{"id":26143,"date":"2018-08-23T00:00:14","date_gmt":"2018-08-22T22:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=26143"},"modified":"2018-08-23T00:00:14","modified_gmt":"2018-08-22T22:00:14","slug":"23-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/23-agosto\/","title":{"rendered":"23 Agosto"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">*350.- \u201cVich, 23 agosto de 1865. &#8211; No sabi\u00e9ndome qu\u00e9 hacer relativo a volver a la corte o no, lo dije al Superior General de la Congregaci\u00f3n del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, y \u00e9l encarg\u00f3 el negocio a los cuatro consultores de la misma Congregaci\u00f3n, a fin de que todos lo encomendaran a Dios mientras que llegase (el d\u00eda) de reunirnos. En efecto, el d\u00eda de la fecha nos hemos reunido, y los cinco votos han sido tres que no volviese y dos que volviese; por lo que, adhiri\u00e9ndome a la mayor\u00eda de votos, he resuelto no ir; entre tanto ocuparme en esta ciudad en dar ejercicios espirituales y en otras cosas semejantes\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 852<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>DISCERNIR CON DISPONIBILIDAD<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>En este \u00faltimo p\u00e1rrafo de su Autobiograf\u00eda, el Padre Claret nos muestra el meollo de su espiritualidad: conocer la voluntad de Dios y cumplirla con la mayor perfecci\u00f3n posible. Al salir de la Corte a causa del reconocimiento del reino de Italia por la reina Isabel II, \u00e9l quer\u00eda saber si ten\u00eda que seguir en su cargo de confesor real o renunciar a \u00e9l. Mientras \u00e9l no ten\u00eda claro, ni los superiores tampoco, qu\u00e9 decisi\u00f3n tomar en coyuntura tan desconcertante, su \u00fanico recurso fue la oraci\u00f3n, para discernir y conocer la voluntad de Dios.<br \/>\nEl Padre Claret se sirvi\u00f3 de este tipo de oraci\u00f3n en muchos momentos cruciales de su vida: tuvo que aclarar si permanecer en la parroquia de Sallent o salir para las misiones (1839); si seguir ayudando en la parroquia de Viladrau o ser misionero apost\u00f3lico itinerante (1841); si seguir viviendo con sus compa\u00f1eros misioneros de la Congregaci\u00f3n reci\u00e9n fundada o aceptar el cargo de arzobispo de Santiago de Cuba (1849); si salir de la corte y volver a su Congregaci\u00f3n o regresar a la tarea encomendada (1865). En el caso de Sallent, pidi\u00f3 la ayuda de la oraci\u00f3n a su hermana Mar\u00eda, que viv\u00eda con \u00e9l; en el caso del arzobispado de Santiago de Cuba, los sacerdotes m\u00e1s prestigiosos de Vic le ayudaron a discernir la voluntad de Dios; en el \u00faltimo caso, sus misioneros le asesoraron respecto de qu\u00e9 decisi\u00f3n tomar.<br \/>\nM\u00e1s bien que presentar una lista de peticiones, el objeto de la oraci\u00f3n es discernir para saber pedir como Dios quiere y orientar la vida seg\u00fan su proyecto. Seg\u00fan Jes\u00fas, obedecer a la voluntad de su Padre es el \u00fanico camino para crecer en nuestra relaci\u00f3n fraterna con \u00e9l. La oraci\u00f3n de discernimiento del P. Claret es la b\u00fasqueda del conocimiento de la voluntad de Dios y la profundizaci\u00f3n en el deseo de entregarse a ella. La frase de Mar\u00eda \u201chaced lo que \u00e9l os diga\u201d (Jn 2, 5) es la norma b\u00e1sica para vivir el milagro de abundancia en nuestras tinajas vac\u00edas.<br \/>\nTras presentar tus necesidades en la oraci\u00f3n de petici\u00f3n, \u00bfsueles a\u00f1adir: \u00abSe\u00f1or, no se haga mi voluntad, sino la tuya?\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*350.- \u201cVich, 23 agosto de 1865. &#8211; No sabi\u00e9ndome qu\u00e9 hacer relativo a volver a la corte o no, lo dije al Superior General de la Congregaci\u00f3n del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, y \u00e9l encarg\u00f3 el negocio a los cuatro consultores de la misma Congregaci\u00f3n, a fin de que todos lo encomendaran a Dios mientras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-26143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-6NF","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26143"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26143\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}