{"id":19123,"date":"2018-05-27T00:00:21","date_gmt":"2018-05-26T22:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=19123"},"modified":"2018-05-27T00:00:21","modified_gmt":"2018-05-26T22:00:21","slug":"27-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/27-mayo\/","title":{"rendered":"27 Mayo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u2026 ayer cuando iba (a la iglesia), he aqu\u00ed que los que estaban frente a la Iglesia en lugar de o\u00edr misa, al punto que me vieron se retiraron, echando maldiciones y apodos directos sobre mi persona; mas no todos se retiraron\u2026 Recelo que yo\u2026 queriendo imitar a Jesucristo, que ech\u00f3 del atrio del templo a los indevotos, me suceda alguna desgracia. Lo que participo a Usted a fin de poner remedio a tanto mal. De otra suerte me ver\u00eda precisado a pasar a otra parroquia por no tener que estar aqu\u00ed continuamente luchando con estos y otros que la prudencia me manda callar.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta al alcalde de Sallent, 2 de mayo de 1836, en EC I, p.77<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>EL MISIONERO ES PACIENTE<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>            J. Hudson Taylor dijo: \u201cHay tres requisitos para los misioneros: Paciencia, paciencia y paciencia\u201d. A juzgar por lo que escribe en esta carta, Claret debi\u00f3 de sentirse humillado y herido por la actitud de algunos de sus feligreses. Hab\u00eda ido a su pueblo lleno de celo y entusiasmo por trabajar para que Dios fuera all\u00ed m\u00e1s conocido, amado y servido. Pero se encontr\u00f3 con tal oposici\u00f3n que lleg\u00f3 a pens\u00f3 en pedir otra parroquia.<br \/>\n\u00c9l dice: \u201cla prudencia me pide que me est\u00e9 tranquilo\u201d. Probablemente fue lo mejor que pudo hacer en aquel momento para evitar encontronazos posteriores. Claret ten\u00eda la suficiente paciencia para controlar magistralmente su disgusto y frustraci\u00f3n. La paciencia es una cualidad importante para un misionero; en el futuro experimentar\u00eda a\u00fan m\u00e1s vivamente la necesidad de ejercitarla.<br \/>\nEn nuestros territorios de misi\u00f3n tenemos la experiencia de que la gente no llega a puntual a las actividades comunes, no siempre coopera con el misionero, e incluso a veces act\u00faa en contra de \u00e9l. Pero \u00e9l debe tener paciencia con ellos, seg\u00fan el ejemplo se\u00f1ero de S. Juan Mar\u00eda Vianney, el \u201ccura de Ars\u201d. La paciencia es fruto de la humildad y de la experiencia de la real presencia de Jes\u00fas en nosotros. Despu\u00e9s de todo, un testigo de Jes\u00fas nunca est\u00e1 solo: lleva a Cristo consigo, ya que no est\u00e1 realizando su capricho  personal, sino que est\u00e1 participando en la \u00fanica misi\u00f3n de Cristo.<br \/>\nCuando un ap\u00f3stol -sea sacerdote o seglar- toma conciencia de que el Se\u00f1or le ha escogido para que participe en su misi\u00f3n, se siente autom\u00e1ticamente humilde, portador de un don que le supera. La misi\u00f3n que desempe\u00f1e dimana de la presencia, de Cristo en \u00e9l. Y as\u00ed, la experimenta de rechazo quiz\u00e1 le afecte positivamente, al verse m\u00e1s identificado con Jes\u00fas. Llevando tal sufrimiento en su compa\u00f1\u00eda, la paciencia le permitir\u00e1 vivir con elegancia esa dura situaci\u00f3n. \u00a1Que la paciencia nos haga testigos maduros del Evangelio!<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2026 ayer cuando iba (a la iglesia), he aqu\u00ed que los que estaban frente a la Iglesia en lugar de o\u00edr misa, al punto que me vieron se retiraron, echando maldiciones y apodos directos sobre mi persona; mas no todos se retiraron\u2026 Recelo que yo\u2026 queriendo imitar a Jesucristo, que ech\u00f3 del atrio del templo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-19123","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-4Yr","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19123\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}