{"id":20835,"date":"2018-06-14T00:00:25","date_gmt":"2018-06-13T22:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/14-junio\/"},"modified":"2018-06-14T00:00:25","modified_gmt":"2018-06-13T22:00:25","slug":"14-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/14-junio\/","title":{"rendered":"14 Junio"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">No es cosa ardua ni dif\u00edcil el trabajar cuando se ve el grande fruto, la paga o gratitud que resulta del trabajo. Ninguno admira el trabajo del labrador porque se ve este trabajo recompensado con los frutos del campo o de la vi\u00f1a; pero trabajar sin ninguna de utilidad, recompensa o paga, antes al contrario no reportar otra cosa de su grande trabajo que ingratitud, y no obstante trabajar con esmero, infatigable y constantemente hasta traer la obra a cabo, esto requiere un h\u00e9roe cristiano, y es propio de aquellas almas que, aunque viven en el mundo, no buscan nada del mundo, y en todos sus trabajos no tienen otro fin que la voluntad de Dios.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El amante de Jesucristo. Barcelona 1848, p.106<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>TRABAJO INFATIGABLE<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Donde mejor se refleja la \u00faltima motivaci\u00f3n del vivir de Claret, la que da raz\u00f3n de su incansable trabajo misionero, es en la que se ha venido a llamar \u201coraci\u00f3n apost\u00f3lica\u201d. Fue en los Prop\u00f3sitos de 1862 cuando la escribi\u00f3 por primera vez y luego en su Autobiograf\u00eda (n\u00ba 233): \u201cPedir\u00e9 al Se\u00f1or: Que le conozca y que le haga conocer. Que le ame y que le haga amar. Que le sirva y que le haga servir\u2026\u201d (AEC p. 698).<br \/>\nPara poder trabajar incansable y gratuitamente se necesita la ayuda del Se\u00f1or. Por eso se la pide. No todos tenemos el temperamento activo de Claret, pero todos podemos recibir el don de la entrega a la propia misi\u00f3n sin condiciones. Para ello es necesario, primero, conocer a Dios; conoci\u00e9ndole, ser\u00e1 posible amarle; y am\u00e1ndole, ser\u00e1 f\u00e1cil servirle. No se trata de obrar, sino de dejarse mover.<br \/>\nViendo los Prop\u00f3sitos que hace Claret en 1857, por ejemplo, podemos entender en qu\u00e9 consist\u00eda su trabajo en esa etapa de su estancia en Madrid: \u201cVisitar\u00e9 con mucha frecuencia los hospitales, c\u00e1rceles y dem\u00e1s casas y establecimientos de beneficencia, y les procurar\u00e9 los socorros espirituales y corporales que pueda. Procurar\u00e9 el bien que pueda a los eclesi\u00e1sticos por medio de las conferencias literarias y espirituales: d\u00e1ndoles libros, etc\u2026\u201d (AEC, p. 682). Es como un criado de Cristo: que hace \u00fanicamente lo que su amo quiere. Los buenos criados no esperan m\u00e1s recompensa que el agrado que producen a su se\u00f1or.<br \/>\nDesde esta perspectiva, no es dif\u00edcil superar los momentos de des\u00e1nimos que a veces nos sobrevienen. Basta pensar que, aunque nada quedar\u00e1 sin recompensa, la mayor recompensa es la de haber servido a tan gran Se\u00f1or, del que hemos recibido cuanto somos y tenemos. En el fondo, trabajar para \u00e9l es devolverle algo de lo mucho que hemos recibido.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es cosa ardua ni dif\u00edcil el trabajar cuando se ve el grande fruto, la paga o gratitud que resulta del trabajo. 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