{"id":18294,"date":"2018-05-19T00:00:47","date_gmt":"2018-05-18T22:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=18294"},"modified":"2018-05-19T00:00:47","modified_gmt":"2018-05-18T22:00:47","slug":"19-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/19-mayo\/","title":{"rendered":"19 Mayo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Cuando hay\u00e1is de corregir a alguno, echar\u00e9is mano de la dulzura, que para esto es muy eficaz. Es la dulzura la gran servidora de la caridad y su compa\u00f1era inseparable. La reprensi\u00f3n, considerada su naturaleza, es amarga; pero, confitada con dulzura y cocida en el fuego de la caridad, es cordial, amable y deliciosa.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta Asc\u00e9tica que\u2026 escribi\u00f3 al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 10<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>CORREGIR CON DULZURA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>            Hablar es normalmente un medio de expresar lo que llevamos dentro. Cuando hablamos nos abrimos y nos damos. Cada palabra tiene un efecto en el oyente. Las palabras de Jes\u00fas daban vida y salud (cf. Mt 8, 9). A la inversa, seg\u00fan la carta de Santiago, hay lenguaje de efectos da\u00f1inos; hay lenguas que matan (cf. St 3,8). Jes\u00fas habl\u00f3 de la correcci\u00f3n con la que se puede \u201csalvar al hermano\u201d (cf. Mt 18,15).  Y a \u00c9l le confes\u00f3 Pedro que en sus palabras encontraba vida eterna (cf. Jn 6,68).<br \/>\nEl P. Claret, ya desde adolescente, percibi\u00f3 la necesidad de corregir con dulzura. En el taller de sus padre aprendi\u00f3 \u201ccu\u00e1nto conviene el tratar a todos con afabilidad y agrado, aun a los m\u00e1s rudos, y c\u00f3mo es verdad que m\u00e1s buen partido se saca del andar con dulzura que con aspereza y enfado\u201d (Aut 34). Esta ser\u00eda una constante en su ministerio; \u201cnada de terror, suavidad en todo\u201d, dec\u00eda Balmes comentando su estilo de predicaci\u00f3n; y Claret mismo cree en la eficacia de esa suavidad, la que ilustra con su c\u00e9lebre comparaci\u00f3n con el que cuece caracoles (cf. Aut 471). En sus a\u00f1os de ec\u00f3nomo de Sallent le hab\u00eda tocado recibir \u201cmaldiciones y apodos\u201d contra \u00e9l y contra su anciano padre; intent\u00f3 \u201csufrirlos con paciencia sin quejarse de ellos\u201d. Lo denunci\u00f3 en los debidos t\u00e9rminos, sin perder jam\u00e1s la compostura (cf. EC I, pp.77 y 80).<br \/>\nA menudo tenemos experiencias de perder la paciencia, y los nervios nos llevan a excesos verbales. Tambi\u00e9n sorprendemos en nosotros tendencia a airear defectos de los dem\u00e1s, olvidando los nuestros propios. Por aqu\u00ed podemos caer en la hipocres\u00eda.  \u00a1Qu\u00e9 distinta es la correcci\u00f3n \u201cfraterna\u201d, la que va acompa\u00f1ada de cari\u00f1o, humildad y delicadeza para que la sensibilidad del hermano no quede herida! S\u00f3lo \u00e9sta suele tener efecto positivo; al practicarla, imitamos a Jes\u00fas, pues decimos \u201cpalabras de vida\u201d.<br \/>\n\u00bfExisten \u00e1mbitos en los que mi paciencia se ve seriamente amenazada? \u00bfHay personas con las que f\u00e1cilmente la pierdo? \u00bfTomo las debidas precauciones?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando hay\u00e1is de corregir a alguno, echar\u00e9is mano de la dulzura, que para esto es muy eficaz. Es la dulzura la gran servidora de la caridad y su compa\u00f1era inseparable. La reprensi\u00f3n, considerada su naturaleza, es amarga; pero, confitada con dulzura y cocida en el fuego de la caridad, es cordial, amable y deliciosa. 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