{"id":13987,"date":"2018-03-31T15:15:12","date_gmt":"2018-03-31T13:15:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=13987"},"modified":"2018-03-31T18:16:58","modified_gmt":"2018-03-31T16:16:58","slug":"feliz-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/feliz-pascua\/","title":{"rendered":"FELIZ PASCUA"},"content":{"rendered":"<p>Queridos hermanos:<\/p>\n<p>El amor misericordioso de Dios nos sorprende y supera toda clase de miseria y apat\u00eda humanas. La abismal contradicci\u00f3n de los eventos recordados durante la Semana Santa me ha desconcertado a menudo. Los humanos mortales y pecadores se sentaron en el tribunal para decretar la sentencia a muerte del Verbo encarnado que proclam\u00f3 y vivi\u00f3 el Evangelio del amor y el perd\u00f3n. Los poderes pol\u00edticos y religiosos se unieron en la oscura hora de la humanidad. La furia de una muchedumbre movilizada movi\u00f3 los corazones y voluntades para crucificarlo. Despu\u00e9s de un simulacro de juicio y ejecuci\u00f3n r\u00e1pida, el amor fue enterrado en la tumba del coraz\u00f3n humano endurecido por el ego\u00edsmo. Es a este callej\u00f3n sin salida a donde el pecado y el ego\u00edsmo pueden conducir nuestro destino humano individual y colectivo.<\/p>\n<p>Pienso en el camino de la cruz vivido por nuestros semejantes en medio de la violencia, el terrorismo y la pobreza en muchas partes del mundo. Los hombres y las mujeres, as\u00ed como la tierra, nuestro hogar com\u00fan, a menudo est\u00e1n en la cruz cuando son discriminados, rechazados, manipulados, maltratados, intercambiados o destruidos para satisfacer intereses ego\u00edstas de la humanidad. En todo ello tambi\u00e9n yo tengo mi propia participaci\u00f3n. La agon\u00eda de su crucifixi\u00f3n es capturada en forma de im\u00e1genes y videos, en el ata\u00fad digital de la red global, y transmitida por las redes sociales, en una breve difusi\u00f3n viral, para que todos los puedan ver antes de ser enterrados, en breve espacio de tiempo, en los cementerios privados de la memoria digital. El verdadero peligro es que, despu\u00e9s del fugaz sentido inicial del horror, los corazones humanos puedan vacunarse contra ese sufrimiento de la humanidad y del planeta, al presenciar constantemente que esta crucifixi\u00f3n ocurre a diario.<\/p>\n<p>La Pascua nos despierta de este sue\u00f1o espiritual al se\u00f1alar la vida de Jes\u00fas como la forma v\u00e1lida y necesaria para vivir nuestra humanidad. La supervivencia de la humanidad y del planeta, y la celebraci\u00f3n de la vida y el amor en la tierra, no pueden producirse por la fuerza de los m\u00fasculos, el poder de las armas o el atractivo del dinero. La vulnerabilidad de la entrega de amor, el perd\u00f3n, el di\u00e1logo, el cuidado de los dem\u00e1s y el compartir los recursos podr\u00edan ser una amenaza a la ley de la carne pero poderosos en la ley del Esp\u00edritu (cfr. Rom. 7). El Se\u00f1or Resucitado nos invita a caminar en la ley del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>El huevo de Pascua es una imagen del trabajo de Dios en nosotros. Un huevo fertilizado no puede ser forzado a abrirse desde el exterior para dar vida. La semilla de la vida en el huevo debe madurar, y, a su debido tiempo, romper\u00e1 la c\u00e1scara con la misma fuerza de la vida desde adentro. No es de extra\u00f1ar que Cristo haya sido la semilla del amor y la vida en el centro de la creaci\u00f3n que aguarda ansiosamente la liberaci\u00f3n de los hijos de Dios (cfr. Rom. 8, 19). La madurez del pacto de amor escrito en los corazones humanos (cfr. Jr. 31, 31) es la esperanza de la humanidad y de nuestro planeta para vivir y celebrar nuestra unidad fundamental en la diversidad.<\/p>\n<p>Gracias a la Pascua, podemos dar la bienvenida a las noches oscuras del sufrimiento y del rechazo con la certeza de que, a todo ello, seguir\u00e1 un d\u00eda brillante. Sin la luz de la Pascua es dif\u00edcil, si no imposible, dar sentido al sufrimiento de los inocentes, al misterio del mal, a la lucha por la justicia y la paz, a la auto-donaci\u00f3n en el matrimonio y la familia, y a la consagraci\u00f3n religiosa. Cuando nos hemos encontrado verdaderamente con el Se\u00f1or Resucitado, nos convertimos f\u00e1cilmente en sus disc\u00edpulos para proclamar que el Amor puede triunfar sobre las fuerzas de la muerte.<\/p>\n<p>\u00a1Os deseo Feliz Pascua! Que esta Pascua produzca en nosotros un nuevo brote de esperanza para crear un mundo mejor, un hogar para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mathew Vattamattam, cmf<\/strong><\/p>\n<p><em>Superior General<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos: El amor misericordioso de Dios nos sorprende y supera toda clase de miseria y apat\u00eda humanas. La abismal contradicci\u00f3n de los eventos recordados durante la Semana Santa me ha desconcertado a menudo. 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