{"id":117758,"date":"2022-03-10T11:14:00","date_gmt":"2022-03-10T10:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/hacia-una-cultura-del-cuidado-la-proteccion-de-menores-y-prevencion-de-abusos-sexuales-en-nuestras-plataformas-apostolicas-y-servicios-pastorales\/"},"modified":"2022-04-05T11:51:57","modified_gmt":"2022-04-05T09:51:57","slug":"hacia-una-cultura-del-cuidado-la-proteccion-de-menores-y-prevencion-de-abusos-sexuales-en-nuestras-plataformas-apostolicas-y-servicios-pastorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/hacia-una-cultura-del-cuidado-la-proteccion-de-menores-y-prevencion-de-abusos-sexuales-en-nuestras-plataformas-apostolicas-y-servicios-pastorales\/","title":{"rendered":"HACIA UNA CULTURA DEL CUIDADO: LA PROTECCI\u00d3N DE MENORES Y PREVENCI\u00d3N DE ABUSOS SEXUALES EN NUESTRAS PLATAFORMAS APOST\u00d3LICAS Y SERVICIOS PASTORALES"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Jos\u00e9-F\u00e9lix Valderr\u00e1bano CMF  <a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El abuso sexual a menores va en contra del respeto de la dignidad y de los derechos de los ni\u00f1os, especialmente vulnerables por no tener posibilidad de defenderse de las agresiones que puedan sufrir y por las consecuencias graves que tienen para su vida. <\/p>\n\n<p>Desde que saltaron a la prensa los delitos de abuso sexual por parte de sacerdotes o religiosos, el tema ha sido de gran actualidad tanto en la sociedad como en la Iglesia. <\/p>\n\n<p>La sociedad ha tomado conciencia del problema y los Estados han aprobado medidas y penas para quienes cometen esos delitos.<\/p>\n\n<p>Para la Iglesia los abusos sexuales tienen una mayor relevancia porque van en contra de los principios evang\u00e9licos por los que se debe regir y que predica: la dignidad de cualquier persona se fundamenta en el ser hijo de Dios e imagen de Cristo. El mismo Jes\u00fas en los Evangelios da una especial relevancia a los ni\u00f1os, en contraste con la marginaci\u00f3n a que estos estaban sometidos en la sociedad de aquel tiempo (Mc 10,14); les pone como modelo de espiritualidad cristiana (Mt 18,3), y previene a quienes se atrevan a escandalizarlos (Mt 18.6). <\/p>\n\n<p>Los Papas Juan Pablo II, Benedicto XVI, y sobre todo Francisco, han reconocido el hecho de los abusos cometidos por cl\u00e9rigos o religiosos o por personas vinculadas a sus obras, han pedido perd\u00f3n por el da\u00f1o causado a las v\u00edctimas y han ido tomando medidas para la prevenci\u00f3n de estos delitos y para no dejarlos impunes. La Iglesia ha reconocido que la pol\u00edtica de encubrimiento para salvar el prestigio de la instituci\u00f3n, el traslado de los cl\u00e9rigos abusadores o, en el mejor de los casos, la sola imposici\u00f3n de penas can\u00f3nicas no s\u00f3lo es insuficiente, sino que, por el contrario, prolongan y agravan el problema, adem\u00e1s de afectar a su credibilidad y concluir en algunos casos en el abandono de la Iglesia y de la misma fe.<\/p>\n\n<p>Bastantes di\u00f3cesis y Congregaciones, siguiendo las indicaciones de los Papas y las normas promulgadas por la Santa Sede, han ido elaborando sus protocolos de actuaci\u00f3n en casos de delitos de abuso sexual. Los Misioneros Claretianos tuvimos un primer protocolo en el a\u00f1o 1999, como consecuencia de la decisi\u00f3n tomada por el Gobierno General y los Superiores Provinciales de toda la Congregaci\u00f3n el a\u00f1o anterior en Bangalore. Entonces se abordaron solamente los temas que preocupaban en aquel momento y se dieron soluciones a esos problemas. Con el tiempo, a medida que se iban viendo las cosas con mayor claridad, y que la Iglesia ofreciendo nuevas normas e indicaciones, la atenci\u00f3n y la preocupaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n se centr\u00f3 en los procesos de actuaci\u00f3n en caso de descubrimiento o de denuncia de un abuso sexual por parte de alguno de sus miembros.