{"id":32284,"date":"2018-11-06T00:00:57","date_gmt":"2018-11-05T22:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=32284"},"modified":"2018-11-06T00:00:57","modified_gmt":"2018-11-05T22:00:57","slug":"6-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/6-noviembre\/","title":{"rendered":"6 Noviembre"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u201cLa virtud m\u00e1s necesaria es el amor. S\u00ed, lo digo y lo dir\u00e9 mil veces: la virtud que m\u00e1s necesita un misionero apost\u00f3lico es el amor. Debe amar a Dios, a Jesucristo, a Mar\u00eda Sant\u00edsima y a los pr\u00f3jimos. Si no tiene este amor, todas sus bellas dotes ser\u00e1n in\u00fatiles; pero, si tiene grande amor, con las dotes naturales, lo tiene todo\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Aut 438<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>LA VIRTUD IMPRESCINDIBLE<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>Se dice que hay personas que \u201cviven\u201d y personas que \u201cson vividas\u201d; \u00bfpor qui\u00e9n? por lo que las rodea. Hay vidas con pasi\u00f3n y hay vidas anodinas, de quien an\u00edmicamente \u201cni siente ni padece\u201d; es una profanaci\u00f3n del precioso don de la vida; \u00e9ste, por s\u00ed s\u00f3lo, debiera ser suficiente para entusiasmar, para \u201capasionar\u201d (=causar pasi\u00f3n). El mero \u201cdurar\u201d no equivale a \u201cvivir\u201d.<br \/>\nSe tiene \u201cpasi\u00f3n\u201d cuando se experimenta motivo para levantarse cada ma\u00f1ana y ponerse a trabajar, porque hay algo \u2013 o alguien &#8211; que \u201cme dice mucho\u201d. S\u00f3lo en ese caso se vive vida verdaderamente humana, no mec\u00e1nica; es uno mismo quien decide y act\u00faa; no \u201ces llevado\u201d, sino que va.<br \/>\nLas palabras del P. Claret que hoy motivan nuestra reflexi\u00f3n son autobiogr\u00e1ficas: \u00e9l vivi\u00f3 as\u00ed. Su paso por el mundo no fue el de un atormentado, pero s\u00ed el de un afanoso y apasionado: le dec\u00eda mucho la causa de Dios y la causa del hermano, y le faltaba tiempo para servir a una y a otra. En algunos ejercicios espirituales hace el prop\u00f3sito de no perder un minuto de tiempo; como el d\u00eda le resultaba corto, hurtaba tiempo a sus horas de sue\u00f1o, hasta habituarse a no dormir m\u00e1s de tres o cuatro cada noche.<br \/>\nEl \u00fanico t\u00edtulo que Claret quiso para s\u00ed mismo \u2013 y lo pidi\u00f3 y obtuvo &#8211; fue el de \u201cmisionero apost\u00f3lico\u201d, es decir, poder dedicarse al testimonio de Jesucristo seg\u00fan el modelo de los ap\u00f3stoles. Esta fue la fiebre que de continuo le abras\u00f3. Cuando habla del amor como la fuerza que dinamiza las cualidades naturales, no teoriza, sino que habla de s\u00ed mismo. Hay algo que no parece haber conocido: desgana, aburrimiento, o \u201cdesvitalizaci\u00f3n\u201d. \u00c9l confi\u00f3 siempre en la providencia, pero ello no disminuy\u00f3 su responsabilidad en el uso de las propias cualidades, siempre potenciadas por el amor.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa virtud m\u00e1s necesaria es el amor. S\u00ed, lo digo y lo dir\u00e9 mil veces: la virtud que m\u00e1s necesita un misionero apost\u00f3lico es el amor. Debe amar a Dios, a Jesucristo, a Mar\u00eda Sant\u00edsima y a los pr\u00f3jimos. 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