestra donaci\u00f3n para vivir con \u00c9l y asociarnos a su obra salvadora anunciando a los hombres su salvaci\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/p>\n<p>Para nosotros, <em>\u201cseguir a Jes\u00fas y colaborar con \u00c9l en la obra que el Padre le encomend\u00f3\u201d<\/em> no es posible sin la unci\u00f3n del Esp\u00edritu que nos habilita para contemplar a Cristo e imitarlo hasta configurarnos con \u00e9l<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>. La Fragua del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda <em>\u201c<\/em><em>nos configura con Jes\u00fas y ora con nosotros para que venga el Esp\u00edritu y llegue la victoria definitiva contra el Mal que intenta destrozar la creaci\u00f3n de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>.<\/p>\n<p>Los votos que profesamos en la comunidad claretiana y las virtudes propias de nuestro carisma en la Iglesia nos ayudan en este cometido y son expresi\u00f3n de nuestra configuraci\u00f3n con Cristo:<\/p>\n<ul>\n<li>La <em>caridad apost\u00f3lica<\/em> para que Dios sea conocido, amado y servido por todos (CC 40).<\/li>\n<li>La <em>humildad<\/em> para servir con los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo (CC 41).<\/li>\n<li>La <em>mansedumbre<\/em> para ganar a los m\u00e1s posibles para Cristo con nuestro ministerio apost\u00f3lico (CC 42).<\/li>\n<li>El <em>cuidado de los sentidos<\/em>, frugalidad y templanza, para ser hombres apost\u00f3licos (CC 43).<\/li>\n<li>El <em>anonadamiento<\/em> por Cristo para ganar la vida solidariz\u00e1ndonos con los que sufren (CC 44).<\/li>\n<li>La <em>aceptaci\u00f3n<\/em> de la enfermedad y de las consecuencias de la pobreza como testimonio de la propia vida (CC 45).<\/li>\n<\/ul>\n<p>En 2015, el XXV Cap\u00edtulo General a\u00f1adi\u00f3 a estas virtudes apost\u00f3licas que hemos rese\u00f1ado otras nuevas virtudes, igualmente propias de nuestro carisma y en consonancia con el modo de concebir la misi\u00f3n congregacional -como <em>Missio Dei<\/em>, misi\u00f3n compartida, misi\u00f3n prof\u00e9tica, misi\u00f3n en di\u00e1logo- en la Iglesia de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p><em>   \u201cPara ser cre\u00edbles, para ser capaces de comunicar el Evangelio, para llegar a ser m\u00edsticos en la misi\u00f3n\u201d<\/em> hemos de cultivar entre nosotros <em>\u201cla audacia, la creatividad, la cordialidad, la alegr\u00eda, la cercan\u00eda y la capacidad de gloriarnos en la cruz de Cristo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> junto con las virtudes carism\u00e1ticas propias que detallan nuestras Constituciones.<\/p>\n<h3>Notas:<\/h3>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Misioneros Claretianos, <em>Nuestro Proyecto de Vida Misionera<\/em>. Comentario a las Constituciones II. Constituci\u00f3n Fundamental y la Vida Misionera de la Congregaci\u00f3n. Roma, 1991. P\u00e1g. 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Misioneros Claretianos, <em>Declaraci\u00f3n del XI Cap\u00edtulo General \u201cServidores de la Palabra\u201d<\/em>, Roma 1991, n. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Misioneros Claretianos, <em>Declaraci\u00f3n del XXI Cap\u00edtulo General \u201cServidores de la Palabra\u201d<\/em>. Nuestro servicio misionero de la Palabra en la \u201cNueva Evangelizaci\u00f3n\u201d. Roma, 1991. N. 13-14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> CC 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Dt 21, 33; G\u00e1l 3, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. Datos de la lista mundial de la persecuci\u00f3n aportada por la organizaci\u00f3n cristiana \u201cPuertas Abiertas\u201d disponible en https:\/\/www. puertasabiertas.org \/persecucion-de-cristianos &#8211; Acceso: 19\/12\/19 y la homil\u00eda de Francisco durante la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda en las Catacumbas de Priscilla, el pasado 2 de nov. de 2019, disponible en https:\/\/www.religiondigital. org\/vaticano\/Papa-cristianos-perseguidos-primeros-siglos-catacumbasprisc ila-francisco_0_2173282666.html &#8211; Acceso: 19\/12\/19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mc 1, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. Mc 16, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. 1Co 1, 26-31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. Mc 1, 16-20; 2, 13-15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. Mc 3, 14s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Mc 4, 11; cf. tambi\u00e9n 7, 17 y 8, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. Mc 6b-13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. Mc 3, 19; 14, 43-49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. Mc 14, 50-52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. Mc 14, 66-72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. Mc 4, 13; 6, 52; 8, 17. 