{"id":26009,"date":"2018-08-17T00:00:25","date_gmt":"2018-08-16T22:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=26009"},"modified":"2018-08-17T00:00:25","modified_gmt":"2018-08-16T22:00:25","slug":"17-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/17-agosto\/","title":{"rendered":"17 Agosto"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">*168.- \u201cNo aspires a las dignidades y beneficios eclesi\u00e1sticos, si Dios no te llama a ellos, como a Ar\u00f3n; y, si la divina Providencia en ellos te ha colocado, considera con mucha Providencia en ellos te ha colocado, considera con mucha frecuencia el grande peso que gravita sobre tus hombros, tanto respeto de ti mismo y de los dem\u00e1s que son tus s\u00fabditos\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Avisos a un sacerdote que acaba de hacer los ejercicios de San Ignacio. Vich 1844; p. 5<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>OCUPA EL \u00daLTIMO LUGAR<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>\u201cPero no as\u00ed vosotros\u201d (Lc 22, 26). Jes\u00fas lo dijo a sus disc\u00edpulos tras observar de cerca c\u00f3mo la gente de su tiempo rivalizaba por el poder, los privilegios y el escalaf\u00f3n social. \u00c9l los exhorta cari\u00f1osamente a no consentir ante semejante tentaci\u00f3n. Les recuerda que la meta de su vocaci\u00f3n es la afabilidad en el servicio mutuo. La autoridad (el poder) y los privilegios no son cosas malas en s\u00ed mismas; pero, cuando se convierten en un valor absoluto y se utilizan para oprimir a los dem\u00e1s, quedan intr\u00ednsecamente pervertidas.<br \/>\nLos animadores de la vida cristiana surgen del pueblo de Dios para estar al servicio de ese mismo pueblo. Para prestar ese servicio hay que ponerse en sinton\u00eda con Dios y no pensar a nivel meramente humano. Por eso, los que reciben la llamada a ser los animadores de la fe de los dem\u00e1s jam\u00e1s deben utilizar el poder y el privilegio de su posici\u00f3n para obtener as\u00ed honores, t\u00edtulos o ventajas econ\u00f3micas,  para s\u00ed mismos o para sus allegados. Su vocaci\u00f3n los obliga a un plus en actitud de servicio y en derroche de amor.<br \/>\nCuando el P. Claret, en su Autobiograf\u00eda, hace la lista del grupo fundacional de su Congregaci\u00f3n de Misioneros, concluye as\u00ed: \u201c\u2026 Antonio Claret, yo, el \u00ednfimo de todos; y a la verdad todos son m\u00e1s instruidos y m\u00e1s virtuosos que yo, y yo me ten\u00eda por muy feliz y dichoso al considerarme criado de todos ellos\u201d (Aut 489).<br \/>\n\u00bfEst\u00e1s t\u00fa dispuesto a asumir gozosamente el servicio eclesial que se te pida y  a hacer que fructifique la semilla que en ti se ha plantado, sin pararte a considerar el mayor o menor lucimiento que pueda llevar consigo? Si te han confiado un servicio de direcci\u00f3n o gobierno, \u00bfsabr\u00e1s evitar la b\u00fasqueda de provecho personal y optar\u00e1s por desvivirte amorosamente por las personas encomendadas?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-compartir field-type-addthis field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<div class=\"addthis_toolbox addthis_default_style  \"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*168.- \u201cNo aspires a las dignidades y beneficios eclesi\u00e1sticos, si Dios no te llama a ellos, como a Ar\u00f3n; y, si la divina Providencia en ellos te ha colocado, considera con mucha Providencia en ellos te ha colocado, considera con mucha frecuencia el grande peso que gravita sobre tus hombros, tanto respeto de ti mismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-26009","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-6Lv","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26009\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}