{"id":18277,"date":"2018-05-17T00:00:37","date_gmt":"2018-05-16T22:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/17-mayo\/"},"modified":"2018-05-17T00:00:37","modified_gmt":"2018-05-16T22:00:37","slug":"17-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/17-mayo\/","title":{"rendered":"17 Mayo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El Se\u00f1or (&#8230;) es el camino con el buen ejemplo que nos ha dado y nos da continuamente, yendo delante de nosotros con la pr\u00e1ctica de las virtudes, haciendo y ense\u00f1ando; y nosotros, si de veras somos cristianos, no podemos menos que seguirle e imitarle. \u00c9l es la misma verdad, y nos la ense\u00f1a en su santo Evangelio. Finalmente, es vida que nos hace vivir en la vida de la gracia si observamos su doctrina, porque sus palabras que ha hablado son para nosotros esp\u00edritu y vida; y adem\u00e1s, si recibimos los santos sacramentos, singularmente la eucaris\u00adt\u00eda, en que est\u00e1 el pan de vida.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta asc\u00e9tica\u2026 al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 21<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>CAMINO, VERDAD Y VIDA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>            Hay en los evangelios m\u00faltiples reclamos a la conversi\u00f3n y a llevar una vida sencilla y sincera para lograr el objetivo de la santidad. Quiz\u00e1s el pasaje que glosa Claret en el texto que acabas de leer (Jn 14,6) no lo has meditado suficientemente. Quiz\u00e1s no has ca\u00eddo en la cuenta de que es uno de los textos m\u00e1s profundos de toda la revelaci\u00f3n cristiana.<br \/>\nConviene que lo lleves constantemente en la memoria y en el coraz\u00f3n, y lo medites sin cesar, al menos una o m\u00e1s veces al d\u00eda, durante tu jornada de trabajo o de descanso. Puedes aprenderlo de memoria y hacerlo objeto de tu oraci\u00f3n, parafraseando, m\u00e1s que con la lengua, con el coraz\u00f3n estas palabras de la Beata Teresa de Calcuta, hechas oraci\u00f3n: Se\u00f1or Jes\u00fas, dulce hermano y amigo: yo s\u00e9 y yo creo firmemente que t\u00fa eres para m\u00ed el amor que debo amar, el camino que debo recorrer, la verdad que debo decir, la vida que debo vivir y el amor a quien debo amar.<br \/>\nEl cristiano es una persona que busca &#8211; o debe buscar &#8211; continuamente a Dios; y el camino de esa b\u00fasqueda es Jes\u00fas de Nazaret, que se hizo camino hacia este mundo descarriado. Ojal\u00e1 t\u00fa, como creyente, elijas ese camino certero y no otros caminos que pueden conducirte a la perdici\u00f3n. El cristiano es el elegido y predestinado que tiene hambre y sed de verdad y de vida. Para ti, y para todo hombre o mujer de buena voluntad, el Se\u00f1or es la verdad y la vida. No busques la verdad y la vida all\u00ed donde reina la mentira y la muerte.<br \/>\nTu cercan\u00eda al Hijo de Dios y de Mar\u00eda ser\u00e1 garant\u00eda de acierto, de paz y de gloria. Ac\u00e9rcate a la senda del Evangelio: en \u00e9l encontrar\u00e1s el camino seguro, la verdad que no falla y la vida verdadera: la vida eterna.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or (&#8230;) es el camino con el buen ejemplo que nos ha dado y nos da continuamente, yendo delante de nosotros con la pr\u00e1ctica de las virtudes, haciendo y ense\u00f1ando; y nosotros, si de veras somos cristianos, no podemos menos que seguirle e imitarle. \u00c9l es la misma verdad, y nos la ense\u00f1a en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-18277","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-4KN","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18277"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18277\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}