{"id":37182,"date":"2018-12-22T18:36:26","date_gmt":"2018-12-22T17:36:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/mensaje-de-navidad-2018-2\/"},"modified":"2018-12-22T18:36:26","modified_gmt":"2018-12-22T17:36:26","slug":"mensaje-de-navidad-2018-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/mensaje-de-navidad-2018-2\/","title":{"rendered":"Mensaje de Navidad 2018"},"content":{"rendered":"<p>En Navidad, me encuentro como desconcertado ante la escena de la natividad. Aqu\u00ed est\u00e1 el dise\u00f1o de Dios para que la humanidad entre en una relaci\u00f3n definitiva de intimidad con el Creador. El ni\u00f1o nacido de la Virgen es Emmanuel, Dios con nosotros (Mt 1, 23).<\/p>\n<p>Desde una mentalidad humana, no consigo comprender la profundidad, altura, anchura y longitud del amor y la sabidur\u00eda de Dios al elegir un establo para el nacimiento del Rey de Reyes. La \u201cPalabra hecha carne para habitar en medio de nosotros\u201d (Jn 1, 14) se ha rendido a la misericordia de los seres humanos y la naturaleza. La noche fr\u00eda, el olor del establo, las picaduras de los insectos y el inconveniente rinc\u00f3n del establo con las ovejas que balbucean alrededor manchando el suelo con su esti\u00e9rcol. \u00a1Sorprendente! Si se buscara el consejo humano, hubi\u00e9ramos propuesto mejores lugares para que naciera el ni\u00f1o divino. En Palestina, estaba el palacio de Herodes el rey o la casa del Sumo Sacerdote. A\u00fan mejores lugares habr\u00edan sido los palacios del C\u00e9sar de Roma, o de la dinast\u00eda Han en China o de los Maharajas de la India o de un Jefe Maya en las Am\u00e9ricas. Habr\u00eda reinas de renombre, como Cleopatra de Egipto, Livia Drusilla de Roma o una de los Maharanis del Este, para dar a luz al salvador del mundo. Pensando en la pol\u00edtica de poder de los palacios y las intrigas de las casas reales, s\u00e9 que no habr\u00eda ning\u00fan lugar para que el amor se encarnara en esos lugares de vanagloria. Muchos de estos hombres y mujeres en las alturas de su poder fingieron y actuaron como Dios. El amor habr\u00eda sido sofocado hasta la muerte en primera instancia bajo el orgullo humano y la arrogancia. Mar\u00eda y Jos\u00e9 demostraron que la elecci\u00f3n de Dios era correcta.<\/p>\n<p>Delante de m\u00ed, en el peque\u00f1o beb\u00e9 del pesebre, veo que el sue\u00f1o de Dios para la humanidad se desarrolla de una manera sorprendente. Supera todos los c\u00e1lculos humanos e invita a un cambio de paradigma en mi pensamiento, sentimiento y relaci\u00f3n con los dem\u00e1s seres humanos. En el beb\u00e9 de Bel\u00e9n, el abrazo de Dios comienza con los de las periferias para que nadie quede fuera de su alcance amoroso. Como la estrella que llev\u00f3 a los sabios al ni\u00f1o en el pesebre, el beb\u00e9 de Bel\u00e9n ser\u00eda la estrella para guiar a los humanos en el camino hacia su verdadero destino, su verdadero prop\u00f3sito de vida.<\/p>\n<p>Nuestro mundo ser\u00e1 mejor solamente cuando los seres humanos m\u00e1s vulnerables y el cuidado de nuestro hogar com\u00fan capten nuestra atenci\u00f3n y compromiso. Parad\u00f3jicamente, tendemos a ser seducidos por la atracci\u00f3n del poder y del dinero, y giramos en torno a aquellos que ejercen el control sobre ellos. Por lo tanto, las posiciones de servicio y los recursos para el bienestar de todos se convierten en \u00eddolos de adoraci\u00f3n, que causan divisi\u00f3n, disensi\u00f3n en la sociedad y dominaci\u00f3n sobre los seres humanos y la naturaleza.<\/p>\n<p>La Navidad viene una vez m\u00e1s, record\u00e1ndonos el sue\u00f1o de Dios e invit\u00e1ndonos a caminar con la conciencia de que Dios <em>est\u00e1<\/em> con nosotros. En esta Navidad, abramos los ojos para ver la realidad m\u00e1s all\u00e1 de la perspectiva de nuestros recintos seguros. Todo es diferente cuando podemos mirar el mundo a trav\u00e9s de los ojos de nuestros hermanos y hermanas que son descartados en los m\u00e1rgenes de la sociedad, y despojados de la dignidad humana y de la parte leg\u00edtima de los recursos de la naturaleza. El amor nacido en el coraz\u00f3n nos dir\u00e1 qu\u00e9 hacer por el menor de nuestros hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>La Virgen Madre, que dio carne a la Palabra en su vientre, cant\u00f3 la canci\u00f3n de una visi\u00f3n diferente de la realidad, su <em>Magnificat<\/em>. Cuando nuestro Fundador vio el mundo a trav\u00e9s de los ojos de Cristo, su vida tom\u00f3 un camino diferente, \u201cel camino recto y seguro\u201d. Tambi\u00e9n podemos hacer lo mismo en nuestra vida.<\/p>\n<p>Os deseo a todos, mis hermanos claretianos, miembros de la familia claretiana, amigos, colegas y bienhechores, una Navidad muy significativa y un a\u00f1o nuevo lleno de gracia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>P. Mathew Vattamattam, CMF<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Superior General<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Navidad, me encuentro como desconcertado ante la escena de la natividad. Aqu\u00ed est\u00e1 el dise\u00f1o de Dios para que la humanidad entre en una relaci\u00f3n definitiva de intimidad con el Creador. El ni\u00f1o nacido de la Virgen es Emmanuel, Dios con nosotros (Mt 1, 23). 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