{"id":26092,"date":"2018-08-18T00:00:01","date_gmt":"2018-08-17T22:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=26092"},"modified":"2018-08-18T00:00:01","modified_gmt":"2018-08-17T22:00:01","slug":"18-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/18-agosto\/","title":{"rendered":"18 Agosto"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">*178.- \u201cA m\u00ed me deben desde septiembre y a ustedes desde abril de este a\u00f1o. Yo siento poner la queja a Su Majestad, porque estoy seguro que tendr\u00eda un mal disgusto y, sin duda, causar\u00eda el perder el destino algunos empleados al ver la injusticia que me hacen [&#8230;]. Yo estoy prestando un servicio m\u00e1s importante y m\u00e1s expuesto, pues que ya sabr\u00e1 c\u00f3mo el d\u00eda 22 del mes pasado si no me degollaron fue por un milagro, y esto por estar al lado de Su Majestad\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta a Manuel Jos\u00e9 Miura, 23 julio 1866, en EC II, p. 1030<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ARRIESGANDO LA VIDA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Claret muestra en este pasaje un gran realismo y exquisita sensibilidad social, junto con la conciencia de su misi\u00f3n y el deseo de ser fiel a la misma. Efectivamente, por una parte, toca con los pies en el suelo, es consciente de ciertas injusticias: al se\u00f1or Miura \u2013gran colaborador suyo en Santiago de Cuba- y a \u00e9l mismo muchas veces no les han pagado lo que les correspond\u00eda. Pero, en su perspicacia, prev\u00e9 que, si delata el hecho, quede patente la ineptitud de algunos funcionarios y sean despedidos de sus puestos de trabajo (hoy entendemos de esto con especial claridad). Su conocida compasi\u00f3n le lleva, adem\u00e1s, a evitar dar un disgusto a la reina Isabel II, pues Claret sabe la seriedad con que ella se toma cuanto afectarle a \u00e9l o a la Iglesia.<br \/>\nVisto todo, \u00e9l casi prefiere sufrir la injusticia: una vez m\u00e1s nos muestra su amplitud de coraz\u00f3n. Y nos habla de su fidelidad a algo superior: a su misi\u00f3n de confesor de la reina, aunque le est\u00e1 acarreando riesgo de muerte. Una verdadera jerarqu\u00eda de valores que podr\u00edamos citar por este orden, perfectamente v\u00e1lido tambi\u00e9n hoy, orden que no anula ninguno de los valores en cuesti\u00f3n: la fidelidad a la misi\u00f3n apost\u00f3lica recibida, la justicia social y la delicadeza para no herir a las personas.<br \/>\nEn el alma de Claret la perspectiva del martirio estuvo especialmente presente en sus a\u00f1os de Madrid; pero no era nada nuevo, pues ya lo hab\u00eda estado en Cuba y, antes, en su Catalu\u00f1a natal: \u201cmuch\u00edsimas veces corr\u00eda la voz de que me hab\u00edan asesinado, y las buenas almas ya me aplicaban sufragios\u201d (Aut 464): una vida acompa\u00f1ada siempre por la cruz: la cruz del trabajo, la cruz de su deber como misionero, la cruz \u00edntima de su configuraci\u00f3n con Jes\u00fas crucificado para espiar los pecados del mundo.<br \/>\n\u00bfSiento los problemas de la sociedad en que me encuentro? \u00bfLos vivo en fidelidad a la misi\u00f3n que Dios me ha confiado, sea cual s<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*178.- \u201cA m\u00ed me deben desde septiembre y a ustedes desde abril de este a\u00f1o. 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