{"id":25784,"date":"2018-08-09T00:00:33","date_gmt":"2018-08-08T22:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=25784"},"modified":"2018-08-09T00:00:33","modified_gmt":"2018-08-08T22:00:33","slug":"9-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/9-agosto\/","title":{"rendered":"9 Agosto"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Yo, muy contento, emprend\u00ed el viaje&#8230; cuando he aqu\u00ed que poco antes de llegar a Barcelona vino una turbonada tan desecha, que espantaba. Por lo mucho que hab\u00eda estudiado en aquel a\u00f1o ten\u00eda el pecho un tanto delicado. Y como para cobijarnos del grande chaparr\u00f3n que ca\u00eda echamos a correr, y as\u00ed, por la fatiga del correr y el vaho que se levantaba de la tierra seca y caliente, me dio una sofocaci\u00f3n muy grande, y pens\u00e9: \u00a1Ay! \u00a1Quiz\u00e1 Dios no (quiere) que vayas a la Cartuja!&#8230; Lo cierto (es) que yo no tuve la resoluci\u00f3n para ir all\u00e1 y me fui a Vich&#8230;<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 89<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>BUSCANDO EL CAMINO DE DIOS<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>As\u00ed cerr\u00f3 Claret su primera etapa en el camino hacia su vocaci\u00f3n de Misionero Apost\u00f3lico. Tuvo que hacer virajes y rodeos: a los veinte a\u00f1os se sinti\u00f3 \u201cdesenga\u00f1ado, fastidiado y aburrido del mundo: pens\u00e9 dejarlo y huirme a la soledad, meterme cartujo\u201d. Aliment\u00f3 el deseo de hacerse cartujo durante un a\u00f1o, estudiando en el Seminario Diocesano de Vic, y cuando se dirig\u00eda a la cartuja de Montealegre para ingresar, una repentina tempestad le hizo sentirse mal y dudar: \u201c\u00bfy si Dios no quiere que vayas a la cartuja?\u201d. Se alarm\u00f3, y volvi\u00f3 al Seminario de Vic. Catorce a\u00f1os m\u00e1s tard\u00f3 a\u00fan Claret en poner sus pies y su voz, ya libres de ataduras, en su definitiva vocaci\u00f3n de Misionero Apost\u00f3lico.<br \/>\nAl contarnos el comienzo de esa b\u00fasqueda, nos ofrece Claret luces para que cada uno ilumine su propio camino en la b\u00fasqueda de la propia vocaci\u00f3n personal, al servicio del mundo y de la Iglesia, y desde dentro de ella.<br \/>\nEl estado de vida y la dedicaci\u00f3n en que cada uno mejor se realice al servicio de los dem\u00e1s habr\u00e1 sido la \u201cvocaci\u00f3n\u201d a la que Dios le ha llamado. Hay que buscarla para encontrarla y seguirla. El camino puede ser corto o ser muy largo y con etapas o cambios de direcci\u00f3n y rodeos. Hay que evitar equivocarse; hay que perseverar hasta lograr vivir la propia vocaci\u00f3n, porque en ello se juega uno la propia felicidad.<br \/>\nEn esa b\u00fasqueda no debemos sentirnos autosuficientes. Claret busc\u00f3 el consejo de personas experimentadas, tuvo sus directores espirituales; y esto no solamente al comienzo de su andadura, sino durante toda su vida, pues la opci\u00f3n vocacional necesita ser siempre actualizada.<br \/>\n\u00bfEn qu\u00e9 momento o etapa de tu b\u00fasqueda vital te encuentras? \u00bfHas logrado ya descubrir o alcanzar y vivir tu \u201cvocaci\u00f3n\u201d?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo, muy contento, emprend\u00ed el viaje&#8230; cuando he aqu\u00ed que poco antes de llegar a Barcelona vino una turbonada tan desecha, que espantaba. Por lo mucho que hab\u00eda estudiado en aquel a\u00f1o ten\u00eda el pecho un tanto delicado. 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