{"id":32158,"date":"2018-10-24T00:00:33","date_gmt":"2018-10-23T22:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=32158"},"modified":"2018-10-24T00:00:33","modified_gmt":"2018-10-23T22:00:33","slug":"24-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/24-octubre\/","title":{"rendered":"24 Octubre"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u201cMe parece que ya he cumplido mi misi\u00f3n. En Par\u00eds, en Roma he predicado la ley de Dios: en Par\u00eds como en la capital del mundo y en Roma capital del catolicismo; lo he hecho de palabra y por escrito. He observado la santa pobreza, di lo que me pertenec\u00eda, y en el d\u00eda gracias a Dios no me dan nada, ni de la di\u00f3cesis de Cuba ni tampoco la Reina me pasa nada\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta al D. Paladio Currius, 2 de octubre de 1869, en EC II, p. 1423<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>EL GOZO DE LA META<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Muerte de Claret.<br \/>\nEn octubre de 1869 -justo un a\u00f1o antes de morir- Claret escrib\u00eda desde Roma, donde se dispon\u00eda a participar en el Concilio Vaticano I, a su gran colaborador, amigo y confesor, D. Paladio Currius. Reconoc\u00eda humildemente haber sido fiel a la misi\u00f3n recibida, haberlo dado todo; ahora, agotado y enfermo, se preparaba a exhalar en paz el \u00faltimo aliento. El Se\u00f1or le hab\u00eda concedido la dicha de trabajar por el evangelio, a escala casi inimaginable, en \u00c1frica (Canarias), Am\u00e9rica (Cuba) y Europa, y, por cierto, en las dos ciudades entonces m\u00e1s simb\u00f3licas de \u00e9sta: Par\u00eds (capital del imperio) y Roma (capital de la cristiandad).Sent\u00eda el gozo de que iba a morir pobre y olvidado por los grandes de la tierra: \u00a1sus haberes eran otros! Imposible no percibir en sus palabras un eco de las de Pablo a Timoteo: \u201c&#8230;Estoy a punto de ser derramado en libaci\u00f3n y el momento de mi partida es inminente. He competido en la noble competici\u00f3n, he llegado hasta la meta, he conservado la fidelidad\u201d (2Tim 4,6-7). Claret ten\u00eda tambi\u00e9n muy claras en su coraz\u00f3n estas otras palabras del ap\u00f3stol: \u201cNinguno de nosotros vive para s\u00ed mismo; y ninguno muere para s\u00ed mismo. Si vivimos, para el Se\u00f1or vivimos; si morimos, para el Se\u00f1or morimos; as\u00ed que, en la vida o en la muerte, del Se\u00f1or somos\u201d (Rm 14,7-8).<br \/>\nS\u00f3lo el que se desvive vive a fondo, \u201cen activo\u201d. Porque una cosa es vivir y otra \u201cser vivido\u201d, llevado por lo que sucede, por otros, sin poner pasi\u00f3n ni consciencia. Y el que se ha desvivido  llega finalmente en paz al descanso en el Se\u00f1ora, que era su meta.<br \/>\nDespu\u00e9s de una vida de trabajos y penas, el gran m\u00edstico San Juan de la Cruz dibujaba as\u00ed el desenlace: \u201cQued\u00e9me y olvid\u00e9me, \/ el rostro reclin\u00e9 sobre el Amado; \/ ces\u00f3 todo y dej\u00e9me, \/ dejando mi cuidado \/ entre las azucenas olvidado\u201d. Descansar\u00eda sereno en la consumaci\u00f3n de lo esperado, como escrib\u00eda otro claretiano: \u201cY llegar\u00e9, de noche, \/ con el gozoso espanto \/ de ver, por fin, que anduve, d\u00eda tras d\u00eda, \/ sobre la misma palma de Tu mano&#8230;\u201d (Mons. Pedro Casald\u00e1liga).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-compartir field-type-addthis field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<div class=\"addthis_toolbox addthis_default_style  \"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMe parece que ya he cumplido mi misi\u00f3n. En Par\u00eds, en Roma he predicado la ley de Dios: en Par\u00eds como en la capital del mundo y en Roma capital del catolicismo; lo he hecho de palabra y por escrito. 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