{"id":23960,"date":"2018-07-14T00:00:24","date_gmt":"2018-07-13T22:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=23960"},"modified":"2018-07-14T00:00:24","modified_gmt":"2018-07-13T22:00:24","slug":"14-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/14-julio\/","title":{"rendered":"14 Julio"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Much\u00edsimas gracias debo dar a Dios por haberme deparado tan buenos compa\u00f1eros. Todos fueron de conducta intachable. Jam\u00e1s me dieron un disgusto. Por el contrario, todos me sirvieron de grande consuelo y alivio. Desprendidos de todo lo terreno, su \u00fanica mira era la mayor gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas. Todos estaban dispuestos para trabajar, y con gusto se ocupaban en lo que se les mandaba, ya fuese en las misiones, que era lo m\u00e1s com\u00fan, ya en cuidar de alguna parroquia o vicar\u00eda for\u00e1nea.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 606-607<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>IDEAL CLARETIANO DE COMUNIDAD<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>San Antonio Mar\u00eda Claret describe en su Autobiograf\u00eda a las personas que lo acompa\u00f1aron para la realizaci\u00f3n de su ministerio episcopal en la di\u00f3cesis de Santiago de Cuba,  di\u00f3cesis \u201ctan llena de malezas y espinas\u201d (Aut 606). Tiene de ellas un recuerdo cari\u00f1oso y agradecido. Describe sus actividades apost\u00f3licas, da cuenta del horario casi conventual que llevaban cuando se encontraban en casa y relata el tipo de relaci\u00f3n verdaderamente fraterno que reinaba entre todos. La gente de fuera se admiraba al contemplarlos. Claret daba todo el m\u00e9rito a Dios: \u201cEl dedo de Dios est\u00e1 aqu\u00ed\u201d.<br \/>\nEs posible distinguir entre un equipo de trabajo y una comunidad misionera. Lo que hace la distinci\u00f3n es el grado de lealtad mutua, de vivencia fraterna, de corresponsabilidad asumida con verdadero esp\u00edritu. As\u00ed se logra avanzar hacia la meta, los objetivos, el destino final. Cuando no se da ese esp\u00edritu, puede haber mucho trabajo pero no tendr\u00e1 el sabor que da la entrega generosa en pos de una causa noble.<br \/>\nLas personas que conviv\u00edan con el arzobispo Claret en Cuba no eran s\u00f3lo un buen equipo, apto para emprender un trabajo de envergadura como lo requer\u00eda aquella isla. Eran tambi\u00e9n una aut\u00e9ntica comunidad misionera, marcada por la presencia del Esp\u00edritu que los hab\u00eda convocado y que los enviaba a llevar a cabo la misi\u00f3n. Pero ellos tambi\u00e9n colaboraban con la fuerza del Esp\u00edritu. Y Claret era el primero en hacerlo. Sin esta colaboraci\u00f3n y sin esa disponibilidad misionera, aquel equipo se hubiera venido abajo en poco tiempo.<br \/>\nT\u00fa mismo \u2013t\u00fa misma\u2013 puedes observar si en tu parroquia, en tu di\u00f3cesis, en la Iglesia en general, existe una aut\u00e9ntica participaci\u00f3n de todos los miembros en la tarea encomendada por Jes\u00fas a la comunidad cristiana; si hay una verdadera comunidad misionera\u2026 o \u00fanicamente act\u00faa \u201cel clero\u201d, o, todo lo m\u00e1s, colaboran unos poquitos amigos del cura; si existe un aut\u00e9ntico proyecto pastoral y evangelizador, en misi\u00f3n compartida por sacerdotes, religiosos y seglares.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Much\u00edsimas gracias debo dar a Dios por haberme deparado tan buenos compa\u00f1eros. Todos fueron de conducta intachable. Jam\u00e1s me dieron un disgusto. Por el contrario, todos me sirvieron de grande consuelo y alivio. 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