{"id":58771,"date":"2010-01-16T15:50:12","date_gmt":"2010-01-16T14:50:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/haiti-claretianos-a-45-horas-luego-del-terremoto\/"},"modified":"2010-01-16T15:50:12","modified_gmt":"2010-01-16T14:50:12","slug":"haiti-claretianos-a-45-horas-luego-del-terremoto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/haiti-claretianos-a-45-horas-luego-del-terremoto\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed: Claretianos a 45 horas luego del terremoto"},"content":{"rendered":"<p><strong>Rep. Dominicana<\/strong>. Hace a penas unas horas, llegamos a la capital de Rep. Dominicana, el P. Alexis D\u00edaz, cmf. y un servidor, desde Puerto Pr\u00edncipe (Hait\u00ed). Nos propusimos llegar hasta la capital haitiana con el objetivo de ver y abrazar a nuestros hermanos Anistus y Beauplan. Salimos a las 4 am desde Santo Domingo y llegamos a las 9 am a Jiman\u00ed, en la misma frontera dominico hatiano. Al llegar nos recibe el P. Roselio, cmf., quien se encuentra muy ocupado apoyando todos los esfuerzos por recibir a centenares de heridos que est\u00e1n trayendo desde Hait\u00ed para ser atendidos en el peque\u00f1o hospital del pueblo. Inmediatamente nos fuimos con \u00e9l a ver el sufrimiento en carne viva de nuestros hermanos, y sobre todo la labor de los m\u00e9dicos y enfermeras dominicanos, voluntarios muchos, para socorrerlos. He visto la desgarradora escena de un ni\u00f1o haitiano, 11 a\u00f1os quiz\u00e1s, que grita no solo el dolor de sus heridas f\u00edsicas, sino tambi\u00e9n la ausencia de su mam\u00e1 que no sabe donde est\u00e1. Ya luego nos trasladamos al reci\u00e9n inaugurado Centro Multiusos \u00abSan Antonio M. Claret\u00bb, convertido ya en refugio para heridos que necesitan atenci\u00f3n m\u00e9dica. Visto el panorama, llam\u00e9 a Puerto Rico, a nuestros amigos m\u00e9dicos de AMAR, a quienes les compart\u00ed la situaci\u00f3n. Estaban a la espera a que se les convocara para trasladarse inmediantamente a Jiman\u00ed, lugar donde hace un mes habiamos estado llevando un operativo m\u00e9dico. Hoy mismo, viernes, est\u00e1n llegando dos m\u00e9dicos y dos enfermeras desde Puerto Rico, para colaborar con los medicos dominicanos en esta misi\u00f3n solidaria. Me han asegurado que en el transcurso de la semana ir\u00e1n otros 10 m\u00e9dicos m\u00e1s. De veras agradezco tanto a Dios y a cada uno de ellos su generosidad.<\/p>\n<p>En el tiempo en que visitamos el hospital y el centro, llegaba el Presidente de la Rep\u00fablica Dominicana, Leonel Fern\u00e1ndez, para ver en directo y coordinar efectivamente, un convoy (sobre 30 camiones) equipados con cocinas ambulantes y proviciones para entrar a Hait\u00ed en ayuda humanitaria.<\/p>\n<p>Eran las 10 am cuando nos decidimos ya entrar a Hait\u00ed. Tenia deseos de ver a mis hermanos Anistus y Beauplan, y constatar la magnitud de la cat\u00e1strofe con mis propios ojos. El P. Pepe, cmf. nos acompa\u00f1a. Nos acercamos al paso de frontera, y sin los protocolos ni exigencias habituales, nos dejaron pasar (igual que a todos), como quienes saben que cualquier ayuda por poca que fuera ser\u00eda important\u00edsima en estas horas dif\u00edciles.<\/p>\n<p>Nos tom\u00f3 3 horas en carro llegar de la frontera a centro de Pto. Pr\u00edncipe, cuando lo habitual es que se tome una hora media m\u00e1ximo. El tr\u00e1fico terrible y el desorden vehicular cada vez mayor conforme nos acerc\u00e1bamos a centro de la ciudad. Una vez llegamos al centro vamos constatando lo que los MCS hab\u00edan transmitido. La inmensa mayor\u00eda de los edificios de concreto parcial o totalmente derrumbados. El P. Pepe y el P. Alexis, se dejaban gu\u00edar por mi que conozco muy poco las calles de la capital. Yo confiaba en mi buen sentido de direcci\u00f3n para llegar hasta nuestra casa en Delmas, pero confieso que me dio temor no reconocer la ciudad en estas condiciones y sentirme por un momento largo perdido sin saber a donde dirigirnos. Estuvimos mas o menos una hora dando vueltas por la ciudad, y yo intentando reconocer las calles y luego llegar hasta nuestros hermanos, que no sab\u00edan que ibamos a verlos (no hay comunicaci\u00f3n de internet y de celular a\u00fan). Por un momento pens\u00e9 que no llegar\u00edamos. Pero luego de varios intentos entrando y saliendo por lugares que fui reconociendo poco a poco, por fin llegamos a Delmas y encontramos nuestra casa. Una vez aparcados, toco la gran puerta de hierro verde y grito: \u00abAnistus\u00bb. Al minuto me abri\u00f3 la puerta una ni\u00f1ita haitiana de ojos caidos que se sorprendi\u00f3 ver a estos hombres \u00abblancos\u00bb llegar a la casa, como quienes ven\u00edan a ofrecer la soluci\u00f3n de sus problemas. Luego de saludarla como pude, y entrar veo al P. Anistus descansando sobre su sof\u00e1 en el patio de la casa, quien al levantarse por