{"id":15072,"date":"2018-04-06T00:00:40","date_gmt":"2018-04-05T22:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/6-abril\/"},"modified":"2018-04-06T00:00:40","modified_gmt":"2018-04-05T22:00:40","slug":"6-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/6-abril\/","title":{"rendered":"6 Abril"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Nada le cost\u00f3 a Dios criar las riquezas del cielo y de la tierra. Con sola una palabra, h\u00e1gase, se hizo todo. Pero \u00a1cu\u00e1nto le cost\u00f3 salvar las almas! Por ellas se hizo hombre, naci\u00f3 en un establo, predic\u00f3 y se fatig\u00f3, sufri\u00f3 calumnias, azotes y espinas, derram\u00f3 su sangre y muri\u00f3 en una cruz. Un alma, pues, vale m\u00e1s que todas las riquezas del mundo; m\u00e1s que todas las coronas de la tierra; m\u00e1s que todos los astros del cielo\u201d.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta al misionero Te\u00f3filo. En Sermones de Misi\u00f3n, t.I, Barcelona 1858, p. 7. Edici\u00f3n moderna, Roma 1979, p. 24<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>DIOS QUIERE QUE EL HOMBRE VIVA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>El P. Claret hace alusi\u00f3n con esta frase al cometido fundamental que tiene como misionero apost\u00f3lico. El tema de \u201cla mayor gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas\u201d configura el quehacer misionero del santo. Aqu\u00ed lo deja ver. Dios, para salvar, lo primero que hace es crear; crea el orden natural para divinizarlo. En el acto creador ya est\u00e1 en marcha el acto salvador; particularmente la aparici\u00f3n del hombre, portador del \u201caliento de Dios\u201d, es el inicio de la marcha hacia el \u201cPunto Omega\u201d de la recapitulaci\u00f3n de todo en Cristo. Teniendo al hombre en medio, el mundo queda humanizado y semi-divinizado. Dios encarnado en Jesucristo intenta liberarnos de actitudes ego\u00edstas o autosuficientes y de abrirnos al inabarcable proyecto de Dios sobre el hombre y sobre el cosmos.<br \/>\nEl evangelio se nos transiten aquella palabras de Jes\u00fas \u201csi tu hermano peca, corr\u00edgele a solas; si no te hace caso, lleva contigo uno o dos testigos; si no los escucha, ll\u00e9valo ante la comunidad; si a \u00e9sta no escucha, tenlo por gentil o publicano\u201d (Mt 18,15-17). Y ya sabemos cu\u00e1l era la actitud de Jes\u00fas con gentiles y publicanos: iniciar el anuncio misionero. La exhortaci\u00f3n de Jes\u00fas es, en definitiva, a hacer cuanto est\u00e9 a nuestro alcance porque el hermano no se pierda.<br \/>\nClaret inculca al simb\u00f3lico \u201cmisionero Te\u00f3filo\u201d el encargo que ha recibido de trabajar por el bien de sus hermanos; y para ello pondera el indecible valor de \u00e9stos: si Cristo hizo por ellos cuanto sabemos, la obra redentora, a nosotros nos toca mirar con los mismos ojos y entregarnos con su misma entrega. \u00c9l dice c\u00f3mo, por predicar la palabra de salvaci\u00f3n, no  ten\u00eda reparo en ir a ciudades o atravesar lugares donde su libertad o incluso su vida peligraban (cf.Aut 456-459). \u00a1El hermano val\u00eda m\u00e1s!<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 intereses fundamentan nuestro servicio apost\u00f3lico? \u00bfAsumimos con alegr\u00eda los retos, los sufrimientos, los fracasos que trae consigo el testimonio evang\u00e9lico?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nada le cost\u00f3 a Dios criar las riquezas del cielo y de la tierra. 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