{"id":24989,"date":"2018-07-27T00:00:12","date_gmt":"2018-07-26T22:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/27-julio\/"},"modified":"2018-07-27T00:00:12","modified_gmt":"2018-07-26T22:00:12","slug":"27-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/27-julio\/","title":{"rendered":"27 Julio"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El Se\u00f1or nos ha librado de la muerte. En esta plazuela hab\u00eda cinco barricadas, una en cada desembocadura de calle [&#8230;]. Ofrec\u00ed mi vida al Se\u00f1or y estuve siempre muy tranquilo. Y me parece que habr\u00eda sido para m\u00ed mejor el morir que el tener que vivir presenciando lo que pasa y pasar\u00e1: los entendimientos y los corazones est\u00e1n corrompid\u00edsimos, los que no gobiernan amenazan a los que gobiernan; y los que no tienen bienes est\u00e1n por echarse sobre los que poseen [&#8230;]<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta al P. Xifr\u00e9, 29.6.66, en EC II, p. 1016<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>CORDEROS EN MEDIO DE LOBOS<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Jes\u00fas envi\u00f3 a los setenta y dos disc\u00edpulos a anunciar el Evangelio dici\u00e9ndoles que ir\u00edan como \u201ccorderos\u201d en medio de \u201clobos\u201d (Lc 10,3). Seguramente la frase  refleja experiencias de hostilidad padecidas por el mismo Jes\u00fas. Lo importante, sin embargo, es que Jes\u00fas nunca renunci\u00f3 a su mansedumbre: fue siempre \u201ccordero\u201d y nunca \u201clobo\u201d.<br \/>\nAlgo semejante apreciamos en la vida del P. Claret. Es la convicci\u00f3n, llevada a la pr\u00e1ctica de cada d\u00eda, de que el Evangelio no puede imponerse por la fuerza sino solamente a partir del testimonio coherente de vida del que lo propone. Claro que esto supone un riesgo, porque siempre habr\u00e1 un \u201clobo\u201d que quiera devorar al que vive y act\u00faa como \u201ccordero\u201d. Pero es que, si todos somos \u201clobos\u201d, vamos a la destrucci\u00f3n total. Ser testigos del Evangelio al estilo de Jes\u00fas es estar convencidos de que la \u00fanica fuerza que tenemos es la de la Palabra, que, al ser de Dios, contiene en s\u00ed misma la fecundidad de la semilla que, al morir, hace brotar nueva vida (cf. Mc 4,26-29).<br \/>\nVivimos en un mundo fuertemente competitivo, donde a veces no hay oportunidad para los m\u00e1s fr\u00e1giles. Y por eso a veces se torna tambi\u00e9n violento. Violento por acci\u00f3n (est\u00e1 lleno de luchas armadas) y por omisi\u00f3n (estamos dejando en el hambre o en el subdesarrollo a millones de personas). Si de verdad queremos ser testigos del Evangelio, el \u00fanico camino que tenemos es mostrar con nuestra vida que hay otra forma posible de existir y de relacionarnos con los dem\u00e1s.<br \/>\nA Claret tambi\u00e9n le ocurri\u00f3 como a nosotros muchas veces; que el cansancio o el des\u00e1nimo parece que nos vencen (\u201cY me parece que habr\u00eda sido para m\u00ed mejor el morir que el tener que vivir presenciando lo que pasa y pasar\u00e1\u201d). Nuestra vida fraterna, la escucha atenta de la Palabra, la uni\u00f3n con Cristo a trav\u00e9s de una intensa vida de fe, tienen que ser el ant\u00eddoto contra el des\u00e1nimo o el pesimismo.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo me sit\u00fao ante lo negativo que hay en el mundo? \u00bfSigo manteniendo la esperanza y procuro ser sembrador de paz?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-compartir field-type-addthis field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<div class=\"addthis_toolbox addthis_default_style  \"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Se\u00f1or nos ha librado de la muerte. En esta plazuela hab\u00eda cinco barricadas, una en cada desembocadura de calle [&#8230;]. Ofrec\u00ed mi vida al Se\u00f1or y estuve siempre muy tranquilo. 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