{"id":185925,"date":"2026-02-18T14:03:29","date_gmt":"2026-02-18T13:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/mi-recorrido-academico-y-vocacional-olivier-okito-zanga-cmf\/"},"modified":"2026-02-19T03:11:10","modified_gmt":"2026-02-19T02:11:10","slug":"mi-recorrido-academico-y-vocacional-olivier-okito-zanga-cmf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/mi-recorrido-academico-y-vocacional-olivier-okito-zanga-cmf\/","title":{"rendered":"MI RECORRIDO ACAD\u00c9MICO Y VOCACIONAL &#8211; Olivier Okito Zanga CMF"},"content":{"rendered":"\n<p>La formulaci\u00f3n del t\u00edtulo sigue un orden que suena bien a los o\u00eddos. En realidad, lo que voy a decir, sin ninguna confusi\u00f3n ni exageraci\u00f3n, es parte de mi vocaci\u00f3n como persona. Se trata simplemente de mi itinerario vocacional. Eso ser\u00eda correcto, incluso sin compartir todos los contornos de mi vida. Olivier Okito Zanga es mi nombre adquirido de mi familia, cuyo padre es Jean-Paul Okito y madre, Ang\u00e9lique Lusanga. De ellos nacieron cuatro hijos, de los que yo soy el mayor desde el amanecer del 07 de febrero de 1994. Realic\u00e9 mis estudios primarios y secundarios en mi ciudad natal de Kikwit, en la di\u00f3cesis del mismo nombre, en particular en el Coll\u00e8ge j\u00e9suite Sadisana, en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. Tras graduarme en 2013, fue ese mismo a\u00f1o cuando comenc\u00e9 mi experiencia vocacional con los Misioneros Claretianos. Aspirando a entrar en esta instituci\u00f3n religiosa, particip\u00e9 en los retiros y sesiones de formaci\u00f3n organizadas por el equipo encargado de la pastoral vocacional en aquel momento. Y de los primeros Misioneros Claretianos que conoc\u00ed, entre ellos los Padres Robert Ndjoli y Aim\u00e9-C\u00e9saire Metena, cmff, y el Hermano Beaudouin Mwanangulu, cmf, la atracci\u00f3n inmediata fue su compromiso al servicio de la evangelizaci\u00f3n en nuestra di\u00f3cesis, como sacerdotes y hermanos, en definitiva, como misioneros. Comprend\u00ed desde el principio que la Congregaci\u00f3n estaba formada por hermanos, di\u00e1conos y sacerdotes, siguiendo las ense\u00f1anzas que hab\u00edamos recibido.<\/p>\n\n<p>Admitidos al pre-postulantado, cinco de nosotros comenzamos nuestro camino en la congregaci\u00f3n en 2014. Y fue en 2015 cuando, ya cuatro candidatos, iniciamos nuestro postulantado con estudios de filosof\u00eda en la Universidad San Agust\u00edn de Kinshasa (USAKIN). De esta experiencia de postulantado, que abarc\u00f3 varios aspectos de la vida acad\u00e9mica, religiosa y comunitaria, pude forjar un camino enraizado en lo esencial de Cristo Se\u00f1or, a trav\u00e9s del ejemplo de Mar\u00eda y Claret, y en el trabajo bien hecho.<\/p>\n\n<p>En las brumas de aquellos primeros estudios de filosof\u00eda, campo no necesariamente vinculado a mis estudios secundarios donde curs\u00e9 Matem\u00e1ticas-F\u00edsica, necesariamente vinculado a mis estudios secundarios donde curs\u00e9 Matem\u00e1ticas-F\u00edsica, pude adaptarme m\u00e1s plenamente aprovechando las condiciones que ofrec\u00eda la casa de formaci\u00f3n, entonces conocida como Escolasticado P\u00e8re Claret (en Kimbondo, Mont-Ngafula), y el trabajo en equipo como promoci\u00f3n que form\u00e1bamos. Como hermano candidato me encontr\u00e9 en este grupo, formado en gran parte por candidatos a sacerdotes. Con el apoyo de nuestros distintos formadores, entre ellos los Padres Melchiade Luputu, Michel Mambulau y Tryphon Bimbangu, cmff, me forj\u00e9 una personalidad dentro del equilibrio que se nos ofrec\u00eda y una buena dosis de libertad para hacer la opci\u00f3n religiosa que me correspond\u00eda.<\/p>\n\n<p>Fue en 2018, al final de nuestros estudios de filosof\u00eda, cuando mi elecci\u00f3n fue finalmente renovada y reforzada en el curso de varias discusiones con el Superior Mayor, entonces el Reverendo Padre Joseph Mbungu Mutu, cmf, y seg\u00fan nuestro ritmo formativo. Luego viajamos a Guinea Ecuatorial para aprender el idioma espa\u00f1ol en preparaci\u00f3n para el noviciado y la misi\u00f3n para la que inexorablemente prepara y abre a los misioneros. De 2018 a 2019, esta experiencia ling\u00fc\u00edstica abri\u00f3 mi mente a otra cultura en esta vasta \u00ab\u00c1frica de las culturas\u00bb, para respetar la expresi\u00f3n de muchos literatos de nuestro continente. Abrirme a la cultura espa\u00f1ola a trav\u00e9s del suelo popular de Guinea Ecuatorial fue una gran ventaja. Desde all\u00ed conoc\u00ed al \u00fanico hermano misionero, \u00c1ngel, quien comparti\u00f3 conmigo su experiencia misionera en esta tierra, y los desaf\u00edos que, seg\u00fan \u00e9l, enfrentaba y a\u00fan enfrenta nuestra congregaci\u00f3n. Uno de estos desaf\u00edos era reevaluar la vocaci\u00f3n de los hermanos presentando el carisma integral, la