{"id":1621,"date":"2022-07-23T23:53:53","date_gmt":"2022-07-23T21:53:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/200o-aniversario-del-nacimiento-del-venerable-p-jaime-clotet-y-fabres-cmf\/"},"modified":"2022-07-23T23:59:12","modified_gmt":"2022-07-23T21:59:12","slug":"200o-aniversario-del-nacimiento-del-venerable-p-jaime-clotet-y-fabres-cmf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/200o-aniversario-del-nacimiento-del-venerable-p-jaime-clotet-y-fabres-cmf\/","title":{"rendered":"200\u00ba ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO  DEL VENERABLE P. JAIME CLOTET Y FABR\u00c9S, CMF"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><em><strong>Cofundador de la Congregaci\u00f3n de Misioneros Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda<\/strong><\/em><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Jaime Clotet naci\u00f3 en Manresa (Barcelona) el d\u00eda 24 de julio de 1822 siendo el \u00faltimo de ocho hermanos. Sus padres D. Ram\u00f3n Clotet y Do\u00f1a Gertrudis Fabres, de posici\u00f3n social holgada y de buenos sentimientos religiosos, dieron a Jaime una esmerada educaci\u00f3n basada en el santo temor de Dios. Cuando solo contaba nueve a\u00f1os de edad entr\u00f3 a formar parte de la Congregaci\u00f3n de San Luis Gonzaga. Quien le haya conocido en su edad madura, pod\u00eda observar como conservaba a\u00fan \u201ctoda la frescura y todo el candor inmaculado de aquella bendita edad\u201d, dice su bi\u00f3grafo P. Mariano Aguilar.<\/p>\n<p>Por esa misma edad comenz\u00f3 a sentir inclinaci\u00f3n al sacerdocio, y sus padres, para quienes Jaime era objeto de especial cari\u00f1o, ya por ser el \u00faltimo de los hijos, ya principalmente por la extremada bondad de car\u00e1cter y otras prendas muy estimables que ve\u00edan en \u00e9l, le matricularon para cursar Gram\u00e1tica latina en el colegio que los PP. Jesuitas ten\u00edan en la ciudad. Curs\u00f3 Filosof\u00eda en la Universidad de Barcelona y cuatro a\u00f1os m\u00e1s de Teolog\u00eda en Seminario de esta ciudad. En 1843 pas\u00f3 al Seminario de Vich, para cursar dos a\u00f1os de Teolog\u00eda Moral y Pastoral. Debido a la persecuci\u00f3n religiosa en Espa\u00f1a, Jaime march\u00f3 a Roma para ser ordenado sacerdote el d\u00eda 20 de julio de 1845. Al regresar, en julio de 1846, fue destinado como Vicario del Ec\u00f3nomo de Castellfollit del Boix, parroquia situada frente a Monserrat. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde ser\u00e1 nombrado Cura Ec\u00f3nomo de Santa Mar\u00eda de Civit, otro pueblecito situado entre las monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os dur\u00f3 su ministerio parroquial, que Jaime Clotet calific\u00f3 de pastoralmente muy buenos. Fue en este tiempo cuando inici\u00f3 su actividad de catequesis a los sordomudos, experiencia singular que marcar\u00eda su estilo misionero a lo largo de su vida. Todo surgi\u00f3, dice el P. Clotet, de modo espontaneo cuando \u201ca<em>ll\u00e1 por los a\u00f1os de 1848, hall\u00e1ndome de cura-ec\u00f3nomo en un pueblecito de esta di\u00f3cesis de Vich\u201d<\/em> se present\u00f3 en la sacrist\u00eda un hombre de avanzada edad acompa\u00f1ando a su hijo sordomudo, ya mozo, para que le confesara. Ante las dudas del P. Clotet de que aquel mozo pudiera entenderle, el campesino le dijo: \u201c<em>y para que Ud. se convenza, le hablar\u00e9 en su presencia y har\u00e9 que \u00e9l me hable&#8230; convenci\u00e9ndome de que en realidad el hijo entend\u00eda al padre y el padre al hijo. En vista de lo cual d\u00e9jeme a mi mismo: si un hombre de campo y sin letras ha llegado a entender perfectamente el arte de hablar con signos, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00edas t\u00fa saberlo, recibiendo lecciones de alg\u00fan hombre competente? Pero, \u00bfen d\u00f3nde encontrarlo? Y me qued\u00e9 con el deseo.