{"id":78821,"date":"2020-05-19T12:18:35","date_gmt":"2020-05-19T10:18:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/sin-categorizar\/dando-la-bienvenida-a-la-nueva-vida-normal-con-covid-19-a-nuestro-alrededor\/"},"modified":"2020-05-19T12:23:19","modified_gmt":"2020-05-19T10:23:19","slug":"dando-la-bienvenida-a-la-nueva-vida-normal-con-covid-19-a-nuestro-alrededor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/dando-la-bienvenida-a-la-nueva-vida-normal-con-covid-19-a-nuestro-alrededor\/","title":{"rendered":"Dando la bienvenida a la \u00abnueva vida normal\u00bb con Covid-19 a nuestro alrededor"},"content":{"rendered":"<p>Queridos hermanos:<\/p>\n<p>\u00a1Saludos en este tiempo pascual! Despu\u00e9s de casi tres meses de acostumbrarnos tanto a la lucha contra el virus pand\u00e9mico, a la cuarentena preventiva, y a llevar a cabo nuestra misi\u00f3n dentro de sus limitaciones, estamos aprendiendo lentamente a estar tranquilos con los tiempos de los COVID. En Roma, estamos retornando a una vida \u00abnormal\u00bb con algunas restricciones despu\u00e9s de 10 semanas de cuarentena. En algunos pa\u00edses la pandemia se est\u00e1 encaminando hacia su punto \u00e1lgido. Ciertamente, lo que no sabemos sobre el virus es m\u00e1s de lo que sabemos sobre \u00e9l. Sin embargo, hay una conciencia razonable de la naturaleza de la difusi\u00f3n, de las condiciones para la recuperaci\u00f3n y de los riesgos de infecci\u00f3n. Seamos cautelosos sobre cualquiera eventual segunda o tercera ola de la pandemia que pueda causar m\u00e1s da\u00f1o. El distanciamiento f\u00edsico responsable sigue siendo la mejor pr\u00e1ctica para no infectarse y para no infectar a otros. El virus COVID-19 probablemente se unir\u00e1 al club de otros virus que nos rodean y amenazan la vida humana hasta que est\u00e9 disponible una vacuna.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una docena de nuestros hermanos han dado positivo en el examen de COVID con algunos s\u00edntomas, pero la providencia les ha favorecido para salir de la enfermedad, excepto el P. Julio Vivas Gonz\u00e1lez que fue llamado a casa del Padre. Algunos de ellos han compartido su actitud misionera de servir al Se\u00f1or en todas las circunstancias de sus vidas: en la salud y en la enfermedad.  En la mayor\u00eda de las misiones, nuestros hermanos han adoptado iniciativas para estar presentes en la lucha del pueblo. Es bueno ver la forma en que hemos manejado la realidad de la pandemia en cada Organismo Mayor. En la Curia General, ha habido momentos como el compartir las tareas dom\u00e9sticas, el tiempo especial para la adoraci\u00f3n y la oraci\u00f3n, y m\u00e1s tiempo para la conversaci\u00f3n en las comidas que han fortalecido el v\u00ednculo entre nosotros. Tambi\u00e9n nos ha preocupado el creciente sufrimiento del mundo a medida que el virus de la pandemia se propagaba y nos hemos vuelto m\u00e1s compasivos con nuestros vecinos (ayudando a nuestro personal, a los dos refugiados de la Curia General y a otros grupos vulnerables de Roma).<\/p>\n<p>El mundo ya enfrenta los efectos de la epidemia mundial en la esfera socioecon\u00f3mica de la vida humana. El impacto inmediato sucede en los medios de vida de los pobres y de quienes han perdido sus empleos, aunque la mayor\u00eda de los sectores tendr\u00e1n que hacer frente a su impacto. Cabe preguntarse si quisi\u00e9ramos que el mundo volviera al modo de vida \u00abnormal\u00bb que ha descuidado a buena parte de los hijos de Dios para continuar con el viejo modo de gestionar la coexistencia de las naciones y de los pueblos, para acostumbrarse al modo en que se explotan y comparten los recursos del mundo, y para seguir con el mismo modo irresponsable de cuidar nuestro hogar com\u00fan. El mundo necesita moverse hacia algo mejor. Por nuestra parte, nos esforzaremos con todas las personas de buena voluntad para realizar el sue\u00f1o de Jes\u00fas para el mundo que \u00e9l denomin\u00f3 \u00abel Reino de Dios\u00bb. Los seres humanos necesitan di\u00e1logos m\u00e1s honestos para beneficiarse de las diferencias, conversaciones m\u00e1s generosas sobre temas comunes y m\u00e1s acciones colectivas a favor del bien com\u00fan para acercarse a ese sue\u00f1o. Me gustar\u00eda compartir con vosotros algunas reflexiones para ayudarnos a acoger esta fase con la valent\u00eda que emana de nuestra fe.