{"id":25008,"date":"2018-07-29T00:00:30","date_gmt":"2018-07-28T22:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=25008"},"modified":"2018-07-29T00:00:30","modified_gmt":"2018-07-28T22:00:30","slug":"29-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/29-julio\/","title":{"rendered":"29 Julio"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u201cEn un principio que estaba en Vich pasaba en m\u00ed lo que en un taller de cerrajero, que el director mete la barra de hierro en la fragua y cuando est\u00e1 bien caldeado lo saca y le pone sobre el yunque y empieza a descargar golpes con el martillo; el ayudante hace lo mismo, y los dos van alternando y como a comp\u00e1s van descargando martillazos y van machacando hasta que toma la forma que se ha propuesto el director. Vos, Se\u00f1or m\u00edo y Maestro m\u00edo, pusisteis mi coraz\u00f3n en la fragua de los santos Ejercicios espirituales y frecuencia de Sacramentos, y as\u00ed, caldeado mi coraz\u00f3n en el fuego del amor a Vos y a Mar\u00eda Sma. empezasteis a dar golpes de humillaciones, y yo tambi\u00e9n daba los m\u00edos con el examen particular que hac\u00eda de esta virtud, para m\u00ed tan necesaria.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 342<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>DEJAR QUE DIOS NOS HAGA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Esta imagen, que es una de las muchas que emplea Claret en sus reflexiones y comentarios, ha trascendido m\u00e1s que muchas otras, pues refleja uno de los aspectos m\u00e1s centrales de la espiritualidad del santo. En nuestra cultura urbana actual, muchos estamos ya alejados de la riqueza de imagen que proporciona la fragua en el taller del herrero.<br \/>\nLa imagen puede sugerir cierta violencia, en una primera lectura, porque hace referencia a los golpes de martillo. Sin embargo, estos golpes no son destructivos por dos razones. En primer lugar, el director y su ayudante son conscientes de que la materia que golpean es una barra de hierro; lo hacen con la seguridad de la resistencia del metal. En segundo t\u00e9rmino, tambi\u00e9n es de considerar que los metales r\u00edgidos s\u00f3lo pueden ser moldeados y modificados con el fuego abrasador y con los firmes golpes de la herramienta.<br \/>\nEl calor, en la figura que desarrolla Claret, es imagen del amor de Dios y de Mar\u00eda que precisamente hacen m\u00e1s \u201csuave\u201d la no tan f\u00e1cil experiencia de transformar nuestro coraz\u00f3n, pues nos muestran el horizonte hacia el que vamos, que es la santidad a la que el Padre nos convoca.<br \/>\nSomos, pues, invitados a ponernos confiadamente en manos del Se\u00f1or, para que \u00c9l c\u00e1lidamente nos transforme. Jes\u00fas vino \u201ca traer fuego a la tierra\u201d (Lc 12,49); y utiliz\u00f3 tambi\u00e9n las im\u00e1genes de \u201cla puerta estrecha\u201d, \u201ccargar la cruz\u201d y otras. En este caso, Claret a\u00f1ade im\u00e1genes nuevas, que representan esa realidad tan hondamente evang\u00e9lica.<br \/>\nUna buena sugerencia ser\u00e1 poder trazarnos itinerarios de crecimiento personal, que favorezcan nuestra docilidad a lo que el Se\u00f1or nos pide, nuestra maleabilidad a la forma que \u00e9l quiera darnos, y que nosotros aceptamos con decisi\u00f3n y confianza. \u00bfQu\u00e9 grado de confianza y liberad dejamos al \u201calfarero divino\u201d que quiere modelarnos?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn un principio que estaba en Vich pasaba en m\u00ed lo que en un taller de cerrajero, que el director mete la barra de hierro en la fragua y cuando est\u00e1 bien caldeado lo saca y le pone sobre el yunque y empieza a descargar golpes con el martillo; el ayudante hace lo mismo, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-25008","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-6vm","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25008"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25008\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}