<\/em><\/p>\n<p>La fuerte inquietud misionera que lat\u00eda en el coraz\u00f3n de Clotet le empujaba m\u00e1s all\u00e1 del horizonte parroquial. Providencialmente pudo ponerse en contacto con el P. Claret, que estaba a punto de fundar una Congregaci\u00f3n, y el 16 de julio de 1949 ya estaba con \u00e9l formando parte del grupo de cofundadores; era el m\u00e1s joven de todos. El P. Clotet descubri\u00f3 por fin su vocaci\u00f3n misionera y encontr\u00f3 en la nueva Congregaci\u00f3n el mejor lugar para vivirla.<\/p>\n<p>Durante sus primeros a\u00f1os en la Congregaci\u00f3n claretiana se entreg\u00f3 por entero al ministerio de las misiones populares, a los ejercicios espirituales y, sobre todo, a la catequesis, ministerio para el que se sent\u00eda especialmente capacitado.<\/p>\n<p>En 1858, Clotet fue elegido subdirector de la Congregaci\u00f3n, cargo que desempe\u00f1\u00f3 durante 30 a\u00f1os consecutivos. Sus obligaciones aumentaron al ser nombrado Superior Local de la Casa Madre de Vich (1864-1868) y responsable de la formaci\u00f3n de los primeros Hermanos Coadjutores. Estas circunstancias le obligaron a abandonar la itinerancia, en favor de un apostolado m\u00e1s estable.<\/p>\n<p>Quienes le conoc\u00edan, afirmaban que la <strong>catequesis<\/strong> era su ocupaci\u00f3n predilecta. De hecho, \u00e9l la consideraba deber prioritario de padres, sacerdotes y maestros. Procuraba acomodarse a la capacidad de los ni\u00f1os, mediante ejemplos, par\u00e1bolas y comparaciones. Y, para favorecer la perseverancia, les exhortaba a ingresar en congregaciones juveniles, la lectura de buenos libros y frecuentar las escuelas dominicales o nocturnas.<\/p>\n<p><em>Hemos aludido a su predilecci\u00f3n por la catequesis a sordomudos, pero tambi\u00e9n de su deseo de que alguien pudiera darle lecciones para entender perfectamente el arte de hablar con signos.<\/em> La ocasi\u00f3n se present\u00f3 cuando, por motivo de un mal de rodilla tuvo que pasar varias semanas en Barcelona. All\u00ed, un Padre del<em> Oratorio de San Felipe \u201ctuvo la caridad de darme lecciones diarias acerca del modo de hablar a sordomudos con se\u00f1ales y entenderlos\u2026<\/em><\/p>\n<p>Jaime Clotet, con esp\u00edritu misionero, procur\u00f3 adquirir la competencia necesaria para ense\u00f1arles<strong> lo que no puede ignorar un cristiano<\/strong>.<\/p>\n<p>A este fin, escribi\u00f3 en 1866 el libro <strong>La comunicaci\u00f3n del pensamiento por medio de se\u00f1as naturales. O sea, Reglas para entender y hacerse entender de un sordo mudo<\/strong>, que result\u00f3 muy \u00fatil para quienes se dedicaban a este ministerio apost\u00f3lico. M\u00e1s tarde escribir\u00eda varios libros m\u00e1s.<\/p>\n<p><em>Siempre que he visto por primera vez a un sordomudo, se ha excitado en m\u00ed un sentimiento de compasi\u00f3n, he experimentado un impulso casi irresistible a ocuparme en hacerle conocer las principales verdades de la fe, cosa dif\u00edcil por cierto, pero necesaria y del mayor consuelo en su desgracia<\/em> (El Catecismo, 5)<\/p>\n<p>Pero no se contenta con ense\u00f1arles el catecismo, sino que promueve la integraci\u00f3n social de los sordos, como sabemos por el testimonio del Hermano Eustaquio Belloso, que resid\u00eda en su misma comunidad: <em>Cuando estaban enfermos los visitaba; y les procuraba el bien que pod\u00eda cuando lo necesitaban. A uno llamado Jos\u00e9 Serra, vecino de Barcelona, su hermana casada, que viv\u00eda en Vic, no lo quer\u00eda en su casa si no tra\u00eda cama y ropa y ganaba para sustentarse. El Padre le procur\u00f3 cama y ropa y a su servidor me dijo que le ense\u00f1ase a coser; y a los pocos d\u00edas ya sab\u00eda hacer pantalones; luego lo puso en una sastrer\u00eda de confianza llamada del sastre de la Yuixa, donde aprendi\u00f3 bastante.<\/em><\/p>\n<p>En septiembre de 1868 se produjo la revoluci\u00f3n que expuls\u00f3 de Espa\u00f1a a la reina Isabel II, y con ella tambi\u00e9n a su confesor, el Arzobispo Claret, fundador de la Congregaci\u00f3n de Misioneros, cuyos miembros se vieron obligados a establecerse en el sur de Francia.