{"id":15068,"date":"2018-04-05T00:00:40","date_gmt":"2018-04-04T22:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/5-abril\/"},"modified":"2018-04-05T00:00:40","modified_gmt":"2018-04-04T22:00:40","slug":"5-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/5-abril\/","title":{"rendered":"5 Abril"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Debemos amar a Mar\u00eda Sant\u00edsima porque Dios lo quiere\u2026 Amar es querer el bien al amado, es hacerle bien, es hacerle part\u00edcipe de sus bienes. Pues bien, el mismo Dios nos da ejemplo e incita a amar a Mar\u00eda. El Eterno Padre la escogi\u00f3 por Hija suya muy amada. El Hijo la tom\u00f3 por Madre y el Esp\u00edritu Santo por esposa. Toda la Sant\u00edsima Trinidad la ha coronado por Reina y Emperatriz del cielo y de la tierra, y la ha constituido como dispensadora de todas las gracias.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta a un devoto del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, en EC II, p. 1498<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>AMOR A MAR\u00cdA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>La santidad consiste en discernir la voluntad de Dios sobre mi vida y cumplirla; Jesucristo es el primero de la fila: \u00a1Aqu\u00ed estoy para hacer tu voluntad! Y todos los santos, sin excepci\u00f3n, firmes y dispuestos. Claret se sent\u00eda enjaulado en Madrid, pero aguantaba porque sab\u00eda que era la voluntad divina. La primera pregunta que debo hacerme es si rezo y pido saber qu\u00e9 es lo que Dios quiere de mi vida. Con seguridad de hallar as\u00ed la plenitud. Matizando al poeta A. Machado: \u201cCaminante\/ ya hay camino\u2026\u201d.<br \/>\nA veces no se ve el camino. Pero, si quieres seguir con ilusi\u00f3n la voluntad del Padre, firma en blanco y dile: \u201c\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 el hijo de tu Esclava, como Ella te digo con toda mi alma: H\u00e1gase en mi, seg\u00fan tu Palabra!\u201d.<br \/>\nY un segundo punto en el texto que comentamos es para exclamar:\u00a1me rindo! La Trinidad Beat\u00edsima demostr\u00f3 su amor a la joven nazarena llen\u00e1ndola de su Gracia, de privilegios y virtudes\u2026 Pero yo \u00bfqu\u00e9 puedo hacer para demostrarle mi amor?<br \/>\nViene a mi memoria un texto de Fray Luis de Le\u00f3n que deliciosamente describe al ni\u00f1o en brazos de su madre y, con sus manitas, le acaricia el rostro. Y comenta el poeta que es tan grande el gozo que produce la caricia que, creo yo, no s\u00f3lo paga el ni\u00f1o todo, sino que aun la madre le queda deudora. Eso es lo que quiere Mar\u00eda: que le demostremos que confiamos plenamente en su amor y en su ejemplo. Esa es la caricia que busca, como la forz\u00f3 con el sencillo Juan Diego en el Tepeyac, cuando, angustiado por llegar con tiempo a asistir a su t\u00edo enfermo, da un rodeo para no encontrarse con la hermosa Se\u00f1ora. Pero Ella le sale al encuentro: no le des la vuelta al monte. \u00bfNo sabes que soy tu Madre?<br \/>\nTermino esta reflexi\u00f3n con una s\u00faplica: \u201cSal, Madrecita m\u00eda, al encuentro cuando yo quiera dar la vuelta al monte. No me dejes escapar de tu mirada y amor, y haz que acaricie tu rostro con ternura de ni\u00f1o. S\u00f3lo eso puedo hacer en mi peque\u00f1ez\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debemos amar a Mar\u00eda Sant\u00edsima porque Dios lo quiere\u2026 Amar es querer el bien al amado, es hacerle bien, es hacerle part\u00edcipe de sus bienes. Pues bien, el mismo Dios nos da ejemplo e incita a amar a Mar\u00eda. El Eterno Padre la escogi\u00f3 por Hija suya muy amada. 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