{"id":22474,"date":"2018-06-27T00:00:26","date_gmt":"2018-06-26T22:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/27-junio\/"},"modified":"2018-06-27T00:00:26","modified_gmt":"2018-06-26T22:00:26","slug":"27-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/27-junio\/","title":{"rendered":"27 Junio"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Hagamos (&#8230;) las cosas como quien sirve a Jesucristo y no a los hombres, y de esa manera las haremos bien, con buen modo y con buena gracia. Y, cuando el pr\u00f3jimo nos haga a nosotros alg\u00fan servicio, tambi\u00e9n hemos de mirar en \u00e9l a Jesucristo, como San Pedro cuando vio a Jesucristo a sus pies para lav\u00e1rselos, que, espantado, dijo: Domine, tu mihi lavas pedes?: \u00abSe\u00f1or, \u00bfVos a m\u00ed me lav\u00e1is los pies?\u00bb<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta asc\u00e9tica\u2026 al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p. 15<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>VER A CRISTO EN EL HERMANO<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha comportado Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a con su modo de obrar, en su relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo? Jes\u00fas se sit\u00faa ante cada persona con la misma incondicionalidad del amor de Dios. Nos ense\u00f1a a acoger al pr\u00f3jimo simplemente porque es hijo de Dios, m\u00e1s all\u00e1 de su aspecto o de  sus caracter\u00edsticas personales, de su cultura, posici\u00f3n social, religi\u00f3n o raza; se anticipa a descubrir sus necesidades, se sit\u00faa en su lugar, y le hace sentirse verdaderamente persona, digno de ser amado. M\u00e1s all\u00e1 de sus peculiaridades, hay en \u00e9l algo muy importante, decisivo: es hijo de Dios, y \u00bfqu\u00e9 padre no se siente agradecido hacia quien hace un favor o presta un servicio a su hijo?<br \/>\nEs m\u00e1s f\u00e1cil dar que recibir. Recibir algo de alguien nos sit\u00faa ante \u00e9l como \u201cpobre\u201d, en inferioridad de condiciones. Siempre es menos humillante recibir cuando se puede corresponder con la misma moneda. Recibir sin poder ofrecer algo equivalente nos sit\u00faa ante el pr\u00f3jimo con la misma actitud con que debemos presentarnos ante Dios. La adecuada actitud ante Dios es la del pobre pedig\u00fce\u00f1o, porque nunca podremos ofrecer nada a Dios que no hayamos previamente recibido.<br \/>\nLa providencia de Dios act\u00faa a trav\u00e9s de las personas; lo que por medio de ellas recibimos es tambi\u00e9n don de Dios. Y todos somos instrumentos de esa providencia. Dice Benedicto XVI que \u201cquien es capaz de ayudar reconoce que, precisamente, de este modo, tambi\u00e9n \u00e9l es ayudado; el poder ayudar no es m\u00e9rito suyo, ni motivo de orgullo. Esto es gracia. Cuando m\u00e1s se esfuerza uno por los dem\u00e1s, mejor comprender\u00e1 y har\u00e1 suya la palabra de Cristo \u2018Somos unos pobres siervos\u2019 (Lc 17, 10). En efecto, reconoce que no act\u00faa fund\u00e1ndose en una superioridad o mayor capacidad personal, sino gracias a que el Se\u00f1or le concede este don\u201d.<br \/>\n\u00bfExperimentas el gozo de dar y la gratitud en el recibir? \u00bfReconoces los beneficios recibidos tanto de Dios como de los dem\u00e1s y compartes con generosidad?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hagamos (&#8230;) las cosas como quien sirve a Jesucristo y no a los hombres, y de esa manera las haremos bien, con buen modo y con buena gracia. Y, cuando el pr\u00f3jimo nos haga a nosotros alg\u00fan servicio, tambi\u00e9n hemos de mirar en \u00e9l a Jesucristo, como San Pedro cuando vio a Jesucristo a sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-22474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-5Qu","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}