{"id":16761,"date":"2018-04-24T00:00:27","date_gmt":"2018-04-23T22:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=16761"},"modified":"2018-04-24T00:00:27","modified_gmt":"2018-04-23T22:00:27","slug":"24-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/24-abril\/","title":{"rendered":"24 Abril"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Una comunidad, una religi\u00f3n, si no tiene esp\u00edritu no se aguanta. El que no tiene el esp\u00edritu de Cristo no puede ser de Cristo (Rm 8,9). El esp\u00edritu se pierde por la inobservancia de cosas peque\u00f1as al parecer, pero que son de grande trascendencia. Dios ama mucho la fidelidad del hombre en cosas peque\u00f1as.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Notas sobre el Concilio Vaticano I, en AEC, pp 578-579<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>DE LA CONVIVENCIA A LA FRATERNIDAD<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Hay diferencia entre el vivir juntos y el vivir en comunidad. Es la diferencia que corre entre una proximidad de cosas materialmente yuxtapuestas y la de personas que se sienten convocadas y sostenidas por un v\u00ednculo, un proyecto com\u00fan. Las personas humanas, todas, tenemos necesidad de v\u00ednculos. Nos sentimos realizados en la pertenencia a una comunidad. Es nuestra vocaci\u00f3n de humanidad, cualquiera sea nuestro camino o estado de vida. Y -a\u00f1adamos- all\u00ed se juega nuestra felicidad.Cuando Claret habla aqu\u00ed de esp\u00edritu se est\u00e1 refiriendo al v\u00ednculo que surge de nuestra condici\u00f3n de cristianos. Es un v\u00ednculo de fraternidad, porque nos sabemos todos hijos amados de Dios, gracias a la obra de Jes\u00fas. Quiere decir que son muchas las cosas que podemos compartir, muchas las experiencias que estamos llamados a vivir juntos y que redundan en nuestro crecimiento y nuestra felicidad.Nadie ignora que el crecer y el ser felices resulta de vivencias cotidianas. Son las cosas peque\u00f1as de que habla Claret las que m\u00e1s cuentan en esto. Mucho m\u00e1s que el ser due\u00f1os de una gran inteligencia, de una profesi\u00f3n prestigiosa, de una buena posici\u00f3n econ\u00f3mica. Lo que m\u00e1s nos plenifica y nos hace crecer en Cristo son los peque\u00f1os gestos cotidianos de atenci\u00f3n a quien est\u00e1 a nuestro lado: el cultivo del di\u00e1logo, el compartir las tareas, el salir al encuentro de sus necesidades y dolores, el conceder espacio al coraz\u00f3n, al mutuo afecto\u2026 Traduciendo el sentido conventual de la palabra \u201cinobservancia\u201d, entendemos que ella censura el descuido de estos elementos que consolidan en lo cotidiano los v\u00ednculos de una convivencia de sabor evang\u00e9lico. Porque somos sus hijos, Dios ama  a quienes son fieles en construir a diario esta fraternidad.Tal vez necesitamos concientizarnos de los v\u00ednculos que tejen nuestros contactos y preguntarnos si personalizamos esa relaci\u00f3n con nuestro pr\u00f3jimo: si cuenta el respeto al otro, el apreciarlo por sus valores, por su dignidad de imagen de Dios. \u00bfAflora en  nuestro vivir cotidiano, en nuestras peque\u00f1as cosas, la fraternidad evang\u00e9lica?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una comunidad, una religi\u00f3n, si no tiene esp\u00edritu no se aguanta. El que no tiene el esp\u00edritu de Cristo no puede ser de Cristo (Rm 8,9). El esp\u00edritu se pierde por la inobservancia de cosas peque\u00f1as al parecer, pero que son de grande trascendencia. Dios ama mucho la fidelidad del hombre en cosas peque\u00f1as. 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