misi\u00f3n y la composici\u00f3n de los miembros de nuestra congregaci\u00f3n. Este reto me parece a\u00fan m\u00e1s pertinente hoy que hace cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s, mi experiencia del noviciado fue una de las m\u00e1s hermosas que me hubiera gustado repetir si hubiera tenido que hacerlo, y con mucho gusto. La raz\u00f3n es clara: fue en el noviciado donde emprend\u00ed un viaje hacia mi interior para encontrarme con Cristo explicado y desglosado en nuestro carisma y espiritualidad, que son de una destreza ejemplar y de una plenitud contemplativa mod\u00e9lica. Adem\u00e1s, practiqu\u00e9, m\u00e1s concretamente en el noviciado, un trabajo sobre m\u00ed mismo en torno al testimonio de vida como primera herramienta eficaz para la evangelizaci\u00f3n misionera. Ser consciente de ser \u00ablugarteniente de Cristo como hermano\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n que recordaba de nuestro maestro de novicios, el padre Jos\u00e9 Milam Oyana, cmf, es lo que caracteriz\u00f3 mi compromiso misionero en todo lo que se me pidi\u00f3, en los apostolados (escolar y parroquial en este caso) y especialmente con los j\u00f3venes.<\/p>\n\n<p>El 12 de septiembre de 2020 tuvo lugar nuestra primera profesi\u00f3n religiosa en Bata (Guinea Ecuatorial). Despu\u00e9s de esta etapa, de acuerdo con la decisi\u00f3n del Superior Mayor y su Consejo, regres\u00e9 al Congo para comenzar mis estudios de especializaci\u00f3n en Medicina en la Universidad Protestante del Congo (UPC), con sede en Kinshasa, mientras que mis otros tres cohermanos (Fabrice, Georges y Ghislain, candidatos a sacerdotes) abrazaron cada uno un destino para su teolog\u00eda. Mi experiencia en la Universidad Protestante del Congo fue bastante diferente de la de algunas de nuestras universidades cat\u00f3licas con vocaciones espec\u00edficas (formaci\u00f3n de religiosos, misioneros, sacerdotes, etc.), como nuestra USAKIN original. En la UPC, el programa est\u00e1 lleno de cosas cotidianas. Voy a clase todos los d\u00edas, de 8h30 a 17h30. Algunos d\u00edas nos encontramos con una sola clase en el horario de todo el d\u00eda, mientras que otros d\u00edas tenemos un turno de dos clases, la primera de 08:30 a 12:30 y la segunda de 13:30 a 17:30, las dos separadas por un descanso de una hora. Cuando cae la tarde y terminan las clases, tengo que emprender el viaje de vuelta a casa, que implica mucha gimnasia en el dif\u00edcil sistema de transportes de Kinshasa. Cuando llego a la comunidad de la Curia, todos los d\u00edas son iguales o casi, estoy cansado y agotado, animado por innumerables atascos que tengo que sortear y superar a pesar de todo.<\/p>\n\n<p>Ni que decir tiene que asumo estas \u00abdos vidas\u00bb en mi experiencia vocacional: en la comunidad respeto el ritmo sin dejar de cumplir los ya exigentes requisitos de la Universidad. En nuestra comunidad de la Curia, soy secretario y administrador del ec\u00f3nomo (le sustituyo). El trabajo est\u00e1 en consonancia con nuestro estilo de vida: Misa con Laudes por la ma\u00f1ana, seguida del desayuno, al que sigue la realizaci\u00f3n de algunas peque\u00f1as tareas cuando salgo para la universidad. Por la tarde, tenemos V\u00edsperas seguidas de la comida comunitaria, en un ciclo constante.<\/p>\n\n<p>En cuanto a la universidad, somos siete consagrados (cuatro monjas, dos religiosos y un sacerdote diocesano), de los cuales yo soy el \u00fanico hermano. Me gustar\u00eda destacar la colaboraci\u00f3n que existe entre los dem\u00e1s y nosotros, consagrados, en esta estructura protestante tan heterog\u00e9nea que hace que la diferencia parezca una riqueza. Acunados en el respeto de los dem\u00e1s por lo que somos (consagrados), es el \u00e9nfasis en el testimonio de vida lo que nosotros, y yo en particular, estamos deseosos de no perder. As\u00ed es como, en medio de este gigantesco oasis en el que es f\u00e1cil perderse, he labrado una personalidad m\u00e1s resistente para ser claretiano y dar testimonio de ello sin rubor, mediante la fidelidad creativa en la madurez.<\/p>\n\n<p>En definitiva, si se cumple mi deseo de ser Misionero Claretiano, seguir si\u00e9ndolo en estos contextos es un proceso y siempre una gracia que imploro al Se\u00f1or. Ardiendo en caridad, podr\u00e9 entonces encender a mis seres queridos con el amor de Cristo y tener \u00e9xito en esta experiencia vocacional y de especializaci\u00f3n, con una preocupaci\u00f3n por la misi\u00f3n y respondiendo a los desaf\u00edos de la Congregaci\u00f3n y de nuestra Delegaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Kinshasa (RDC) <\/p>\n\n<p>Agosto 2024<\/p>\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La formulaci\u00f3n del t\u00edtulo sigue un orden que suena bien a los o\u00eddos. 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