{"id":160697,"date":"2023-12-23T23:18:43","date_gmt":"2023-12-23T22:18:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/mensaje-de-navidad-2023\/"},"modified":"2023-12-23T23:23:20","modified_gmt":"2023-12-23T22:23:20","slug":"mensaje-de-navidad-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/mensaje-de-navidad-2023\/","title":{"rendered":"Mensaje de Navidad 2023"},"content":{"rendered":"\n<p>Queridos hermanos:<\/p>\n\n<p>\u00a1Os deseo una muy Feliz Navidad!<\/p>\n\n<p>La celebraci\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas en la Navidad de este a\u00f1o tiene un significado especial para nuestra familia carism\u00e1tica, en este 175 aniversario del nacimiento de nuestra Congregaci\u00f3n. Os invito a contemplar el origen de la Congregaci\u00f3n a la luz de la l\u00f3gica divina de la encarnaci\u00f3n. Es claro que el hecho de que Dios se haga un ser humano limitado y vulnerable va m\u00e1s all\u00e1 de cualquier l\u00f3gica humana. Pero razonando en un nivel m\u00e1s profundo, tiene sentido que Dios escoja la v\u00eda de la presencia y la relaci\u00f3n personal para introducirnos en la din\u00e1mica del amor divino. En Jes\u00fas podemos ser realmente lo que somos en Dios, nacidos del amor y nacidos para amar como Dios nos ama. La Navidad nos recuerda que Dios, en Cristo, ha asumido nuestra condici\u00f3n humana para que nuestra humanidad pueda brotar de modo precioso en Dios que es amor.<\/p>\n\n<p>Nuestra Congregaci\u00f3n ha nacido en la Iglesia como una comunidad de disc\u00edpulos para mantener este mensaje vivo en el mundo. Aunque somos seres humanos limitados, vulnerables y fr\u00e1giles, participamos de la naturaleza divina de Cristo y llegamos a ser nueva creaci\u00f3n porque \u201cel amor a Dios y a los hermanos ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo y edifica nuestra comuni\u00f3n\u201d (CC 10). Nuestra misi\u00f3n brota de nuestra vida en Cristo. En efecto, nuestra vocaci\u00f3n misionera es un acontecimiento de mini-encarnaci\u00f3n a la inversa. De ah\u00ed que no tengamos que ser superhumanos y hacer grandes proezas para ganar el mundo para Cristo. Mar\u00eda, Jos\u00e9 y los pastores de la primera Navidad eran tan humanos como cualquiera de nosotros. La presencia de Jes\u00fas en sus vidas los transform\u00f3. <\/p>\n\n<p>El mundo sigue siendo vulnerable y fr\u00e1gil, pero un mundo nuevo es posible cuando llevamos dentro el aut\u00e9ntico tesoro, el Se\u00f1or del amor y de la vida que habita en nosotros. Nuestro mundo sigue funcionando con la l\u00f3gica de la guerra, malgastando los recursos que Dios nos ha dado para matarnos y destruirnos unos a otros, dejando miles de heridos y personas sin hogar. En la oscuridad de la desesperaci\u00f3n de los corazones humanos, los \u00e1ngeles siguen entonando los cantos que anuncian el nacimiento de una nueva humanidad de buena voluntad que glorifica a Dios y construye la paz en la tierra. Escuchemos ese canto en el silencio de nuestro interior y hagamos de nuestros corazones y nuestras comunidades un pesebre acogedor para que el amor de Dios se haga carne en nuestra carne.<\/p>\n\n<p>La Navidad nos recuerda tambi\u00e9n una supuesta experiencia m\u00edstica de nuestro Fundador en una v\u00edspera de Navidad, cuando tuvo la visi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda entreg\u00e1ndole al Ni\u00f1o Jes\u00fas. Para un misionero la Navidad es un momento especial para renovar su comuni\u00f3n con Dios y su fidelidad a la misi\u00f3n. <\/p>\n\n<p>En el XXVI Cap\u00edtulo General miramos al Coraz\u00f3n de nuestra Madre diciendo: \u00abSo\u00f1amos con Claret una Congregaci\u00f3n que, a ejemplo de Mar\u00eda, atesora en su coraz\u00f3n, cumple y proclama la Palabra de Dios\u00bb (QC 51). De ella aprendemos la Navidad para hacerla realidad en nuestro tiempo. <\/p>\n\n<p>Que la alegr\u00eda y la paz de la Navidad permanezcan en todos vosotros durante el nuevo a\u00f1o 2024.<\/p>\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mathew Vattamattam, CMF<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Superior General<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>25 de diciembre de 2023<\/p>\n<\/div>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"1560\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/christmas-message-2023-painting-2-copy.jpg?resize=1080%2C1560&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-160686\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/christmas-message-2023-painting-2-copy.jpg 1418w, https:\/\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/christmas-message-2023-painting-2-copy-1280x1849.jpg 1280w, https:\/\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/christmas-message-2023-painting-2-copy-980x1415.jpg 980w, https:\/\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/christmas-message-2023-painting-2-copy-480x693.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1418px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Navidad del P. Mathew Vattamattam, CMF, Superior General de los Misioneros Claretianos, a los miembros de la Congregaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":160685,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1200,607],"tags":[],"class_list":["post-160697","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mathew-vattamattam-es","category-tablero"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Christmas-Message-2023.jpg?fit=2695%2C1710&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-FNT","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160697\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/160685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}