{"id":96923,"date":"2021-03-18T15:53:18","date_gmt":"2021-03-18T14:53:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/?p=96923"},"modified":"2021-03-18T15:53:18","modified_gmt":"2021-03-18T14:53:18","slug":"el-venerable-mariano-avellana-ejemplo-en-medio-de-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/es\/el-venerable-mariano-avellana-ejemplo-en-medio-de-la-pandemia\/","title":{"rendered":"EL VENERABLE MARIANO AVELLANA, EJEMPLO EN MEDIO DE LA PANDEMIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Santiago, Chile<\/strong>. Dos mil veinte quedar\u00e1 en la historia como el a\u00f1o en que se abri\u00f3, sin saber c\u00f3mo, una ins\u00f3lita \u00abcaja de Pandora\u00bb que dej\u00f3 escapar sobre el mundo todos los males posibles. No pasar\u00e1 inadvertido que ello ocurri\u00f3 en los instantes mismos en que se descorchaban las botellas espumosas y estallaban pirotecnias deslumbrantes sobre los cielos del planeta. Porque la noche del 31 de diciembre de 2019 China anunciaba que humanos se hab\u00edan contagiado en su suelo con una nueva cepa de \u00abcoronavirus\u00bb -hasta hoy de origen incierto- generando una enfermedad de poder infeccioso y mortalidad arrasadores: Covid-19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un mes despu\u00e9s sumaban 8.000 los contagiados en diversos pa\u00edses, y el 11 de marzo la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, OMS, declaraba al Covid-19 una \u00abpandemia\u00bb o enfermedad infecciosa diseminada sobre una extensa \u00e1rea geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las innumerables pandemias que registra la historia, ninguna alcanz\u00f3 hasta ahora la rapidez de propagaci\u00f3n, el alcance global ni la complejidad de consecuencias que Covid-19 ha tra\u00eddo consigo. Al punto que analistas de diversos \u00e1mbitos concuerdan en que la humanidad no est\u00e1 viviendo una \u00e9poca de cambios, sino un cambio de \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n puede tener esto con el Venerable P. Mariano Avellana? No habiendo aqu\u00ed espacio ni tiempo para intentar una respuesta, valga motivar siquiera algunas reflexiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Disposici\u00f3n, compromiso y consecuencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura de Mariano Avellana ha iluminado por m\u00e1s de un siglo a la familia claretiana \u2013religiosos y laicos- como ejemplo de entrega rotunda al compromiso misionero, esencia del carisma impreso a los suyos por el santo fundador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscar \u00abel rostro\u00bb o voluntad del Se\u00f1or en la propia existencia, encontrarlo en el env\u00edo redentor a los \u00abencadenados\u00bb m\u00e1s sufrientes y desamparados, asumirlo con un compromiso de entrega plena y total, ofrendando la vida si fuese necesario, y cumplirlo hasta las \u00faltimas consecuencias, resume el estilo con que Mariano Avellana, a sus 29 a\u00f1os, puso pie en un pa\u00eds desconocido para entregarle 30 a\u00f1os de evangelizaci\u00f3n incansable, con una \u00abheroicidad\u00bb que el papa Juan Pablo II le reconoci\u00f3 al declararlo \u00abvenerable\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su trayecto por caminos polvorientos, campos, villorrios, desiertos y monta\u00f1as, Mariano se enfrent\u00f3 de lleno con las lacras de un pa\u00eds que daba los primeros pasos desde una econom\u00eda agraria basada en la explotaci\u00f3n laboral, la pobreza horrorosa, las injusticias y el abandono de la mayor parte de su poblaci\u00f3n, hacia una industrializaci\u00f3n incipiente y un desarrollo urbano precario donde la emigraci\u00f3n desde los campos multiplicaba en suburbios infectos los contagios, pestes y temibles epidemias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal era la realidad del Chile donde los primeros claretianos se asentaron en 1870 y Mariano Avellana se sum\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s. Bien conocieron aquellos sufridos evangelizadores la forma en que masas de pobres eran diezmadas por flagelos sucesivos como el c\u00f3lera, las disenter\u00edas, el tifus, la viruela o la tuberculosis, en un pa\u00eds donde la expectativa de vida no llegaba a los 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Misioneros en medio de tal realidad, no fueron raros los que se contagiaron. Incluso el P. Francisco Berenguer muri\u00f3 sirviendo a los apestados de viruela. Ejemplo ten\u00edan: compa\u00f1eros de Claret murieron contagiados en medio del