21; 10, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Mc 15, 40s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Seg\u00fan Lucas, ellas hab\u00edan sido curadas o liberadas por Jes\u00fas (cf. Lc 8, 1-3).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. Mc 1, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Mc 15, 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. Mc 15, 40-41. 47; 16, 1-8. La relevancia de Mar\u00eda Magdalena en el grupo apost\u00f3lico, su amor y entereza en el seguimiento de Jes\u00fas y su testimonio de la resurrecci\u00f3n hizo que el papa Francisco la haya reconocido recientemente como ap\u00f3stola de los ap\u00f3stoles. De este modo hace justicia a siglos de mala fama a causa de la confusi\u00f3n de haberla identificado con la mujer que unge a Jes\u00fas en Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso (cf. Mc 14, 3-9), de quien el texto paralelo de Lucas dice que es una pecadora p\u00fablica (cf. Lc 7, 36ss) cuando incluye a Mar\u00eda Magdalena como una de las disc\u00edpulas a quienes Jes\u00fas hab\u00eda sanado: \u201cDe quien (Jes\u00fas) hab\u00eda expulsado siete demonios\u201d (Lc 8, 2). Cf. Oficina de prensa de la Santa Sede, \u201cMar\u00eda Magdalena, ap\u00f3stola de los ap\u00f3stoles, 10.06.2016\u201d. Disponible en: https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2016\/06\/10\/apostol.html \u2013 Acceso: 22 dic. 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Mc 16, 8. Lo que sigue, Mc 16, 9-20, como es bien sabido, es un ap\u00e9ndice can\u00f3nico que armoniza el desconcertante final de Marcos con los otros relatos evang\u00e9licos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. Mc 16, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. Misioneros Claretianos, <em>Declaraci\u00f3n del XXV Cap\u00edtulo General \u201cTestigos Mensajeros de la alegr\u00eda del Evangelio\u201d<\/em>. Roma, 2015. MS 8, 10, 13, 16, 18, 20, 22, 24, 27, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. Mc 1, 10s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. Mc 1, 12s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. Mc 1, 24-27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cf. 1, 32-34. 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. Mc 3, 32. 34b-35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. Mc 5, 37-42 (la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo); 9, 2-13 (la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas); 14, 32-42 (la oraci\u00f3n de Jes\u00fas en Getseman\u00ed) donde los \u00fanicos testigos privilegiados de los acontecimientos son Pedro, Santiago y Juan.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Mc 4, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Mc 8, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Mc 15, 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. Mc 4, 35ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. Mc 5, 1-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. Mc 5, 24-34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cf. Mc 5, 21-23. 35-43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. Mc 9, 2-13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. Mc 8, 27-29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Mc. 3, 22. 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Mc 10, 27s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. MS 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Mc 13, 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. Antonio Ma. Claret, <em>Autobiograf\u00eda<\/em>, n. 686.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Sal 125, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Cf. Mc 8, 31; 9, 30; 10, 33-34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf. Mc 8, 32; 9, 33; 10, 35-37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Cf. Mc 6, 13; 9, 18. 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. Mc 8, 22-26; 10, 46-52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> En el choque que se da entre Pedro y Jes\u00fas, tanto uno como el otro usan el mismo t\u00e9rmino con el cual Jes\u00fas expulsa a los demonios (Mc 1, 25); el mismo con el que ordena al mar y el viento que se calmen en el pasaje de la tempestad del lago (4, 39), \u1f10\u03c0\u03b9\u03c4\u03b9\u03bc\u03ac\u03c9 (\u201cadvertir\u201d o \u201creprender severamente\u201d).