{"id":92294,"date":"2020-10-23T14:47:00","date_gmt":"2020-10-23T12:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/saludo-en-la-fiesta-de-san-antonio-maria-claret\/"},"modified":"2020-10-23T14:57:07","modified_gmt":"2020-10-23T12:57:07","slug":"saludo-en-la-fiesta-de-san-antonio-maria-claret","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/saludo-en-la-fiesta-de-san-antonio-maria-claret\/","title":{"rendered":"Saludo en la Fiesta de San Antonio Mar\u00eda Claret"},"content":{"rendered":"<p>Queridos hermanos:<\/p>\n<p>Hace 150 a\u00f1os, nuestro querido Padre y Fundador de nuestra familia carism\u00e1tica, San Antonio Mar\u00eda Claret, fue llamado al seno del Padre, despu\u00e9s de completar su misi\u00f3n en la tierra. Creo que Claret se alegrar\u00eda de que celebremos con austeridad en este tiempo de pandemia global y ciertamente querr\u00eda que estemos presentes, acompa\u00f1ando al pueblo en su sufrimiento, como \u00e9l mismo lo hizo como obispo misionero en Cuba. Hemos de aprovechar esta ocasi\u00f3n para profundizar en nuestro esp\u00edritu carism\u00e1tico, para que nos permita estar plenamente presentes, como misioneros, con nuestros semejantes en este dif\u00edcil momento. Sabemos que esta pandemia tambi\u00e9n pasar\u00e1, como cada noche da paso a la luz del d\u00eda.<\/p>\n<p>Desde abril de 2020, el brote de la pandemia acerc\u00f3 mucho a todos el misterio de la muerte, provocando p\u00e1nico e incertidumbre a nivel mundial, aunque el sufrimiento y la angustia no son nuevos para la mayor\u00eda de nosotros. De hecho, muchos de nosotros hemos vivido momentos devastadores a nivel personal y familiar en los que una persona querida sufri\u00f3 una enfermedad terminal, abuso de drogas, crisis econ\u00f3mica, etc. Algunos han vivido tiempos dif\u00edciles debido a conflictos pol\u00edticos y tensiones \u00e9tnicas en sus regiones o en sus pa\u00edses.<\/p>\n<p>Vale la pena volverse hacia nuestro Fundador para saber c\u00f3mo vivi\u00f3 el misterio del sufrimiento. Siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas, Claret hizo todo lo posible para aliviar el sufrimiento de los dem\u00e1s all\u00ed donde prest\u00f3 sus servicios. Claret y sus sacerdotes arriesgaron sus vidas para servir al pueblo durante el terremoto y la posterior epidemia de c\u00f3lera de 1852 en Santiago de Cuba (Cf. Aut 529-537).<\/p>\n<p>Cuando Claret experiment\u00f3 el sufrimiento, lo abraz\u00f3 a la manera de Cristo. Durante el intento de asesinato en Holgu\u00edn, Cuba (1 de febrero de 1856), la navaja de afeitar del asesino lleg\u00f3 hasta el hueso de su mand\u00edbula superior e inferior, caus\u00e1ndole un defecto facial permanente y cierta dificultad de articulaci\u00f3n para el resto de su vida. La respuesta de Claret al atentado contra su vida fue de alegr\u00eda y regocijo por haber alcanzado, como \u00e9l mismo escribi\u00f3, \u00ablo que tanto deseaba, que era derramar la sangre por amor a Jes\u00fas y Mar\u00eda y poder sellar con la misma sangre las verdades del Evangelio\u00bb (Cf. Aut. 577). Su estancia en Madrid como confesor de la reina Isabel II tambi\u00e9n signific\u00f3 otra clase de martirio para \u00e9l.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os antes de su muerte, sufr\u00eda de una \u00falcera en la boca que, dadas las circunstancias de su tiempo, f\u00e1cilmente pod\u00eda haberle llevado a la muerte. En una carta del P. Jos\u00e9 Xifr\u00e9 del 4 de marzo de 1868, Claret escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Oh con qu\u00e9 gusto morir\u00eda si el Se\u00f1or me lo permitiera! La semana pasada me pensaba que ya hab\u00eda llegado permiso divino ya hab\u00eda llegado, estaba muy contento&#8230; Ten\u00eda una \u00falcera en la boca, se me ve\u00eda el hueso de la mand\u00edbula inferior y cada d\u00eda se iba dilatando: yo de esto he visto morir algunos [\u2026] Viendo mi \u00falcera y el crecimiento que tomaba y que por \u00faltimo acabar\u00eda conmigo, no le quer\u00eda decir a nadie, a fin de poder morir, tanto es el deseo que tengo de ir con Cristo; pero pens\u00e9 que ser\u00eda mejor y m\u00e1s agradable a Dios que lo dijera y que me sujetara  la molestia y tormentos de las operaciones y remedios y as\u00ed lo hice\u00bb.