ardor con que el fundador evangelizaba en Cuba. M\u00e1s tarde, los primeros claretianos que buscaron asentarse en la isla fueron diezmados por las pestes. Lo propio ocurri\u00f3 cuando asumieron su primera misi\u00f3n en la m\u00edtica Fernando P\u00f3o, hoy Guinea Ecuatorial. En tanto el doloroso herpes que atorment\u00f3 al Padre Mariano por veinte a\u00f1os hasta su muerte, pudo talvez hab\u00e9rsele contagiado. La herida en una pierna que en diez a\u00f1os lleg\u00f3 a transform\u00e1rsele en llaga enorme, fue talvez obra de alguna bacteria trasmisible, quiz\u00e1s una variante de la hoy llamada \u00abbacteria asesina\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las pandemias de la pandemia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cambio de \u00e9poca al que se enfrenta hoy la humanidad no es mera consecuencia del coronavirus y sus mutaciones en aumento, que en poco m\u00e1s de un a\u00f1o han infectado a casi 120 millones de personas y dado muerte a unas 2.650.000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Numerosas situaciones concomitantes a la pandemia generan d\u00eda tras d\u00eda nuevos cambios, crisis profundas, revueltas pol\u00edticas y sociales, fluctuaciones econ\u00f3micas impredecibles, desempleo, pobreza y hambre preocupantes, as\u00ed como tambi\u00e9n avances tecnol\u00f3gicos trascendentales que modificar\u00e1n a fondo los sistemas de trabajo, la vida familiar y social, con consecuencias tanto positivas como desastrosas. Inciertas son las perspectivas que a corto y mediano plazo enfrenta el planeta mismo, agredido irracionalmente por el ser humano hasta poner en grave riesgo su propia supervivencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante tan complejo panorama, diversos analistas concluyen que la humanidad no se enfrenta hoy s\u00f3lo a la pandemia m\u00e1s agresiva de su historia.  De tanta o mayor gravedad ser\u00e1n las consecuencias que como otras tantas pandemias est\u00e1 ella generando en numerosas estructuras en las que se asienta la vida de las actuales generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfTiene algo que decir el Padre Mariano?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s de 30 a\u00f1os la familia claretiana, y en especial la de este rinc\u00f3n de Am\u00e9rica, ha venido suplicando al Se\u00f1or se digne realizar por intercesi\u00f3n del venerable misionero el milagro cabal que permita su pronta beatificaci\u00f3n. Objetivo que la superioridad m\u00e1xima de la Congregaci\u00f3n incentiva en la actualidad como tarea relevante. Ello en consideraci\u00f3n del privilegio singular de que 184 de sus m\u00e1rtires del siglo XX han sido beatificados en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. Pero no ha sido reconocida de igual forma la entrega -inclaudicable y \u00abheroica\u00bb, seg\u00fan el reconocimiento papal- del P. Mariano Avellana a su compromiso misionero, en una suerte de martirio de cada d\u00eda que lo hizo, como sus hermanos m\u00e1rtires, \u00ab misionero hasta el fin\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es razonable clarificar los objetivos que se ha buscan con la beatificaci\u00f3n de este admirable modelo de misionero claretiano. Uno primordial es, justamente, resaltar sus virtudes como ejemplo cuestionante de evangelizador entre los m\u00e1s pobres, sufrientes y abandonados, que sus devotos est\u00e1n llamados a seguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarea que la pandemia mundial y sus consecuencias comienzan a proyectar es todav\u00eda inconmensurable. Los desaf\u00edos crecen de d\u00eda en d\u00eda. Junto con preguntarse \u00ab\u00bfqu\u00e9 har\u00eda el Padre Mariano en mi lugar?\u00bb, se necesitar\u00e1 templar el esp\u00edritu, echar mano a los recursos que \u00e9l emple\u00f3 y a los que ofrece el mundo de hoy. Y no olvidar que la curiosidad de Pandora la llev\u00f3 a abrir su caja y lanzar al mundo todos los males posibles, pero alcanz\u00f3 a cerrarla cuando en ella quedaba s\u00f3lo un esp\u00edritu bueno: el de la esperanza. Desde entonces, lo \u00faltimo que se pierde es, justamente, la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Alfredo Barahona Zuleta<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago, Chile. Dos mil veinte quedar\u00e1 en la historia como el a\u00f1o en que se abri\u00f3, sin saber c\u00f3mo, una ins\u00f3lita \u00abcaja de Pandora\u00bb que dej\u00f3 escapar sobre el mundo todos los males posibles. 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