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Mc 8, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Mc 1, 17; 2, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. Mt 10, 24; Lc 6, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Mt 23, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. Mc 8, 33b; 9, 34b.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. Mc 9, 35-37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. Mc 9, 38. Viene bien traer a colaci\u00f3n aqu\u00ed la ofrenda de la propia vida de nuestros hermanos m\u00e1rtires de Barbastro en el testimonio del Beato Faustino P\u00e9rez CMF: <em>\u201c<\/em><em>Congregaci\u00f3n querida te llevamos en nuestros recuerdos hasta estas regiones de dolor y muerte. Morimos todos contentos sin que nadie sienta desmayos ni pesares; morimos todos rogando a Dios que la sangre que caiga de nuestras heridas no sea sangre vengadora, sino sangre que entrando roja y viva por tus venas, estimule su desarrollo y expansi\u00f3n por todo el mundo. \u00a1Adi\u00f3s, querida Congregaci\u00f3n! Tus hijos, m\u00e1rtires de Barbastro, te saludan desde la prisi\u00f3n y te ofrecen sus dolorosas angustias en holocausto expiatorio por nuestras deficiencias y en testimonio de nuestro amor fiel, generoso y perpetuo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. Mc 9, 33-34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. Mc 9, 35-42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Mc 10, 45. El Evangelio de Juan, por su parte, complementa y enriquece esta perspectiva con la escena del lavatorio de los pies en la que Jes\u00fas se presenta como el <em>\u201cMaestro y Se\u00f1or\u201d<\/em> que se pone al servicio de los dem\u00e1s. Siguiendo su ejemplo, los disc\u00edpulos encontrar\u00e1n en el servicio fraterno la clave de la felicidad (cf. Jn 13, 13-17).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Cf. Mc 9, 37; Mt 25, 31-46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Mc 9, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Mc 9, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Mc 9, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. Mc 9, 42-48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Cf. CC 153; Dir. 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> DC 19-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> DC 24 \u00a7 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. CC 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> MS 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Cf. MS 39-40.[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_4&#8243; _builder_version=\u00bb3.25&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.5.6&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb][printfriendly][\/et_pb_text][et_pb_blurb title=\u00bbVivir con el coraz\u00f3n de Dios\u00bb url_new_window=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb4.6.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb header_text_color=\u00bb#FFFFFF\u00bb header_font_size=\u00bb15px\u00bb body_text_align=\u00bbcenter\u00bb body_text_color=\u00bb#FFFFFF\u00bb body_font_size=\u00bb12px\u00bb use_background_color_gradient=\u00bbon\u00bb background_color_gradient_start=\u00bb#0067c1&#8243; background_color_gradient_end=\u00bb#006300&#8243; background_color_gradient_start_position=\u00bb21%\u00bb background_color_gradient_end_position=\u00bb90%\u00bb text_orientation=\u00bbcenter\u00bb module_alignment=\u00bbcenter\u00bb custom_padding=\u00bb15px|12px|15px|12px|true|true\u00bb link_option_url_new_window=\u00bbon\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; box_shadow_style=\u00bbpreset2&#8243; box_shadow_style_image=\u00bbpreset3&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<div class=\"epyt-video-wrapper\"><div  data-ep-a=\"fadeIn\"  id=\"_ytid_15845\"  width=\"1080\" height=\"608\"  data-origwidth=\"1080\" data-origheight=\"608\"  data-relstop=\"1\" data-facadesrc=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/y95li3Rjn1g?