<\/p>\n<p>En Vich, lugar de la Comunidad de Misioneros a la que pertenec\u00eda el P. Clotet, la Junta revolucionaria hab\u00eda resuelto apoderare de la Casa-Misi\u00f3n. El P. Aguilar, bi\u00f3grafo del P. Clotet, describe los momentos en que los miembros de la Junta fueron a incautarse de la casa y la reacci\u00f3n noble, humilde y bondadosa que tuvo Clotet: <em>\u201c&#8230;a las tres de la tarde se present\u00f3 la formidable Junta, a la cual el P. Clotet con su aire de humildad y con la perenne sonrisa de su rostro esper\u00f3 y recibi\u00f3 a la puerta del convento. Antes que expusiesen el objeto de su venida, el P. Clotet fino y atento invit\u00f3 les a descansar, y con muchas y corteses instancias pidi\u00f3 les se sirvieran pasar al refectorio donde el buen Padre hab\u00eda hecho preparar para cada uno un chocolate con su correspondiente postre de apetitosas frutas. Aceptaron el refresco aquellos <\/em>caballeros<em>, no digo gustosos, pues era imposible no estuviesen sonrojados y avergonzados al ver la manera de vengarse que tuvo el P. Clotet, pero s\u00ed, con mal fingido disimulo y como arrastrados por la amabilidad del buen Padre&#8230; Cuando ya estaban en la calle, todos loaban la humildad profunda del Padre Clotet diciendo a una voz: \u201ces un santo, es un santo; su humildad enamora, arrastra; por \u00e9l solo tendr\u00edamos que dejarlos en paz\u201d. Con todo&#8230; el Presidente de la Junta comunic\u00f3 al P. Clotet&#8230; la orden de que hiciera desocupar el edificio antes de veinticuatro horas.\u201d<\/em><\/p>\n<p>En noviembre del mismo a\u00f1o se constituy\u00f3 provisionalmente en Perpi\u00f1\u00e1n una Comunidad como primer paso para establecer en la di\u00f3cesis el Escolasticado y Noviciado. La suerte favoreci\u00f3 a los Misioneros que pronto pudieron encontrar en Prades un edificio que, sometido a las convenientes reparaciones, acogi\u00f3 el Colegio-Noviciado de la Congregaci\u00f3n, y al frente del mismo como Superior fue nombrado el P. Clotet. Nadie mejor que nuestro Padre para desempe\u00f1ar este cargo en territorio franc\u00e9s: \u201cSus maneras corteses, el conocimiento que ten\u00eda de la lengua francesa, y su esp\u00edritu de caridad difusiva y universal, unido a las dem\u00e1s dotes de humildad, modestia y sencillez, grange\u00e1ronle pronto las simpat\u00edas de las personas m\u00e1s calificadas y honradas de la poblaci\u00f3n\u201d, nos dice el P. Aguilar.<\/p>\n<p>En 1970 la Santa Sede aprob\u00f3 definitivamente las Constituciones de la Congregaci\u00f3n claretiana. En Prades, esta alegr\u00eda se complet\u00f3 con la presencia del Fundador, el d\u00eda 23 de julio, que ven\u00eda de Roma con la salud bastante quebrantada, aunque pronto hubo de dejarles para buscar asilo pol\u00edtico en el Monasterio de Fontfroide, en donde morir\u00eda el 24 de octubre. Por deseo del Superior General, P. Jos\u00e9 Xifr\u00e9, el P. Clotet acompa\u00f1\u00f3 al Fundador durante sus \u00faltimos quince d\u00edas de vida, circunstancia \u00e9sta que consider\u00f3 una gracia extraordinaria. D\u00eda a d\u00eda escrib\u00eda al P. Xifr\u00e9 comunic\u00e1ndole todas las vicisitudes de la enfermedad del Fundador, y estaba atento siempre a todas sus palabras, movimientos y deseos para servirle y darle gusto en cuanto estaba de su mano.<\/p>\n<p>Pocas personas conocieron tan de cerca como \u00e9l al santo misionero Claret, no porque viviera mucho tiempo a su lado, sino por la comuni\u00f3n espiritual que hubo entre ellos tras la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n\u2026 y en las \u00faltimas semanas de su vida cuando el P. Clotet lo atendi\u00f3 con inmenso cari\u00f1o filial.