{"id":17005,"date":"2018-04-25T00:00:38","date_gmt":"2018-04-24T22:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/25-abril\/"},"modified":"2018-04-25T00:00:38","modified_gmt":"2018-04-24T22:00:38","slug":"25-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/25-abril\/","title":{"rendered":"25 Abril"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Si las criaturas te faltan, si la tentaci\u00f3n te amenaza, si la tribulaci\u00f3n te aflige y los dolores de muerte te cercaren, por ninguna de estas cosas te has de turbar ni te has de mostrar cobarde, pues a mi Hijo Sant\u00edsimo y a m\u00ed nos desagrada tanto que impidas y malogres su poderosa gracia por defenderte.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Apuntes de ejercicios espirituales de 1854; en AEC p 675<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ENTEREZA EN LA ADVERSIDAD<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Este texto lo tom\u00f3 Claret de la M. \u00c1greda en un momento personal de dif\u00edcil discernimiento. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1866, habiendo sufrido persecuciones y calumnias en su servicio apost\u00f3lico, public\u00f3 un op\u00fasculo \u201cTemplo y palacio de Dios Nuestro Se\u00f1or\u201d (Barcelona 1866; 69 pp.), en que comparte con su p\u00fablico las lecciones de vida que de ellas ha recogido. Amigo de comparaciones y met\u00e1foras, ya en el pr\u00f3logo sintetiza en una imagen la actitud del cristiano a la hora de la turbaci\u00f3n: Cada cristiano debe hacer como un comp\u00e1s que de las dos puntas fija la una en el centro y con la otra se pone en movimiento hasta describir el c\u00edrculo perfecto.Fijar bien el centro es poner el coraz\u00f3n en Dios, nunca perderlo de vista: es la dimensi\u00f3n contemplativa que ha de expresar toda vida cristiana, seg\u00fan ense\u00f1aba ya santo Tom\u00e1s de Aquino. Somos templo de Dios y su Esp\u00edritu habita en nosotros, dec\u00eda san Pablo (cf. 1Cor, 3,16). Y esta presencia de Dios en nosotros se va construyendo si lo amamos y guardamos su palabra; Jes\u00fas nos lo asegur\u00f3: vendremos a \u00e9l y habitaremos en \u00e9l (Jn 14,23). El c\u00edrculo perfecto no es otra cosa que ir realizando de continuo los deberes del propio estado, seg\u00fan el trazado de esa misma palabra de Dios. Implica una actitud positiva en el pensar, el amar y el servir, siguiendo en todo los pasos de Jes\u00fas.Cuando organizamos as\u00ed nuestra vida, vamos consolidando una paz profunda que aleja cualquier forma de turbaci\u00f3n que nos aceche: posibles carencias, dolores f\u00edsicos o espirituales, fantas\u00edas enga\u00f1osas o frustraciones&#8230; Los maestros espirituales ense\u00f1aban   que la turbaci\u00f3n resultante de estos elementos dispersivos nunca es buena consejera.Tenemos que pensar qu\u00e9 forma adquiere la persona de Jes\u00fas en nuestra vida: \u00bfla de una idea abstracta? \u00bfla de alguien que, todo los m\u00e1s, saca de apuros? \u00bfo es el centro unificador desde donde todo lo nuestro se ilumina y se moviliza con armon\u00eda y con paz?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si las criaturas te faltan, si la tentaci\u00f3n te amenaza, si la tribulaci\u00f3n te aflige y los dolores de muerte te cercaren, por ninguna de estas cosas te has de turbar ni te has de mostrar cobarde, pues a mi Hijo Sant\u00edsimo y a m\u00ed nos desagrada tanto que impidas y malogres su poderosa gracia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-17005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-4qh","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}