<\/p>\n<p>Claret mostr\u00f3 la \u00falcera a un m\u00e9dico que vino al d\u00eda siguiente con todos sus aparatos y le extrajo dos muelas y aplic\u00f3 un elixir en la \u00falcera que finalmente se cur\u00f3. Concluy\u00f3 diciendo: \u00ab[\u2026] frustradas mis esperanzas de muerte pr\u00f3xima. Alabado sea Dios&#8230;\u00bb (Cf. EC II, p.1249).<\/p>\n<p>En el sufrimiento, un misionero se identifica f\u00e1cilmente con San Pablo, quien escribi\u00f3: \u00abSi vivimos, para el Se\u00f1or vivimos; y si morimos, para el Se\u00f1or morimos. As\u00ed que, ya vivamos ya muramos, del Se\u00f1or somos\u00bb (Rom 14,8).<\/p>\n<p>Cuando la noticia de la muerte de Claret lleg\u00f3 a la Madre Antonia Paris (Fundadora de las Misioneras Claretianas\u2013RMI), quien cre\u00eda que Dios hab\u00eda elegido a Claret para ser un instrumento de renovaci\u00f3n de la Iglesia, se pregunt\u00f3 c\u00f3mo se iba a cumplir esta misi\u00f3n suya. Luego escribi\u00f3 en su diario lo que el Se\u00f1or le revel\u00f3: \u00ab\u00bfAcaso mi Palabra se abrevia? Conf\u00eda, hija, espera un poco y ver\u00e1s lo que hago&#8230;\u00bb (Diario no.109). \u00bfSer\u00e1 que el Se\u00f1or ha estado respondiendo a trav\u00e9s de la vida y misi\u00f3n de todos aquellos que iban a compartir el carisma de San Antonio Mar\u00eda Claret? Qu\u00e9 duda cabe que nuestra colaboraci\u00f3n tambi\u00e9n es necesaria para hacerlo realidad.<\/p>\n<p>Queridos Claretianos, el oportuno homenaje a nuestro Fundador en el 150 aniversario de su muerte es nuestra promesa de amar desinteresadamente a Dios y a su Iglesia, de comprometernos a ser testigos y mensajeros de la alegr\u00eda del Evangelio como Claret lo hizo en sus d\u00edas.<\/p>\n<p>Cuando Claret descubri\u00f3 a Jes\u00fas en su vida, tambi\u00e9n se le concedi\u00f3 que la Madre de Jes\u00fas lo formara y lo acompa\u00f1ara en su vida y misi\u00f3n. Esta es tambi\u00e9n nuestra dicha. En efecto, una vida gastada, como la de Claret, al servicio del Evangelio merece ser vivida con todas sus consecuencias. Les deseo a todos una celebraci\u00f3n significativa de la fiesta de nuestro Fundador, San Antonio Mar\u00eda Claret.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong> Mathew Vattamattam, CMF<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>Superior General<\/strong><\/em><\/p>\n<p>24 de octubre de 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos: Hace 150 a\u00f1os, nuestro querido Padre y Fundador de nuestra familia carism\u00e1tica, San Antonio Mar\u00eda Claret, fue llamado al seno del Padre, despu\u00e9s de completar su misi\u00f3n en la tierra. Creo que Claret se alegrar\u00eda de que celebremos con austeridad en este tiempo de pandemia global y ciertamente querr\u00eda que estemos presentes, acompa\u00f1ando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":92290,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1200,1705,607],"tags":[],"class_list":["post-92294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mathew-vattamattam-es","category-san-antonio-maria-claret","category-tablero"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.claret.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/claret-150-scaled.jpg?fit=2560%2C1471&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdaBmi-o0C","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92294\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/92290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}