<\/p>\n\n<p>Actualmente vemos que centrarse en la denuncia de los abusos, siendo importante, es insuficiente para el objetivo de proteger a los menores y prevenir los delitos de abuso. Mejor prevenir que curar. En 2019 la Congregaci\u00f3n public\u00f3 el \u201cManual para la protecci\u00f3n de menores y adultos vulnerables\u201d junto con el \u201cProtocolo para la prevenci\u00f3n e intervenci\u00f3n ante un delito de abuso sexual\u201d.<\/p>\n\n<p>La Congregaci\u00f3n se ha tomado muy en serio este tema, porque, como dice el P. General en la presentaci\u00f3n del Vadem\u00e9cum congregacional elaborado con este fin, \u201cel cuidado de las personas y la naturaleza son una parte integral de nuestra vida y misi\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n el \u00faltimo Cap\u00edtulo General ha insistido en este punto: \u201cCrearemos entornos seguros para que ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes crezcan en libertad y responsabilidad\u201d (QC 69).<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 se puede hacer para proteger a los menores y prevenir los delitos de abuso? Se pueden se\u00f1alar algunas medidas importantes:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>1. Ante todo hay que advertir que la protecci\u00f3n de menores y la prevenci\u00f3n de abusos no se circunscribe a los colegios o a las parroquias; tambi\u00e9n afecta a las catequesis, a los grupos o clubs juveniles, campamentos o colonias de verano, e incluso a los que est\u00e1n en el confesionario o se dedican a la direcci\u00f3n espiritual o acompa\u00f1amiento personal de los j\u00f3venes.<\/li><\/ol>\n<p>Es una responsabilidad de los superiores, de los p\u00e1rrocos, directores de colegios y de las actividades pastorales compartir la preocupaci\u00f3n por la protecci\u00f3n de los menores y animar a cuantos est\u00e1n implicados en las plataformas de pastoral infantil y juvenil a asumir el compromiso de crear un entorno seguro para los menores y protegerles de cualquier abuso.<\/p>\n\n<p>La implicaci\u00f3n de todos los agentes de pastoral es imprescindible. Hay que ser conscientes de que proteger y prevenir no se hace en los papeles, ni queda a la responsabilidad de los superiores o de los encargados de las actividades pastorales: es una tarea de la sociedad y, en nuestro caso, de los claretianos, de los voluntarios, colaboradores y personas contratadas. <\/p>\n\n<p>No siempre los agentes pastorales son conscientes de la gravedad de los abusos, no conocen las leyes civiles o las normas de la Iglesia y de la Congregaci\u00f3n. Todos deben ser conscientes de la importancia de la protecci\u00f3n de los menores y de la gravedad de los abusos, reflexionar juntos sobre c\u00f3mo proteger a los ni\u00f1os y adolescentes, qu\u00e9 pautas de conducta hay que establecer para ello, y estar dispuestos a asumir responsabilidades. Cuando se buscan juntos las pol\u00edticas a seguir para la protecci\u00f3n y la prevenci\u00f3n es m\u00e1s f\u00e1cil asumirlas que si se dan \u201cdesde arriba\u201d como algo impuesto. Es el primer paso para ser efectivos. <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>2. Crear un entorno seguro para los menores, en segundo lugar. Eso significa ir contracorriente a la sociedad que, si bien repudia absolutamente los abusos sexuales de menores, y se escandaliza de ellos, no tiene inconveniente en usar -en realidad, abusar- de la mujer como objeto sexual con fines publicitarios, o es absolutamente  permisiva en manifestaciones, valoraciones y comportamientos sexistas en la vida social. <\/li><\/ul>\n<p>Favorecer un ambiente seguro para los menores significa reconocer su dignidad como personas y como hijos de Dios, tratarlos con  respeto, evitar comentarios o  burlas que les puedan ridiculizar y humillar. <\/p>\n\n<p>Crear un entorno seguro para los menores implica no tolerar posibles abusos o comportamientos abusivos y no tener miedo a denunciarlos. Nadie quiere ser un \u201csopl\u00f3n\u201d, un chivato, porque se entiende como una deslealtad hacia los amigos o compa\u00f1eros, pero no se puede dejar pasar lo que es un pecado grave y un delito, ni mirar hacia otro lado, porque lo que est\u00e1 en juego es la vida de los ni\u00f1os o de los adolescentes que se nos han confiado.