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, el amor filial de Clotet al P. Claret lo llev\u00f3 a desvivirse por recopilar todos los datos y testimonios que permitieran reconocer su santidad y as\u00ed iniciar su proceso de beatificaci\u00f3n. Fue as\u00ed como por encargo del Superior General comenz\u00f3 a escribir el <em>Resumen<\/em> de la Vida del Venerable, en donde los Misioneros Hijos del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda pueden descubrir con todos sus pormenores innumerables ejemplos edificantes de su Fundador.<\/p>\n<p>El cari\u00f1o y admiraci\u00f3n de Clotet hacia el santo Fundador le llevaron a imitarle en todos los detalles de su vida. \u201cCuando a fines de 1889 fue a Par\u00eds y tuvo la primera entrevista con la Reina Isabel II, esta se\u00f1ora, al verle experiment\u00f3 un gozo indecible, porque crey\u00f3 ver en \u00e9l un retrato vivo de su antiguo y amado confesor el Ven. P. Claret.\u201d<\/p>\n<p>Hasta d\u00f3nde llegaban el cari\u00f1o y admiraci\u00f3n que profesaba a Claret se puede deducir de las expresiones usadas cuando se encontraba ya en el lecho de muerte. A los que le visitaban y preguntaban preguntaban por su estado, respond\u00eda <em>molto bene, benissimo<\/em>.\u00a0 Y lo hac\u00eda en italiano \u201cporque as\u00ed lo hac\u00eda el Ven. Fundador en su \u00faltima enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>El P. Jaime Clotet ejerci\u00f3 principalmente de hombre de gobierno a las \u00f3rdenes del Superior General, P. Jos\u00e9 Xifr\u00e9.\u00a0 La divina Providencia les hab\u00eda hecho caminar de la mano a Xifr\u00e9 y Clotet, caracteres enteramente opuestos, para contrastar la virtud de sus siervos en el crisol de las contradicciones y de las humillaciones y mantener en sus obras el equilibrio necesario.<\/p>\n<p>El P. Aguilar describe magistralmente la aventura vital de estas dos providenciales personas en la primera historia de la Congregaci\u00f3n claretiana: \u201cAl lado del P. Xifr\u00e9, car\u00e1cter en\u00e9rgico, sin miedo a los peligros, acometedor de grandes empresas, pr\u00f3digo en sacrificios, indomable en la adversidad y de alientos sobrehumanos, pero dominado de una fe viva y robusta, de una confianza en Dios ilimitada, de un celo por la gloria divina abrasador e inextinguible&#8230; puso al P. Clotet, alma igualmente recta y justa como la de aqu\u00e9l, pero de car\u00e1cter enteramente opuesto, pues el P. Clotet era por naturaleza manso y afable, amante del orden hasta la nimiedad, enemigo de peligrosas aventuras, paciente investigador de las disposiciones can\u00f3nicas&#8230; observador minucioso de las cosas y de las personas,&#8230; confiado s\u00ed en Dios, pero muy penetrado al mismo tiempo de la obligaci\u00f3n de no tentarle y de no traspasar sin verdadera necesidad los l\u00edmites ordinarios de la divina Providencia\u201d (Aguilar, 246-247).<\/p>\n<p>Las diferencias de criterio, nacidas de la diversidad de caracteres y aptitudes, llev\u00f3 al P. Clotet a consultar al Padre Claret sobre la conveniencia de renunciar a su cargo. El P. Claret le respondi\u00f3 que no temiese, porque aquella oposici\u00f3n de car\u00e1cter que ve\u00eda en el Superior general, ser\u00eda un grande bien para su esp\u00edritu, haci\u00e9ndole merecer mucho delante de Dios, al mismo tiempo que cotribuir\u00eda al mayor bien del Instituto. El P. Clotet y el P. Xifr\u00e9 fueron el uno para el otro como fin\u00edsimo diamante que mutuamente se labraban y pulimentaban para que brillara m\u00e1s su santidad delante de Dios y ante los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En junio de 1888, despu\u00e9s de treinta a\u00f1os de permanecer en su cargo, Jaime Clotet cesa como subdirector General de la Congregaci\u00f3n y es nombrado Secretario todav\u00eda por un trienio m\u00e1s. Mientras se lo permitan sus fuerzas y sus numerosas ocupaciones, el P. Clotet promover\u00e1 diversas tandas de ejercicios espirituales, predicar\u00e1 en novenas y cuaresma a toda clase de personas, dirigir\u00e1 frecuentes pl\u00e1ticas y homil\u00edas a la comunidad en que resida, impulsar\u00e1 la formaci\u00f3n catequ\u00edstica de los Estudiantes de la Congregaci\u00f3n, e incluso har\u00e1 gestiones en favor del Catecismo \u00danico Universal.