{"id":9411,"date":"2018-03-22T00:00:04","date_gmt":"2018-03-21T23:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=9411"},"modified":"2018-03-22T00:00:04","modified_gmt":"2018-03-21T23:00:04","slug":"22-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/22-marzo\/","title":{"rendered":"22 Marzo"},"content":{"rendered":"<div class=\"field field-name-field-meditacion-cita-texto field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<blockquote>\n<div class=\"field-item even\"><em>\u201cPensar\u00e9 que Dios me est\u00e1 mirando. Pensar\u00e9 que Dios me est\u00e1 hablando con inspiraciones y disposiciones&#8230; Yo le contestar\u00e9 con jaculatorias. Yo le ofrecer\u00e9 cada cosa que har\u00e9 o aquello de que me abstendr\u00e9. Aceptar\u00e9 el c\u00e1liz de la pasi\u00f3n cuando me brindara con alguna pena o trabajo\u201d. Prop\u00f3sitos del a\u00f1o 1859, en AEC p. 687<\/em><\/div>\n<\/blockquote>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"titulo-meditacion\">\n<h2>REFERENCIA PERMANENTE<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p>El Dios de la Biblia es el Dios vivo. Vive en relaci\u00f3n con la humanidad, habla a su pueblo, le revela su nombre, es decir, su ser, y se compadece de su sufrimiento (Ex 3,7). Es el quiere vivir en di\u00e1logo con los suyos: \u201cescucha, Israel\u201d; el Dios de la ternura, que se llama Padre y tiene rasgos de Madre (\u201centra\u00f1as\u201d), el Dios que fija la mirada amorosa en su pueblo, y \u00e9ste le pide: \u201cno me escondas tu rostro\u201d (Sal 26,8).<\/p>\n<p>Ya desde su infancia, Antonio Claret estaba dotado de una gran capacidad de interioridad, viv\u00eda en di\u00e1logo con Dios. Una primera (y decisiva) escucha de Dios la data a la edad de cinco a\u00f1os: del pensamiento de la eternidad pasa a o\u00edr la llamada a \u201csalvar almas\u201d (Aut 9), como entonces se dec\u00eda. Su formaci\u00f3n, en la familia y en la escuela, le ense\u00f1ar\u00e1 a buscar el camino que Dios le prepara (cf. Aut 26-28).<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n religiosa lleva a tomar conciencia de la \u201cmirada\u201d de Dios como atento acompa\u00f1amiento \u201cmaternal\u201d en nuestro caminar. Mirada creadora, que nos hace m\u00e1s bellos: \u201cYa bien puedes mirarme, despu\u00e9s que me miraste, que gracia y hermosura en m\u00ed dejaste\u201d (s. Juan de la Cruz). Mirada \u201cde comuni\u00f3n\u201d, que nos pone m\u00e1s en sinton\u00eda con Dios y con sus directrices, con su proyecto salv\u00edfico universal.<\/p>\n<p>Si la mirada de Dios es de amor y providencia,  \u00bfc\u00f3mo es posible que el justo se sienta tantas veces desamparado? \u00bfPor qu\u00e9 tantas violencias y tanto dolor en el mundo? Ciertamente no tenemos \u2013ni tiene nadie- explicaci\u00f3n adecuada al problema del mal, que parece invitar a negar la existencia misma de Dios. Pero el creyente sabe que nada va al margen del proyecto del Padre: Jes\u00fas en la cruz se queja de su aparente ausencia; pero acaba confiando el esp\u00edritu a sus manos (cf. Lc 23,46). Dios nunca puede dejar de mirar y o\u00edr lo que somos. Importa que nosotros no cerremos los ojos a \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo siento yo la compa\u00f1\u00eda del Padre y de Jes\u00fas en mi caminar? \u00bfDudo alguna vez de que Dios me \u201cpiense\u201d? \u00bfO soy yo quien a veces est\u00e1 ciego a su presencia?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPensar\u00e9 que Dios me est\u00e1 mirando. Pensar\u00e9 que Dios me est\u00e1 hablando con inspiraciones y disposiciones&#8230; Yo le contestar\u00e9 con jaculatorias. Yo le ofrecer\u00e9 cada cosa que har\u00e9 o aquello de que me abstendr\u00e9. Aceptar\u00e9 el c\u00e1liz de la pasi\u00f3n cuando me brindara con alguna pena o trabajo\u201d. Prop\u00f3sitos del a\u00f1o 1859, en AEC p. 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