{"id":26657,"date":"2018-04-01T00:00:06","date_gmt":"2018-03-31T22:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/enviados-a-evangelizar-y-escuchar-a-los-pobres\/"},"modified":"2018-04-01T00:00:06","modified_gmt":"2018-03-31T22:00:06","slug":"enviados-a-evangelizar-y-escuchar-a-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/enviados-a-evangelizar-y-escuchar-a-los-pobres\/","title":{"rendered":"ENVIADOS A EVANGELIZAR Y ESCUCHAR A LOS POBRES"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-26650\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Joseph-Roy-Villar%C3%ADn-CMF.jpg?resize=273%2C332&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"332\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Joseph-Roy-Villar%C3%ADn-CMF.jpg?w=273&amp;ssl=1 273w, https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Joseph-Roy-Villar%C3%ADn-CMF.jpg?resize=247%2C300&amp;ssl=1 247w\" sizes=\"(max-width: 273px) 100vw, 273px\" \/><\/p>\n<p>Cartas vocacionales, abril 2018.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfNo ard\u00eda acaso nuestro coraz\u00f3n, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb Hubo gran asombro y j\u00fabilo cuando los dos disc\u00edpulos pudieron reconocer que la persona que caminaba con ellos hacia Ema\u00fas era Jes\u00fas. Nuestro Se\u00f1or Resucitado tambi\u00e9n se apareci\u00f3 a los Once y sus acompa\u00f1antes mientras estaban reunidos a la mesa. \u00abS\u00ed, es verdad, el Se\u00f1or ha resucitado\u00bb. Su desesperanza fue reemplazada por un gran fervor, su dolor se convirti\u00f3 en alegr\u00eda y gozo, su dureza de coraz\u00f3n y su incredulidad se tornaron fe y confianza. Luego, Jes\u00fas les dir\u00e1: \u00abVayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El env\u00edo pascual de Jes\u00fas se realiza en nosotros, claretianos, como servidores de la Palabra. El Ministerio de la Palabra pertenece al n\u00facleo de nuestro patrimonio e identidad carism\u00e1ticos. Es de suma importancia para nuestras actividades misioneras proclamar la Palabra utilizando los medios posibles para responder a lo m\u00e1s urgente oportuno y eficaz, especialmente a los pobres, desplazados, vulnerables, indefensos, explotados, aquellos en las periferias y a los desfavorecidos. No se puede ser claretiano como si los pobres no existieran; sin denunciar y combatir estructuras y sistemas injustos que subyugan a los pobres (MS 42-45, 49-52).<\/p>\n<p>No habr\u00e1 una evangelizaci\u00f3n efectiva a menos que lleguemos a ser como Mar\u00eda que acoge y medita la Palabra en el coraz\u00f3n. Por ello, debemos escuchar a Dios que nos habla por diversos medios y maneras: en la creaci\u00f3n, en la Escritura, en la Iglesia y, de manera definitiva, en Jes\u00fas, el Emmanuel, el Verbo hecho carne. Dios nos habla tambi\u00e9n en los diversos contextos, espacios, tradiciones, culturas y acontecimientos de la vida, especialmente de los pobres, oprimidos y excluidos. Escuchar la Palabra genera en nosotros h\u00e1bitos de silencio, adoraci\u00f3n, contemplaci\u00f3n y discernimiento. Sin embargo, la escucha efectiva puede verse obstaculizada por diversos factores, como ruidos y temores.<\/p>\n<p>En mi experiencia personal, los ruidos causados \u200b\u200bpor las fuerzas f\u00edsicas no se pueden comparar con el volumen de los gritos, los lamentos y el estridor que vienen de lo profundo de nuestros corazones y mentes. Las tensiones de la vida, los problemas no resueltos y las adversidades a veces parecen envolvernos en un inmenso tif\u00f3n, poderoso y destructivo; a\u00fan m\u00e1s poderoso que el ruido causado por un fuerte aguacero, los fuertes vientos y el trueno que sigue a una r\u00e1faga de rel\u00e1mpagos que pueden ahogar incluso la propia voz.<\/p>\n<p>En la tormenta, naturalmente sentimos miedo. Escuchar los eventos de la vida de las personas, especialmente de los pobres y de aquellos que sufren violencia e injusticia, evoca otro tipo de miedo. No es el miedo de que uno tambi\u00e9n pueda experimentar la miseria, la violencia, las lesiones y el da\u00f1o que experimentan los pobres. Cuando nos sumergimos en la vida de los pobres y oprimidos, nuestros puntos de vista sobre la vida se ven confrontados, nuestras comodidades se alteran, nuestras perspectivas y tomas de postura pueden cambiar. Cuando nos involucramos completamente y nos sumergimos en el mundo y la vida de los pobres, no podemos m\u00e1s que sentirnos interpelados e impulsados a la acci\u00f3n. Abandonar nuestras zonas de confort, sentirnos desafiados, perturbados e impulsados a actuar tambi\u00e9n nos causa temor porque nos lleva hacia lo desconocido, incierto e inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>Siempre habr\u00e1 ruidos y temores en nuestra vida, pero d\u00e9jemonos consolar por el esp\u00edritu de esta temporada de Pascua. En medio del p\u00e1nico y el miedo de los disc\u00edpulos, Jes\u00fas se apareci\u00f3 y les dijo \u00abla paz est\u00e9 con ustedes\u00bb y que no tuvieran miedo. En nuestros temores e incertidumbres no debemos preocuparnos porque el Se\u00f1or resucitado nos asegura su presencia y el don del Esp\u00edritu Santo que nos conceder\u00e1 audacia y creatividad, sincera compasi\u00f3n, alegr\u00eda, humildad y mansedumbre para escuchar continuamente la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los pobres y oprimidos y para proclamar el Evangelio, incluso contra toda marea, persecuci\u00f3n y muerte, en todo momento y en todo lugar.<\/p>\n<p>\u00a1Aleluya, verdaderamente el Se\u00f1or ha resucitado! <em>\u00a1Caritas Christi urget nos!<\/em><\/p>\n<p>Hno. Joseph Roy Villar\u00edn CMF<\/p>\n<p>Philippines<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartas vocacionales, abril 2018. \u00ab\u00bfNo ard\u00eda acaso nuestro coraz\u00f3n, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb Hubo gran asombro y j\u00fabilo cuando los dos disc\u00edpulos pudieron reconocer que la persona que caminaba con ellos hacia Ema\u00fas era Jes\u00fas. 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