{"id":16549,"date":"2018-04-17T00:00:51","date_gmt":"2018-04-16T22:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=16549"},"modified":"2018-04-17T10:25:29","modified_gmt":"2018-04-17T08:25:29","slug":"17-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/17-abril\/","title":{"rendered":"17 Abril"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Cuando la gente no comulga m\u00e1s que una vez en el a\u00f1o, hay mucha frialdad; cuando comulga doce veces en el a\u00f1o, ya va bien, es una primavera que florece en virtud y da esperanzas de producir sazonados frutos; pero cuando comulga dos veces al mes, cada semana o los m\u00e1s de los d\u00edas, entonces hay mucho calor, ya arde aquel fuego que Jesucristo baj\u00f3 del cielo a la tierra, y su voluntad es que arda.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta asc\u00e9tica\u2026 al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p.29<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ALMAS ARDIENDO<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Es verdad que en la \u00e9poca de Claret (siglo XIX) no era normal la comuni\u00f3n frecuente y a penas se daba la comuni\u00f3n diaria o de \u201clos m\u00e1s de los d\u00edas\u201d. En nuestro tiempo, gracias a los avances teol\u00f3gicos y al Concilio Vaticano II, la praxis ha cambiado. Hoy la asistencia a la misa no suele ser numerosa: un \u00abpusillus grex\u00bb, peque\u00f1o reba\u00f1o. Pero la ventaja sobre el pasado es que se puede practicar, y se practica, la comuni\u00f3n frecuente: la mayor parte de los que asisten comulgan. Y en muchos lugares hay un grupo de personas que se acerca a la mesa del Se\u00f1or a diario, o por supuesto cada domingo. En otros sitios la frecuencia es menor: acaso hay un grupo que recibe la Eucarist\u00eda en las fiestas m\u00e1s importantes y solemnes: Navidad, Pascua, fiestas patronales, o alguna otra fecha significativa.Pero, por desgracia, hay tambi\u00e9n cristianos que s\u00f3lo una vez al a\u00f1o, \u201cpor pascua florida\u201d, se acercan a los dos sacramentos: reconciliaci\u00f3n y eucarist\u00eda. Y est\u00e1n, finalmente, los que nunca se acercan a ese admirable banquete. Son quienes durante a\u00f1os y a\u00f1os no pisan el templo, no oran, no se acuerdan de Dios: son ateos \u201cno declarados\u201d. Es penoso constatarlo; pero el fr\u00edo del alma hace que un pueblo o una parroquia se desmoronen por la abulia de aquellos que, estando bautizados, viven lejos de Dios y ni siquiera, o muy poco, se acuerdan de \u00c9l.Podemos hacernos dos preguntas:1\u00aa -\u00bfCon qu\u00e9 frecuencia comulgo a lo largo del a\u00f1o y con qu\u00e9 nivel de  entrega y fervor?2\u00aa &#8211; Si yo lo hago con bastante frecuencia, o casi siempre, \u00bfqu\u00e9 hago por inducir a otras personas de mi entorno a recibir la Eucarist\u00eda?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la gente no comulga m\u00e1s que una vez en el a\u00f1o, hay mucha frialdad; cuando comulga doce veces en el a\u00f1o, ya va bien, es una primavera que florece en virtud y da esperanzas de producir sazonados frutos; pero cuando comulga dos veces al mes, cada semana o los m\u00e1s de los d\u00edas, entonces [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-16549","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-4iV","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16549"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16549\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}