<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>3.   Acompa\u00f1ar a las familias, contribuir a su formaci\u00f3n, ofrecerles instrumentos para que puedan educar correctamente a sus hijos, asociarles a las actividades pastorales, educativas o recreativas, y corresponsabilizarse en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os tambi\u00e9n en esos \u00e1mbitos. En la familia viven los ni\u00f1os, se desarrollan, aprenden los valores humanos y los principios del Evangelio. Debe ofrecer a los ni\u00f1os un ambiente acogedor, c\u00e1lido, afectuoso, en el que se sientan amados y seguros. <\/li><\/ul>\n<p>Lamentablemente no en todos los casos es as\u00ed. Sin llegar a pensar en familias desestructuradas, hay familias que deben trabajar tanto tiempo que no pueden cuidar a los hijos adecuadamente. No siempre los padres tienen una adecuada formaci\u00f3n cristiana; o se desentienden de la educaci\u00f3n sexual de los hijos o son muy permisivos en la valoraci\u00f3n de determinados comportamientos sexuales. <\/p>\n\n<p>En el tema de los abusos, es importante que los padres adapt\u00e1ndose a la edad de los ni\u00f1os les expliquen lo que es la sexualidad (tambi\u00e9n desde el punto de vista cristiano), les ayuden a distinguir lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal, a comportarse con las personas extra\u00f1as o incluso cercanas a la familia (profesores, sacerdotes, monitores, etc.). Deben hablar con ellos, infundirles confianza para que puedan comentar libremente lo que hacen en la escuela o en las actividades en las que participan, que hablen de sus relaciones con compa\u00f1eros y adultos. Los padres, por su parte, tienen que estar informados de lo que es un abuso, de c\u00f3mo prevenirlo, de cu\u00e1les son los s\u00edntomas de haber sido abusado, y de los factores de riesgo en que se puedan encontrar los ni\u00f1os.<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>4. Cada instituci\u00f3n educativa, todas las parroquias y las actividades que se realizan con menores deber\u00edan contar con su propio protocolo de actuaci\u00f3n y un c\u00f3digo de conducta que recoja las buenas pr\u00e1cticas en la relaci\u00f3n con menores. No basta acogerse a un protocolo general de la Congregaci\u00f3n o de la Conferencia Episcopal: tienen que recoger sin duda la legislaci\u00f3n civil y la de la Iglesia del lugar, pero tambi\u00e9n indicar comportamientos o gestos que en esta determinada cultura o en este \u00e1mbito no tienen un particular significado pero que en otros pueden ser interpretados o valorados negativamente y crear un esc\u00e1ndalo. Este material es muy \u00fatil para que todos sepan c\u00f3mo comportarse.<\/li><li>5. Y finalmente, si queremos ofrecer seguridad y protecci\u00f3n a los menores, es fundamental que en nuestras plataformas y actividades apost\u00f3licas las personas implicadas (religiosos y laicos) sean personas maduras, equilibradas, sin problemas afectivos o sexuales. Pero adem\u00e1s deben tener una preparaci\u00f3n espec\u00edfica para el trato con los menores y un conocimiento b\u00e1sico de la problem\u00e1tica de los abusos sexuales. Todos deben firmar un escrito en el que afirman conocer los protocolos de conducta de la estructura o la plataforma en la que trabajan, y que se comprometen a cumplirlos.<\/li><\/ul>\n<p>Roma, Italia.<\/p>\n\n<p>11 febrero 2022.<\/p>\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.claret.org\/wp-admin\/post.php?post=117406&amp;action=edit#_ftnref1\">[1]<\/a> El P. Jos\u00e9-F\u00e9lix Valderr\u00e1bano es el Procurador de la Congregaci\u00f3n ante la Santa Sede.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9-F\u00e9lix Valderr\u00e1bano CMF [1] El abuso sexual a menores va en contra del respeto de la dignidad y de los derechos de los ni\u00f1os, especialmente vulnerables por no tener posibilidad de defenderse de las agresiones que puedan sufrir y por las consecuencias graves que tienen para su vida. 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