{"id":28972,"date":"2018-09-24T00:00:40","date_gmt":"2018-09-23T22:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=28972"},"modified":"2018-09-24T00:00:40","modified_gmt":"2018-09-23T22:00:40","slug":"24-septiembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/24-septiembre\/","title":{"rendered":"24 Septiembre"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">*212.- \u201cEn el d\u00eda 24 de septiembre (\u2026), el Se\u00f1or me hizo entender aquello del Apoc[alipsis] 10,1: Vi tambi\u00e9n otro \u00e1ngel valeroso bajar del cielo revestido de una nube (\u2026); el cual ten\u00eda en su mano un libro abierto, y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra (primero en su di\u00f3cesis en la Isla de Cuba y despu\u00e9s en las dem\u00e1s di\u00f3cesis). Y dio un grande grito, a manera de un le\u00f3n cuando ruge. Y despu\u00e9s que hubo gritado, siete truenos articularon sus voces. Aqu\u00ed vienen los hijos de la Congregaci\u00f3n del inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda\u2026\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 686<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ENTENDER LA PALABRA<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Hay hechos tan impactantes que se nos graban al detalle. Claret recuerda la fecha, pues en ella entendi\u00f3 unas palabras misteriosas que le rondaban, una visi\u00f3n del Apocalipsis que le ven\u00eda quitando el sue\u00f1o. Entender la Palabra es uno de los pasos para que la Biblia llegue a ser Palabra de Vida. Claret no se conforma con leer la Escritura, que lo hace y mucho, desde peque\u00f1o. Le da vueltas, la rumia, como Mar\u00eda, hasta que se \u201cencarna\u201d tambi\u00e9n en \u00e9l.<br \/>\nY fue el Se\u00f1or el que le hizo entender el pasaje del Apocalipsis. No deja de vivir la gracia de ser disc\u00edpulo: est\u00e1 a la escucha; y el Se\u00f1or, como a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, le abre los ojos del coraz\u00f3n para que entienda las Escrituras. Pero \u00bfqu\u00e9 le hace entender el Se\u00f1or? Claret comprende que el Se\u00f1or le habla y le compromete; le env\u00eda a todo el mundo. En la visi\u00f3n del \u00e1ngel valeroso ve y entiende la Congregaci\u00f3n de Misioneros que ha fundado. \u00c9l y ella deben ser mensajeros de Dios, \u201c\u00e1ngeles\u201d, que eso significa el vocablo; deben armarse de valent\u00eda, y de agilidad.<br \/>\nTiene en sus manos un libro abierto: la Palabra que ilumina la historia para que sea transformada en el Reino de Dios. Los pies del mensajero se\u00f1alan el esp\u00edritu universal que deben tener cuantos participen del carisma de Claret: abarca mar y tierra; el lugar donde se est\u00e1 y el impulso misionero de ir por todo el mundo.<br \/>\nLos Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda son: misioneros, itinerantes, disponibles, con sentido de universalidad. Y su palabra debe resonar con la fuerza del rugido del le\u00f3n y de siete truenos. Se hace o\u00edr, no pasa inadvertida; inquieta y despierta a quienes la oyen. Cuantos participan de la espiritualidad claretiana son servidores de la Palabra, que, como la lluvia, fecunda la tierra, da fruto, transforma, revitaliza. Claret alimenta su ser misionero escuchado la Palabra. Entenderla es dejarse modelar por ella, meterse en el querer de Dios.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo leo yo la Palabra? \u00bfPuedo decir que el Se\u00f1or me la hace entender? \u00bfEn qu\u00e9 claves interpreto la Palabra? \u00bfLlega a hacerse vida en m\u00ed?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*212.- \u201cEn el d\u00eda 24 de septiembre (\u2026), el Se\u00f1or me hizo entender aquello del Apoc[alipsis] 10,1: Vi tambi\u00e9n otro \u00e1ngel valeroso bajar del cielo revestido de una nube (\u2026); el cual ten\u00eda en su mano un libro abierto, y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra (primero en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-28972","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-7xi","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28972\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}