<\/p>\n<p>En junio de 1892, le proh\u00edben predicar por razones de salud; as\u00ed lo cuenta \u00e9l mismo: <strong>\u00a0<\/strong><em>El P. General me ha dicho que no predique a sacerdotes, ni a ordenandos, ni a las Conferencias de San Vicente de Paul, porque me falta la voz; y que s\u00f3lo me ocupe en espiritualizar a los de casa, predicando raras veces a los de fuera.<\/em><\/p>\n<p>El 4 de febrero de 1898, a los setenta y cinco a\u00f1os de edad, fallece en la comunidad de Gracia el Siervo de Dios Padre Jaime Clotet y Fabr\u00e9s. Cuando el P. Xifr\u00e9 tuvo noticia de la muerte del que por tantos a\u00f1os hab\u00eda sido su compa\u00f1ero y cooperador en la direcci\u00f3n del Instituto, no pudo contener las l\u00e1grimas y rindi\u00f3 a la memoria del santo compa\u00f1ero este cari\u00f1oso tributo: \u201c<em>Fue modelo de piedad, celo y ejercicio de todas las virtudes (\u2026). Adem\u00e1s de todos sus trabajos apost\u00f3licos, extendi\u00f3 su celo a los hospitales y a las c\u00e1rceles y con especialidad a los sordomudos, a favor de los cuales public\u00f3 una obrita de gran utilidad para los que se ocupan en tan piadosa obra (\u2026). Impedido de su vista, se retir\u00f3 a nuestra casa de Gracia, en donde acab\u00f3 su vida llena de m\u00e9ritos.\u201d<\/em><\/p>\n<p>El <em>3 de mayo de 1989,<\/em> e<em>l Papa Juan Pablo II lo declar\u00f3 Venerable.\u00a0 <\/em>El decreto de proclamaci\u00f3n de la heroicidad de sus virtudes ofrece estas atinadas afirmaciones sobre la vida del Venerable P. Jaime Clotet: <em>\u201cEntre sus hermanos de Congregaci\u00f3n ha sido siempre considerado como un perfecto dechado del ideal del Misionero fijado por san Antonio Mar\u00eda Claret\u2026 Su misi\u00f3n en el Instituto se puede resumir as\u00ed: firme defensor de la vida interior en un Instituto intensamente apost\u00f3lico. La presencia de Dios fue un est\u00edmulo constante en el ejercicio de todas las virtudes\u2026 modelo de justicia, de paz interior y exterior, de moderaci\u00f3n, de delicadeza de conciencia, de confianza sin l\u00edmites en la gracia divina.\u201d<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>ORACI\u00d3N<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios Padre nuestro, T\u00fa quieres que todas las personas puedan conocer a tu Hijo Jes\u00fas. Te pedimos nos concedas que el P. Jaume Clotet sea glorificado per la Iglesia, para que con su ejemplo haya cristianos dispuestos a ense\u00f1ar el Evangelio, camino de Fe y Amor, a todas las personas sordas. Si es posible, conc\u00e9deme el favor que te pido, con la ayuda de nuestra Madre Santa Mar\u00eda del Silencio. Amen. (<em>se puede rezar el Avemar\u00eda<\/em>)<\/strong><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cofundador de la Congregaci\u00f3n de Misioneros Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Jaime Clotet naci\u00f3 en Manresa (Barcelona) el d\u00eda 24 de julio de 1822 siendo el \u00faltimo de ocho hermanos. Sus padres D. Ram\u00f3n Clotet y Do\u00f1a Gertrudis Fabres, de posici\u00f3n social holgada y de buenos sentimientos religiosos, dieron a Jaime una esmerada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1616,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[30],"tags":[],"class_list":["post-1621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tablero"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/jacobus-clotet-postulazione.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdY6zS-q9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1621"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1622,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1621\/revisions\/1622"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claret.org\/postulgen\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}