{"id":13052,"date":"2018-03-29T00:00:30","date_gmt":"2018-03-28T22:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=13052"},"modified":"2018-03-29T00:00:30","modified_gmt":"2018-03-28T23:00:30","slug":"29-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/29-marzo\/","title":{"rendered":"29 Marzo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u201cLa humildad es como la ra\u00edz del \u00e1rbol, y la mansedumbre es el fruto\u201d.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 372<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>RA\u00cdZ Y FRUTO DE LA VIDA CRISTIANA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>En la actualidad se habla mucho de autoestima, necesaria para unos m\u00ednimos de salud mental; no es sano despreciarse a s\u00ed mismo. El Evangelio, con sus conocidas paradojas, es capaz de compaginar autoestima y modestia. Jes\u00fas alab\u00f3 a los sencillos, invit\u00f3 a sentirse peque\u00f1os,  pero no despreciables. A nadie acomplej\u00f3; m\u00e1s bien fue un portador de salud ps\u00edquica al afirmar la dignidad de hijo de Dios que posee todo ser humano. A los pecadores p\u00fablicos, despreciados y sin esperanza de salvaci\u00f3n, les asegur\u00f3 la acogida  recuperaci\u00f3n por obra de Dios: \u201cHoy ha entrado la salvaci\u00f3n a esta casa\u201d (Lc 19, 9), dijo refiri\u00e9ndose a Zaqueo. Y a la mujer encorvada, la cur\u00f3, incluso trasgrediendo el s\u00e1bado, porque, siendo una \u201chija de Abrah\u00e1n\u201d (Lc 13, 16), no era justo que padeciese un permanente flagelo.<br \/>\nPero Jes\u00fas no ense\u00f1\u00f3 a nadie a fanfarronear ni a ufanarse de nada; contaba con que la persona sana no necesita reconocimiento, como no lo necesitaba \u00e9l, que, cuando quer\u00edan proclamarle rey,  hu\u00eda al monte a orar en soledad. Jes\u00fas invitaba a reconocer la propia grandeza, de hijos de Abrah\u00e1n y de hijos de Dios, pero a reconocerla como regalo, no como logro, y, en consecuencia, a vivir humildemente agradecidos al Padre por sus dones.<br \/>\nEl P. Claret vivi\u00f3 profundamente la humildad; al verse consagrado obispo y portador de t\u00edtulos y grandes cruces, escribi\u00f3 acerca de s\u00ed mismo:  \u201cyo soy un burro malo cargado de joyas\u201d. Pero nunca silenci\u00f3 esas joyas, sino que confes\u00f3 la grandeza del amor de Dios sobre \u00e9l: \u201cel Se\u00f1or se dign\u00f3 valerse de esta miserable criatura para hacer cosas grandes\u201d (Aut 703). Esta humildad le ense\u00f1\u00f3 a no sentirse con derecho a nada, y, por lo mismo, no alterarse cuando algo no se le diese. La mansedumbre era en \u00e9l, por tanto, fruto de la humildad, adem\u00e1s de elecci\u00f3n personal para asemejarse a Jes\u00fas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa humildad es como la ra\u00edz del \u00e1rbol, y la mansedumbre es el fruto\u201d. Aut 372 RA\u00cdZ Y FRUTO DE LA VIDA CRISTIANA En la actualidad se habla mucho de autoestima, necesaria para unos m\u00ednimos de salud mental; no es sano despreciarse a s\u00ed mismo. 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