{"id":25990,"date":"2018-08-15T00:00:41","date_gmt":"2018-08-14T22:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=25990"},"modified":"2018-08-15T00:00:41","modified_gmt":"2018-08-14T22:00:41","slug":"15-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/15-agosto\/","title":{"rendered":"15 Agosto"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">*138.- \u201cEs cosa buena y laudable sufrir las cosas adversas de esta vida, sean las que fueren, de manera que no se manifieste exteriormente ninguna agitaci\u00f3n de \u00e1nimo, ni se aflija demasiado el que las sufre, ni se queje de los otros de quien le da que sufrir, ni pretenda vengarse del malhechor. Pero es mejor padecer los males no s\u00f3lo con mansedumbre exterior, sino tambi\u00e9n sin quejarse ni murmurar del opresor, sin indignarse ni turbarse interiormente. Es, finalmente, lo mejor en sumo grado sufrir los males no s\u00f3lo sin perturbaci\u00f3n de \u00e1nimo, sino tambi\u00e9n con alegr\u00eda y con deseo de padecer m\u00e1s, para poder as\u00ed ofrecer en obsequio al Se\u00f1or aquel sufrimiento, y para poderle seguir m\u00e1s de cerca con la cruz\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">El amante de Jesucristo. Barcelona 1848, p.108<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>GLORIARSE EN LA CRUZ DE CRISTO<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>A partir del a\u00f1o 1859, estando Claret en Madrid, se desat\u00f3 una tormenta de persecuciones contra \u00e9l. Poco despu\u00e9s, Claret comenz\u00f3 a orientar su imitaci\u00f3n de Cristo hacia el sufrimiento por amor y en uni\u00f3n del que padeci\u00f3 por \u00e9l: \u201ctodo lo que me d\u00e9 pena lo sufrir\u00e9 por amor de Jes\u00fas y en uni\u00f3n de lo que \u00e9l sufri\u00f3 por m\u00ed\u201d (Prop\u00f3sitos de 1861, en AEC p. 695). Esa es la raz\u00f3n por la que escribe en la Definici\u00f3n del Misionero: \u201cse goza en la privaciones, se complace en las calumnias y se alegra en los tormentos\u201d (Aut 494). Son expresiones que algunos no acaban de comprender, pero que tienen coma clave de explicaci\u00f3n el proceso de configuraci\u00f3n con Cristo paciente que Claret estaba viviendo, justo en esta etapa madrile\u00f1a de confesor real. Pocos conocen su librito Consuelo de un alma calumniada (puede verse en EE pp. 219-236), donde se encuentran tambi\u00e9n las claves de compresi\u00f3n de ese proceso.<br \/>\nEscribe en la Autobiograf\u00eda: Contemplaba a Jesucristo, y ve\u00eda cu\u00e1n lejos estaba a\u00fan de sufrir lo que Jesucristo sufri\u00f3 por m\u00ed, y as\u00ed me tranquilizaba. En este mismo a\u00f1o he escrito el librito titulado \u2018Consuelo de un alma calumniada (Aut 798). Se trata de una ficci\u00f3n literaria en la que se le ve reflejado y en la que dedica dos cap\u00edtulos a centrar la atenci\u00f3n en las persecuciones y calumnias que sufri\u00f3 Jes\u00fas y en las palabras consoladoras que dej\u00f3 dichas.<br \/>\nNosotros podr\u00edamos tambi\u00e9n hacer este ejercicio de purificaci\u00f3n. Ir leyendo los pasos en que el sufrimiento es el protagonista de la vida de Jes\u00fas y compararlos con los nuestros. Aprender a sufrir es una de las asignaturas pendientes del cristiano. Claret eligi\u00f3 el camino de mirar el sufrimiento de Jes\u00fas. Nosotros podr\u00edamos elegir el mismo. Posiblemente muchos de los malos momentos de nuestra vida los superar\u00edamos, y esos momentos se podr\u00edan convertir en una gran fuente de consuelo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*138.- \u201cEs cosa buena y laudable sufrir las cosas adversas de esta vida, sean las que fueren, de manera que no se manifieste exteriormente ninguna agitaci\u00f3n de \u00e1nimo, ni se aflija demasiado el que las sufre, ni se queje de los otros de quien le da que sufrir, ni pretenda vengarse del malhechor. 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