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=3&loop=0&rel=0&fs=1&playsinline=1&autohide=2&hl=es_ES&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&\" class=\"__youtube_prefs__ epyt-facade  no-lazyload\" data-epautoplay=\"1\" ><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-spai-excluded=\"true\" class=\"epyt-facade-poster skip-lazy\" loading=\"lazy\" alt=\"YouTube player\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/i.ytimg.com\/vi\/y95li3Rjn1g\/maxresdefault.jpg?w=1080&#038;ssl=1\" title=\"\"><button class=\"epyt-facade-play\" aria-label=\"Play\"><svg data-no-lazy=\"1\" height=\"100%\" version=\"1.1\" viewBox=\"0 0 68 48\" width=\"100%\"><path class=\"ytp-large-play-button-bg\" d=\"M66.52,7.74c-0.78-2.93-2.49-5.41-5.42-6.19C55.79,.13,34,0,34,0S12.21,.13,6.9,1.55 C3.97,2.33,2.27,4.81,1.48,7.74C0.06,13.05,0,24,0,24s0.06,10.95,1.48,16.26c0.78,2.93,2.49,5.41,5.42,6.19 C12.21,47.87,34,48,34,48s21.79-0.13,27.1-1.55c2.93-0.78,4.64-3.26,5.42-6.19C67.94,34.95,68,24,68,24S67.94,13.05,66.52,7.74z\" fill=\"#f00\"><\/path><path d=\"M 45,24 27,14 27,34\" fill=\"#fff\"><\/path><\/svg><\/button><\/div><\/div><span itemprop=\"video\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/VideoObject\"><meta itemprop=\"embedUrl\" content=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/y95li3Rjn1g\"><meta itemprop=\"name\" content=\"3 maneras de elegir vivir en Babilonia (y cu\u00e1l eligi\u00f3 Jes\u00fas)\"><meta itemprop=\"description\" content=\"Si los seguidores de Jes\u00fas deben dar su total lealtad al Reino de Dios, \u00bfc\u00f3mo deben relacionarse con los gobiernos y las estructuras de poder de su propio tiempo? En este video, veremos c\u00f3mo la experiencia de Daniel y sus amigos en el exilio babil\u00f3nico ofrece sabidur\u00eda para navegar por esta tensi\u00f3n. Seguir a Jes\u00fas en el siglo XXI significa aprender el camino del exilio. S\u00edguenos: https:\/\/www.instagram.com\/proyectobibliaoficial https:\/\/www.facebook.com\/proyectobiblia https:\/\/www.tiktok.com\/&#064;proyectobibliaoficial https:\/\/spoti.fi\/3NsHSf4 http:\/\/proyectobiblia.com \u00a1Muchas gracias por tu apoyo! Producci\u00f3n de Localizaci\u00f3n en Espa\u00f1ol - Unicornio Films, Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana. Cr\u00e9ditos de localizaci\u00f3n: Traducci\u00f3n: Jairo Namn\u00fan\/Luis Sena Locuci\u00f3n: Juan Carranza\/ Raeldo L\u00f3pez Dise\u00f1o y Animaci\u00f3n: Abraham S\u00e1nchez Supervisor de Postproducci\u00f3n: Mario Escobar Asistente de Producci\u00f3n: Laura Cabrera Producci\u00f3n: Denny F\u00e9liz Coordinaci\u00f3n de Producci\u00f3n: Jammy B\u00e1ez\"><meta itemprop=\"thumbnailUrl\" content=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/y95li3Rjn1g\/0.jpg\"><meta itemprop=\"duration\" content=\"PT5M33S\"><meta itemprop=\"uploadDate\" content=\"2019-10-24T17:00:11Z\"><\/span><\/p>\n<div class=\"epyt-video-wrapper\"><div  data-ep-a=\"fadeIn\"  id=\"_ytid_92560\"  width=\"1080\" height=\"608\"  data-origwidth=\"1080\" data-origheight=\"608\"  data-relstop=\"1\" data-facadesrc=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/l75uPoo9Rs8?enablejsapi=1&autoplay=0&cc_load_policy=1&cc_lang_pref=&iv_load_policy=3&loop=0&rel=0&fs=1&playsinline=1&autohide=2&hl=es_ES&theme=dark&color=red&controls=1&disablekb=0&\" class=\"__youtube_prefs__ epyt-facade  no-lazyload\" data-epautoplay=\"1\" ><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" data-spai-excluded=\"true\" class=\"epyt-facade-poster skip-lazy\" loading=\"lazy\" alt=\"YouTube player\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/i.ytimg.com\/vi\/l75uPoo9Rs8\/maxresdefault.jpg?w=1080&#038;ssl=1\" title=\"\"><button class=\"epyt-facade-play\" aria-label=\"Play\"><svg data-no-lazy=\"1\" height=\"100%\" version=\"1.1\" viewBox=\"0 0 68 48\" width=\"100%\"><path class=\"ytp-large-play-button-bg\" d=\"M66.52,7.74c-0.78-2.93-2.49-5.41-5.42-6.19C55.79,.13,34,0,34,0S12.21,.13,6.9,1.55 C3.97,2.33,2.27,4.81,1.48,7.74C0.06,13.05,0,24,0,24s0.06,10.95,1.48,16.26c0.78,2.93,2.49,5.41,5.42,6.19 C12.21,47.87,34,48,34,48s21.79-0.13,27.1-1.55c2.93-0.78,4.64-3.26,5.42-6.19C67.94,34.95,68,24,68,24S67.94,13.05,66.52,7.74z\" fill=\"#f00\"><\/path><path d=\"M 45,24 27,14 27,34\" fill=\"#fff\"><\/path><\/svg><\/button><\/div><\/div><span itemprop=\"video\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/VideoObject\"><meta itemprop=\"embedUrl\" content=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/l75uPoo9Rs8\"><meta itemprop=\"name\" content=\"Agape - Amor\"><meta itemprop=\"description\" content=\"La palabra &quot;amor&quot; es una de las palabras m\u00e1s descuidadas en nuestro idioma, ya que se refiere principalmente a un sentimiento que le sucede a una persona. En el Nuevo Testamento, &quot;amor&quot; se refiere a una forma de tratar a las personas definida por el mismo Jes\u00fas como: buscar el bienestar de los dem\u00e1s sin importar c\u00f3mo nos correspondan. S\u00edguenos: https:\/\/www.instagram.com\/proyectobibliaoficial https:\/\/www.facebook.com\/proyectobiblia https:\/\/www.tiktok.com\/&#064;proyectobibliaoficial https:\/\/spoti.fi\/3NsHSf4 http:\/\/proyectobiblia.com \u00a1Muchas gracias por