{"id":18109,"date":"2018-05-15T00:00:51","date_gmt":"2018-05-14T22:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/15-mayo\/"},"modified":"2018-05-15T00:00:51","modified_gmt":"2018-05-14T22:00:51","slug":"15-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/15-mayo\/","title":{"rendered":"15 Mayo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El que aspira a la perfecci\u00f3n de la v\u00eda unitiva debe practicar tres cosas, a saber: orar heroicamente, heroicamente trabajar, y heroicamente padecer.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El amante de Jesucristo. Barcelona 1848, p. 104<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ORAR, TRABAJAR Y PADECER<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>            \u00bfPor qu\u00e9 elige Claret estos tres verbos a la hora de recomendar las pr\u00e1cticas que \u00e9l considera indefectibles para quien desee alcanzar la perfecci\u00f3n? La respuesta quiz\u00e1s la encontremos en la siguiente an\u00e9cdota de su vida: en el a\u00f1o 1847 el P. Claret recib\u00eda un regalo, un librito franc\u00e9s titulado El Amante de Jesucristo, del P. Jean Antoine Pelissier. Este libro, que \u00e9l ley\u00f3 en franc\u00e9s (o quiz\u00e1 ya en italiano, seg\u00fan otros), le produjo una gran impresi\u00f3n y quiso traducirlo y lo public\u00f3 en espa\u00f1ol al a\u00f1o siguiente.<br \/>\nEn la introducci\u00f3n de dicho librito, Claret explica: \u201cDe un modo semejante a lo que le ocurri\u00f3 al profeta Ezequiel (Ez 3,1-3) me ha sucedido a m\u00ed: un amigo me vino a ver\u2026 me alarg\u00f3 un librito, diciendo que era muy bueno\u2026 Para condescender a sus instancias acept\u00e9 el libro, y, en medio de mis muchas y grandes ocupaciones, trat\u00e9 de leerlo; pero \u00a1Jes\u00fas m\u00edo!&#8230; \u00a1qu\u00e9 hall\u00e9 yo! En este librito, como en aquel campo evang\u00e9lico, est\u00e1 escondido el tesoro del divino amor. En este librito, como en un mapa, veo trazado el camino que debo seguir para amar a Jesucristo\u2026\u201d.<br \/>\nEl librito trata de un personaje imaginario que desea imitar a Jesucristo. En una primera etapa, ese personaje comienza descubriendo a Dios en la oraci\u00f3n. Esta oraci\u00f3n profunda le lleva, en un segundo momento, a ponerse en contacto con los hombres para comunicarles su experiencia de Dios. En un tercer momento, este personaje cae en una larga y pesada cadena de enfermedades y persecuciones que le llevar\u00e1n a identificarse con la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, lo que le conducir\u00e1 a las cimas de la santidad.<br \/>\nPor aquel tiempo escrib\u00eda Claret: \u201cCada d\u00eda dedico una hora a traducir un librito hermos\u00edsimo titulado \u2018El Amante de Jesucristo\u2019 (de lo m\u00e1s hermoso que he le\u00eddo en mi vida)\u201d. En la publicaci\u00f3n del libro en castellano vienen unos \u201cAvisos para los que aspiran a la perfecci\u00f3n\u201d (quiz\u00e1 escritos por Claret mismo). Y es ah\u00ed donde aparecen los tres verbos: \u201cEl que aspira a la perfecci\u00f3n de la v\u00eda unitiva debe practicar tres cosas, a saber: orar heroicamente, heroicamente trabajar y heroicamente padecer\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El que aspira a la perfecci\u00f3n de la v\u00eda unitiva debe practicar tres cosas, a saber: orar heroicamente, heroicamente trabajar, y heroicamente padecer. El amante de Jesucristo. Barcelona 1848, p. 104 ORAR, TRABAJAR Y PADECER \u00bfPor qu\u00e9 elige Claret estos tres verbos a la hora de recomendar las pr\u00e1cticas que \u00e9l considera indefectibles para quien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-18109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-4I5","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}