escuchar de nuestra llegada, se alegra sobremanera.. y comienza a llorar dejando ver todos los sentimientos mezclados: dolor, frustraci\u00f3n, confusi\u00f3n, alegr\u00eda de vernos, gratitud&#8230; Ya luego de un fuerte abrazo, se dispuso a mostrarnos la casa. Nos indica que el P. Beauplan, cmf., ha partido a Kasal para ver c\u00f3mo est\u00e1 todo aquello (es nuestro otro frente de misi\u00f3n en el campo a una hora de la capital). Inmediatamente, pasamos a ver la casa, totalmente agrietada e insegura. No resistir\u00eda otro temblor. Los nuestros est\u00e1n durmiendo afuera en el patio, y all\u00ed ha acogido a algunos conocidos y vecinos que han perdido todo. Ya luego fuimos a Nason a ver lo que qued\u00f3 de nuestra parroquia San Antonio Mar\u00eda Claret, totalmente destruida. Podr\u00e1n verla en las fotos que he enviado. Este gran esfuerzo de 10 a\u00f1os en el suelo. Aunque estamos seguros que el edificio espiritual construido en estos a\u00f1os con la gente de Nason est\u00e1 dando muy buenos frutos en este momento. Llevo grabado en mi corazon el rostro de dos j\u00f3venes del grupo juvenil de la parroquia, que han crecido en esta comunidad cristiana y que nos ayudaron tanto en el \u00faltimo operativo m\u00e9dico hace un mes, d\u00e1ndonos una sonrisa sincera, forzada y adolorida al ver su templo, lugar de tantos recuerdos que intuyo forman parte de sus breves historias de vida y llevan en su corazon. Pregunt\u00e9 a ellos por sus familias y afortunadamente estaban bien. El viejito que cuida el templo, quien se encontraba en ese momento dentro, en el segundo piso, se salv\u00f3 de milagro.. porque al caer el edificio pudo deslizarse cayendo en un lugar seguro. Son nuestra gente&#8230;, nuestra gente!<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en toda la ciudad sigue siendo ca\u00f3tica. A 48 horas del terremoto, aun no llegan las ayudas de ninguna parte, ni internacionales y mucho menos nacionales. La gente anda sin rumbo por las calles, se han improvisado en parques, terrenos, estacionamientos, gasolineras, refugios con miles de personas sin techo. Se ven muchos cad\u00e1veres en las calles, que han empezado a descomponerse, se ve a grupos de personas tratando de buscar y salvar vidas entre los escombros.<\/p>\n<p>Ya, luego de nuestra corta visita (que me pareci\u00f3 tan larga por su intensidad) nos despedimos de Anistus (y espiritualmente de Beauplan). Les reiter\u00e9 nuestra comuni\u00f3n, el saludo y preocupaci\u00f3n del P. General, y de toda la Congregaci\u00f3n en este momento. Les di una bendici\u00f3n. Y les indiqu\u00e9 que se acercaran a nuestra comunidad de Jiman\u00ed en cuanto puedan, para retomar fuerzas y continuar toda este esfuerzo de amor solidario que ahora empieza con nuestras gente de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>Es todo por ahora. (Adjunto <a href=\"http:\/\/www2.claret.org\/es\/noticias\/15-01-2010\/index.php?option=com_rsgallery2&amp;page=inline&amp;id=717&amp;Itemid=109\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\">algunas fotos<\/a>).<br \/>\nP. HECTOR CUADRADO, CMF.<br \/>\nSuperior Mayor de Antillas<\/p>\n<p>P.D. Regresamos a Jiman\u00ed. All\u00ed hemos prometido al P. Roselio enviar toda la ayuda que recibamos tanto de la Congregaci\u00f3n como de nuestras comunidades en Antillas para ayudar a la gente de nuestras comunidades.<\/p>\n<p>Como saben, tenemos una decena de seminaristas haitianos, que aun no han sabido nada de sus familiares. Hoy tendre una reuni\u00f3n con ellos en el Seminario explicandole la situaci\u00f3n y tener un momento de oraci\u00f3n compartida. Les he pedido que vayan ellos mismos a sus casas, en busca de sus familiares. No sabemos en absoluto qu\u00e9 se van a encontrar all\u00ed. Pero pido oraci\u00f3n por estos muchachos. La situaci\u00f3n es muy muy dura para ellos. Y aun est\u00e1 empezando. Estaremos en oraci\u00f3n juntos, la comunidad formativa y nosotros para preparar y bendecir su viaje a Hait\u00ed. Acomp\u00e1\u00f1enos espiritualmente!!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rep. Dominicana. Hace a penas unas horas, llegamos a la capital de Rep. Dominicana, el P. Alexis D\u00edaz, cmf. y un servidor, desde Puerto Pr\u00edncipe (Hait\u00ed). Nos propusimos llegar hasta la capital haitiana con el objetivo de ver y abrazar a nuestros hermanos Anistus y Beauplan. Salimos a las 4 am desde Santo Domingo y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[361,528,431],"tags":[],"class_list":["post-58771","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-antillas-es","category-familia-claretiana","category-pastoral-de-la-salud"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-fhV","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58771"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58771\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}