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Confianza enraizada en nuestra experiencia del Se\u00f1or Resucitado<\/strong>. Aunque no sabemos c\u00f3mo resultar\u00e1n las cosas, sabemos que Dios lo cambia todo por el bien de la humanidad que \u00c9l salv\u00f3 en Cristo (Rom 8, 28). Esta actitud fundamental disipa el p\u00e1nico y nos permite bendecir siempre al Se\u00f1or (Sal 34, 1) como hizo el Padre Claret.<\/li>\n<li><strong>Aceptaci\u00f3n positiva de la realidad<\/strong>. Nos bombardean con miles de mensajes de hechos y falsos, y todo ello exige la discriminaci\u00f3n del trigo de la paja. Tanto la exageraci\u00f3n de la pandemia en proporciones apocal\u00edpticas, como la actitud buenista de ignorar su efecto da\u00f1ino en la vida humana, no nos ayudan a enfrentar la pandemia y su impacto en nosotros. Espero que nuestros hermanos asuman actitudes sanas que nos permitan seguir irradiando esperanza y evocar una respuesta creativa entre nosotros y a nuestro alrededor.<\/li>\n<li><strong>Lectura basada en la fe sobre lo que est\u00e1 ocurriendo en la historia<\/strong>. Los seres humanos buscamos conocer la causa de los acontecimientos y hacemos muchas interpretaciones e hip\u00f3tesis cada vez que sucede algo nuevo. Hay abundancia de noticias y puntos de vista sobre la pandemia desde perspectivas hist\u00f3ricas, sociales, econ\u00f3micas, m\u00e9dicas, pol\u00edticas y biol\u00f3gicas. La antigua cuesti\u00f3n de Dios y el mal tambi\u00e9n ha pasado a primer plano en busca de respuestas. Durante esta pandemia, tambi\u00e9n enfrentamos la misma pregunta que la gente plante\u00f3 al salmista en medio del sufrimiento, \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu Dios?\u00bb (Sal 42, 4). Asimismo la pandemia ha sacudido a quienes creen que la ciencia puede predecir y manejar los problemas humanos sin recurrir a Dios. A trav\u00e9s del amor revelado y regalado en la cruz de Cristo, somos capaces de encontrar el sentido y la alegr\u00eda de acoger la vida con sus entusiasmos y sufrimientos, y de abrazar la muerte pac\u00edficamente cuando llega nuestra hora. El testimonio cristiano de fe y servicio a los enfermos y necesitados afirma la dignidad divina de cada persona y la responsabilidad por parte de los fuertes y los sanos de cuidar de los d\u00e9biles y los enfermos incluso a costa de sus propias vidas. Hemos visto estos valores en acci\u00f3n durante esta pandemia. \u00c9sta nos ense\u00f1a el necesario di\u00e1logo entre la fe y la raz\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Los valores aprendidos durante la pandemia<\/strong>. Aunque nos entristece el sufrimiento y la muerte de muchas personas en todo el mundo, no dejaremos de lado muchas de las lecciones que hemos aprendido para toda la vida durante esta \u00e9poca de pandemia. Muchos de nuestros hermanos me han dicho que han mejorado su vida comunitaria, que tienen m\u00e1s tiempo para los hermanos y para la oraci\u00f3n, y que han probado formas innovadoras de hacer misi\u00f3n. La pandemia ha obligado al mundo entero a entrar en una especie de retiro global para hacer introspecci\u00f3n y reflexionar sobre la vida humana que a menudo se vive como en una monta\u00f1a rusa, sin la posibilidad de plantear y reflexionar sobre los valores m\u00e1s importantes de la existencia. La interconexi\u00f3n de toda la creaci\u00f3n y la responsabilidad de los seres humanos de cuidarse unos a otros y a toda la creaci\u00f3n se ha hecho m\u00e1s evidente durante estos d\u00edas. El resto de la creaci\u00f3n (el medio ambiente, los animales, los p\u00e1jaros, los peces, etc.) parece haberse relajado y rejuvenecido cuando los seres humanos se encontraban en cuarentena. Si no caminamos juntos y nos preocupamos por el bienestar de todos, incluida el de la naturaleza, soportaremos juntos sus tr\u00e1gicas consecuencias. El virus pand\u00e9mico que ha infectado a los seres humanos en todo el mundo en poco tiempo es una demostraci\u00f3n visible de qu\u00e9 virus espirituales y psicol\u00f3gicos han estado infectando la mente y el esp\u00edritu humanos causando un sufrimiento indecible a la humanidad. Deber\u00edamos aprender a mantenernos conscientemente a distancia de tales virus y a desinfectar, con la verdad del Evangelio, nuestras mentes y corazones de intereses ego\u00edstas.