tu apoyo! Producci\u00f3n de Localizaci\u00f3n en Espa\u00f1ol - Unicornio Films, Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana. Cr\u00e9ditos de localizaci\u00f3n: Traducci\u00f3n: Jairo Namn\u00fan\/Luis Sena Locuci\u00f3n: Juancho Carranza\/Raeldo L\u00f3pez Dise\u00f1o y Animaci\u00f3n: Abraham S\u00e1nchez\/Mario Escobar Supervisor de Postproducci\u00f3n: Mario Escobar Ingeniero de Sonido: Federico \u00c1lvarez Asistente de Producci\u00f3n: Laura Cabrera Producci\u00f3n: Denny F\u00e9liz Coordinaci\u00f3n de Producci\u00f3n: Jammy B\u00e1ez Citas b\u00edblicas tomadas de la Nueva Biblia de las Am\u00e9ricas (NBLA), Copyright \u00a9 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.NuevaBiblia.com\"><meta itemprop=\"thumbnailUrl\" content=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/l75uPoo9Rs8\/0.jpg\"><meta itemprop=\"duration\" content=\"PT5M21S\"><meta itemprop=\"uploadDate\" content=\"2019-06-20T18:00:05Z\"><\/span>\n<p>Aprender a vivir con una mente y un coraz\u00f3n conformes al de Jes\u00fas es el n\u00facleo del discipulado. Mira los dos videos que explican tanto el viaje a la libertad como la compasi\u00f3n de Dios. \u00bfQu\u00e9 evocan en ti?[\/et_pb_blurb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.6.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb use_background_color_gradient=\u00bbon\u00bb background_color_gradient_start=\u00bbrgba(71,188,188,0)\u00bb background_color_gradient_end=\u00bbrgba(0,255,140,0.15)\u00bb custom_margin=\u00bb||||false|false\u00bb custom_padding=\u00bb17px|18px|17px|18px|true|true\u00bb border_width_all=\u00bb1px\u00bb border_color_all=\u00bb#0e6042&#8243; box_shadow_style=\u00bbpreset2&#8243; global_module=\u00bb88127&#8243; saved_tabs=\u00bball\u00bb]<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/the-claretian-community-house-and-school-of-communion\/\">Introduction<\/a><\/p>\n<ol>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/1-communities-configured-by-the-mission\/\">Communities Configured by the Mission<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/2-the-community-oikos\/\">The Community \u00abOikos\u00bb<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/3-the-community-school-of-disciples-in-mission\/\">The Community School of Disciples in Mission<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/4-prophetic-and-contemplative-community\/\">Prophetic and Contemplative Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/5-liturgical-and-celebratory-community\/\">Liturgical and Celebratory Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/6-walking-forth-in-the-spirit-practicing-discernment-in-personal-life-and-in-communities\/\">Walking Forth in the Spirit. Practicing Discernment in Personal Life and in Communities<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/7-leadership-and-organization-of-the-community\/\">Leadership and Organization of the Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/8-conflict-transformation-in-community\/\">Conflict Transformation in Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/9-forgiveness-and-reconciliation-in-community\/\">Forgiveness and Reconciliation in Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/10-celebrating-life-and-mission-in-intercultural-and-intergenerational-communities\/\">Celebrating Life and Mission in Intercultural and Intergenerational Communities<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/11-the-dream-of-being-community\/\">The Dream of Being Community<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/spirituality-and-community-life\/community\/12-the-easter-mystery-in-our-communities\/\">The Paschal Mystery in Our Communities<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c[Jes\u00fas] subi\u00f3 despu\u00e9s a la monta\u00f1a, llam\u00f3 a los que \u00e9l quiso y se acercaron a \u00e9l. Design\u00f3 entonces a Doce, a los que llam\u00f3 para que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios\u201d \u2013 Mc 3, 13-15. \u201cA nosotros, Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, llamados a semejanza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":85975,"parent":86179,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"class_list":["post-86206","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/PdaBmi-mqq","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/86206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/86206\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/86179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/85975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}