{"id":36380,"date":"2018-12-11T00:00:06","date_gmt":"2018-12-10T23:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=36380"},"modified":"2018-12-11T00:00:06","modified_gmt":"2018-12-10T23:00:06","slug":"11-diciembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/11-diciembre\/","title":{"rendered":"11 Diciembre"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\u201cEl que es paciente, sufre, calla o habla con dulzura, y lo ofrece todo a Dios, a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas, que as\u00ed sufr\u00eda a sus disc\u00edpulos y a las turbas; pero el que no tiene virtud se excusa diciendo que es por no perder el tiempo; y no es as\u00ed, sino por falta de paciencia, pues que pocas veces ese mismo gasta el tiempo en cosas que en la presencia de Dios valen much\u00edsimo menos que lo que vale el sufrir a nuestro pr\u00f3jimo\u201d<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita field-type-text field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">Carta asc\u00e9tica\u2026 al presidente de uno de los coros de la Academia de San Miguel. Barcelona 1862, p.9<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>ENTREGA A LOS DEM\u00c1S<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>El tiempo hoy en d\u00eda parece un bien escaso. Todos andamos ocupados, estresados por todo lo que tenemos que hacer. Unos se empe\u00f1an al m\u00e1ximo por mantener la propia familia, otros buscan mejorar su status de vida; hay quienes consideran fundamental la responsabilidad en el propio trabajo, para otros est\u00e1 en juego la lucha por ser competitivo y sobrevivir aunque sea aplastando a los dem\u00e1s\u2026<br \/>\nTodos tenemos la experiencia de que hay cosas que no se hacen espont\u00e1neamente, ni de buen grado; hay otras, en cambio, que nos resultan m\u00e1s atractivas, m\u00e1s satisfactorias. Dejamos f\u00e1cilmente lo que nos supone un esfuerzo o una renuncia, aunque sea muy importante, y ponemos cualquier excusa, o asumimos una tarea absolutamente intrascendente o in\u00fatil para justificarnos. \u201cNo tengo tiempo\u201d es la excusa m\u00e1s frecuente para no hacer lo que se nos pide. Sabemos, por el contrario, que, cuando hay algo que realmente nos interesa o deseamos con todas nuestras fuerzas, sacamos el tiempo, las energ\u00edas, y todos los recursos que sean necesarios para obtenerlo.<br \/>\nEso que nos sucede en la vida ordinaria, nos ocurre tambi\u00e9n en la vida cristiana. F\u00e1cilmente dejamos para otro momento \u2013que, por lo general, no llega nunca\u2013 o posponemos indefinidamente un servicio inc\u00f3modo al hermano, dedicar un tiempo a rezar, a leer y meditar la Palabra de Dios o la participaci\u00f3n en la misa dominical. Siempre tenemos \u201ccosas\u201d m\u00e1s importantes que hacer.<br \/>\nEn la medida en que nos enga\u00f1amos, refugi\u00e1ndonos en estas excusas (\u201cestoy ya ocupado\u201d, \u201cestoy cansado\u201d o \u201cno tengo tiempo\u201d) nos alejamos de la posibilidad de establecer nuestra verdaderas prioridades y de ordenar nuestra vida seg\u00fan ellas.<br \/>\n\u00bfNo es m\u00e1s sincero reconocer que \u201cno tengo ganas\u201d o \u201cno quiero\u201d? \u00bfno resulta m\u00e1s eficaz para afrontar la realidad?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl que es paciente, sufre, calla o habla con dulzura, y lo ofrece todo a Dios, a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas, que as\u00ed sufr\u00eda a sus disc\u00edpulos y a las turbas; pero el que no tiene virtud se excusa diciendo que es por no perder el tiempo; y no es as\u00ed, sino por falta de paciencia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[526],"tags":[],"class_list":["post-36380","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-claret-contigo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-9sM","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36380"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36380\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}