Chaclacayo, Perú. Del 5 al 9 de octubre de 2026, misioneros claretianos de las Provincias de Perú-Bolivia, Brasil-Mozambique y San José del Sur participaron en el Encuentro de Quinquenio Cono Sur 2026, celebrado en Casa Claret, Chaclacayo (Lima). Bajo el lema «Misioneros proféticos y místicos en camino sinodal», compartieron jornadas de formación integral, oración, fraternidad y discernimiento para renovar su vocación y fortalecer la misión compartida.
El encuentro reunió a claretianos de distintas nacionalidades y experiencias apostólicas, ofreciendo un espacio para compartir las alegrías, dificultades y desafíos de los primeros años de vida misionera.
Por la Provincia San José del Sur participaron Ezequiel Takaya, CMF, y Daniel Velázquez, CMF, de Argentina; Richar Vera, CMF, y Gabriel Mansito, CMF, de Paraguay; José Olguín, CMF, de Chile; y Ronel Recomono, CMF, de Filipinas.
Durante las jornadas, los participantes profundizaron en el autoconocimiento, la inteligencia emocional, el cuidado integral, la prevención del agotamiento pastoral, la espiritualidad, la fraternidad y el discernimiento comunitario. Las reflexiones destacaron la importancia de integrar las propias fragilidades y cultivar espacios de interioridad, descanso y acompañamiento que sostengan la fidelidad vocacional.
Una convicción central fue la necesidad de pasar de «mi ministerio» a «nuestra misión», fortaleciendo una vida apostólica verdaderamente comunitaria y sinodal.
La interculturalidad constituyó otra riqueza fundamental. La convivencia, la oración y el intercambio de experiencias permitieron reconocer la diversidad cultural como un don que fortalece la comunión y enriquece el anuncio del Evangelio.
En el Mensaje Final, los participantes expresaron lo vivido mediante dos imágenes: la fragua, símbolo de una vocación continuamente transformada por el amor de Dios, y el telar, representación de una fraternidad tejida con diferentes historias, culturas y compromisos misioneros.
El Quinquenio Cono Sur 2026 reafirmó que cuidar integralmente la vida de los misioneros significa también cuidar la misión de la Congregación. Los participantes regresaron a sus comunidades con renovada gratitud, esperanza y compromiso de caminar juntos, discernir comunitariamente y servir al Pueblo de Dios.
El encuentro concluyó con una invitación que resume su espíritu: «Cuidar el fuego. Caminar juntos. Renovar la misión».
El Mensaje Final del encuentro se comparte como expresión de comunión congregacional y renovación del compromiso misionero.