<\/li>\n<li><strong>Visi\u00f3n global y acci\u00f3n colectiva<\/strong>. La fragmentaci\u00f3n de la humanidad y la competencia entre las naciones por la hegemon\u00eda econ\u00f3mica han resultado fatales para la humanidad durante la propagaci\u00f3n mundial de la pandemia; s\u00f3lo la acci\u00f3n colectiva ha dado buenos resultados. El futuro de la humanidad depende de la cooperaci\u00f3n, la colaboraci\u00f3n y el esfuerzo de todos para crecer juntos como una sola familia humana. Nuestro llamada en la Iglesia y el mundo es vivir intencionadamente y dar testimonio de la unidad en la diversidad a trav\u00e9s de nuestra vida fraternal y del env\u00edo misionero en comunidad. Estoy convencido de que nuestro futuro misionero depende de c\u00f3mo fomentemos una ecolog\u00eda claretiana integral que armonice las realidades universal y local, y se enriquezca mutuamente compartiendo recursos y personal en la Congregaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Enfrentar juntos los desaf\u00edos<\/strong>. Esperamos un tiempo complejo en el per\u00edodo post-COVID para atender nuestras necesidades en diferentes partes de la Congregaci\u00f3n. No nos desanimaremos mientras hacemos memoria de la palabra de Dios: \u00abno temas, yo estoy contigo\u00bb (Is 41, 10). Tenemos que hacer muchos sacrificios como nuestros hermanos y hermanas de profesiones seculares est\u00e1n obligados a hacer para enfrentar la crisis. Debemos optar conscientemente por la sencillez, la sana austeridad y el trabajo duro para afrontar los tiempos dif\u00edciles que se avecinan. Tendremos que evaluar la situaci\u00f3n en cada uno de los Organismos Mayores y acomodar nuestros presupuestos priorizando lo m\u00e1s importante y necesario. Si fu\u00e9ramos a pasar hambre, abrac\u00e9mosla todos juntos. Del mismo modo, seremos sensibles hacia los que nos rodean con la actitud de Cristo que nos ense\u00f1\u00f3 el secreto de la abundancia: Es en el dar que recibimos (cf. Lc 6, 38). Dejaremos que el Se\u00f1or haga con nuestras vidas lo que \u00c9l hace con el pan de la Eucarist\u00eda: bendecir, partir y compartir para dar vida a los dem\u00e1s.<\/li>\n<li><strong>Caminando en el Esp\u00edritu<\/strong>. Hemos estado leyendo los relatos de la Iglesia primitiva en esta tiempo pascual. La fr\u00e1gil y perseguida Iglesia primitiva no ten\u00eda idea de hacia d\u00f3nde se dirig\u00edan. Confiaban en la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, que Jes\u00fas hab\u00eda prometido que estar\u00eda con ellos y les ayudar\u00eda por siempre (cf. Jn 14, 16). La primac\u00eda del Esp\u00edritu de Cristo en sus vidas marc\u00f3 la diferencia para los t\u00edmidos e inseguros ap\u00f3stoles que fueron por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva. Nuestro Fundador y nuestros hermanos m\u00e1rtires nos han legados un testimonio heroico de la verdad del Evangelio. Como vamos a entrar dentro de poco tiempo en la fase de preparaci\u00f3n del XXVI Cap\u00edtulo General, entregu\u00e9monos al Esp\u00edritu de Cristo y acojamos el futuro con mente abierta, coraz\u00f3n amoroso y manos valientes sin buscar seguridades mundanas. Os encomiendo a todos al Inmaculado Coraz\u00f3n de nuestra Sant\u00edsima Madre para que nos gu\u00ede a trav\u00e9s de este hist\u00f3rico hist\u00f3rico del COVID-19.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fraternalmente,<\/p>\n<p><strong>Mathew Vattamattam, CMF<\/strong><\/p>\n<p><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p>Roma, 18 de mayo de 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos: \u00a1Saludos en este tiempo pascual! Despu\u00e9s de casi tres meses de acostumbrarnos tanto a la lucha contra el virus pand\u00e9mico, a la cuarentena preventiva, y a llevar a cabo nuestra misi\u00f3n dentro de sus limitaciones, estamos aprendiendo lentamente a estar tranquilos con los tiempos de los COVID. 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